sábado, 8 de julio de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXVIII

      


2006-03-29 14:45:49
Perdón. No activé a mi personaje. Ya charlaré con ustedes tomando unas cañitas, pero en otro momento.

Saludos, señores. 


2006-03-29 21:42:34
Alexander se acomoda un poco la corbata, le da un trago a su whisky y extiende su mano.

“Bienvenido a bordo, Juanito” dice y saca una hoja de su saco y una pluma del bolsillo de su camisa. “Ahora solo tienes que poner tu nombre donde esta la equis” el pequeño firma y el joven sonríe maliciosamente. “Bien, muchacho, ahora eres mi secretario oficial. Ven, tenemos mucho que hacer y el tiempo se nos va acabando”

El joven se levanta, deja un billete en la barra y se va con Juanito a su lado.

“Desde entonces tu eres independiente de toda la servidumbre de la guardería, pero tienes aun mucho que aprender sobre este oficio, por lo pronto tenemos que buscarte ropa mas adecuada al oficio que te he encomendado, te tienes que ver elegante, como todo un gran caballero. Ese suetercillo y esos pantalones no te quedan bien, iremos con una vieja amiga a que te confeccione un buen traje de tu altura.”

Alexander mete su mano a su saco y extrae un pedazo de tiza oscura con la cual dibuja una puerta en una pared del hotel, ante el asombro del niño la puerta se abre y ambos entran a un lugar muy caluroso y lleno de flamas. Una vieja enmienda unos pantalones, sus cabellos son largos y blancos y su rostro esta empapado en arrugas, es jorobada y carece de ojos.

“Alexander, tenia mucho tiempo sin escucharte” dice la vieja con una vos de ultratumba

“En efecto” contesta le joven “he venido para presentar a mi nuevo secretario, creo que necesita que le confeccione un traje, usted sabe, todo buen hombre debe de estar presentable.”

La vieja se acerca a Juanito y pasa sus huesudas y arrugadas manos sobre el rostro del chiquillo, lo mide utilizando solo el tacto.

“Claro, Alex, con gusto le confecciono un traje a su altura, por favor tomen asiento mientras esperan.”

Los dos toman asiento en un sillón que aparece de la nada y Alexander explica mientras la vieja desaparece:

“Veras, Juanito, yo no pertenezco al mundo donde tu perteneces, pero ahora que has firmado nuestro contrato y trabajas para mi, te has vuelto parte de la servidumbre de por aquí, no te preocupes, a ti te toco un buen puesto. Hay muchos que morirían por tener el lugar que tu tienes [dicho esto Alexander suelta una risa maléfica] se todo sobre tu historia y sobre ti Juanito, eres un buen chaval, perfecto para el lugar que ocupas, cuando seas grande y fuerte no habrá poder humano que pueda contra ti, tendrás lo que siempre has soñado, mujeres, fortuna, reconocimiento. Por lo pronto debo de entrenarte y tu debes de poner atención, ser demonio no es solamente quebrar esto, robar lo otro, decirle a aquel que mate, al otro que mienta, no, es un trabajo que requiere de mucha agilidad en todos los aspectos.”

La vieja reaparece con un traje de la altura de los mas grandes diseñadores en las manos y advierte: “quien use este traje deberá de servir a nuestro príncipe durante toda la eternidad.”

Juanito no entiende de lo que la vieja habla y se pone el lustroso atuendo, de pronto, siente como un par de pequeños cuernos salen de su frente, una cola roja aparece también, y unas alitas de demonio engalanan su espalda. En lugar de asustarse, el niño goza de su nueva apariencia. Ahora, mas que nunca, se parece mas a su nuevo ídolo.

Alexander agradece a la vieja que le besa la mano, y de pronto, ambos están en uno de los jardines del hotel, Alexander con una copa de vino en la mano y Juanito con su primer vaso de whisky.

2006-03-30 09:33:11
Mortimer, anochecer de un día agitado
-¡Alvarito! ¡Alvarito! ¡Vamos muchacho! Acomodate la ropa-Lo mira con una sonrisa burlona-No te hagas demasiadas ilusiones con Nina. Es el tipo de mujer que se conforma con las pequeñas cosas de la vida. Un pequeño tapado de visón... un pequeño collar de esmeraldas... una pequeña cuenta corriente... y tú, na das el tipo. ¡Vamos muchacho! A aprovechar esos patines, pasea este cartel por todo el hotel. Cuándo encuentres estas tres personas, las mandas al consultorio de la doctora Norma... ¡Vamos! ¡Ya!
Mortimer ve a Pestolazzi que se aleja, y le dice:
-¡Oiga! un segundo... venga... venga-Otra vez baja la voz gangosa-Primero... se lo que es la soledad, pero mejor no se acerque a la doctora Norma.
-¿Porqué?
-Porque yo se lo pido-Y mientras dice esto, le muestra al culata del arma en su cintura-Esta noche tenemos que hacer un trabajo...
-¿Quiénes?
-Usted y yo, y Slim... y Sam.
-No creo que Slim esté en condiciones...
-Asegurese que lo esté. Dele café negro, una ducha helada y llevelo a tomar aire a alguna plaza.
-Pero... ¿Adónde vamos?
-A la Aduana, tenemos algo que sacar de hay ¿Se recuerda?
-¿Porqué no usar a Alexander?
-Escuche con atención-Mortimer sonaba conspirador-Alexander ya no es el mismo muchacho tímido y quejumbroso, que merodeaba el bar. En un gesto de inusual... como podría decir... ¿bondad?... reparó el bar. Pero no conviene molestarlo por tonterías, ni hacerlo muy seguido. El es más parecido al padre, de lo que piensa. El padre nunca hace nada, sin pedir algo a cambio. Y lo que suele pedir, es muy difícil de cumplir. Hágame caso, solo recurriremos a ellos en caso extremo...
-Si usted lo dice...
-Bien, hasta la noche, vamos a repartirnos las tareas. Yo voy a tratar de conseguir un camión para las mudanzas, tenemos que llevar bultos grandes. Usted consiga: cuerdas de nylon resistentes, rondanas, cinturones de seguridad (para trabajos de altura) zapatos de alpinismo, algunas linternas, guantes de cuero, alicates, barretas y un par de martillos.
-¿Dónde quiere que consiga todo eso?
-Fíjese en el pañol, y si no tiene ¡Encuentrelo como sea! Necesito soluciones, no que me traiga más problemas ¿okey?
-Okey.
-Antes de irse... ¿No me presenta al tipo que lee las mentes? 



2006-03-30 14:29:54
Pestolazzi queda de acuerdo con Mórtimer en conseguir el equipo y se despide.

Pestolazzi no sabe si Mórtimer le propone una subida al Everest, por lo de las cuerdas y toda la parafernalia. Imagina que la tendrán en Cacho's o buscará por ahí. En cuanto al telépata, no cree que Milarepa consiente en nada delictivo. Aunque bien pudiera ser engañado por una causa noble. O puede incluso que el telépata loco, que es anónimo, les asesore telepáticamente. Si bien no se sabe si para bien o para mal.

-Bien, amigo Mórtimer. Yo me encargo de la intendencia, incluso de los bocadillos. Mañana a la misma hora, de noche, y usted manda, que es el que tiene el plan.

2006-03-30 15:07:39
De cómo un encuentro especial cambia el júbilo de Clara para convertirse en algo perturbador

Al oír tan interesante propuesta, acompañada de elogios tan bonitos y respetuosos, Clarita estampa un beso apretado en plena boca de Iñaki, y sale tan aprisa de la cocina, que no le da tiempo a reaccionar.
Quiere contarle a Alvarito sus novedades. Es que Clara es así, una campanita alegre y una apasionada en todo, absolutamente, incondicional, en lo que ustedes piensen.
Ya se imagina en grandes carteles, fotografiada y luciendo algún espléndido modelo sensual, propio de una top model, con un texto que diga, por ejemplo: “y si desea un postre, pregunte por mí”.
En lo que va de la cocina al bar de Mortimer, ya la ha descubierto algún caza estrellas, ha modelado en las revistas más famosas, y firmado un contrato para un par de películas.
-¡Alvarito! –grita-. ¡Alvarito! ¡Noticias excelentes! Tengo que ponerme en contacto con Jhonny, con un fotógrafo, con un publicis...
No puede terminar la palabra. Lo que ve la hace olvidar de su propio entusiasmo. El joven pálido de cabello negro, elegante como el que más está charlando con un niño vestido muy elegante, pero no como niño, y bebiendo algo que no debiera beber un niño.
-¡Mortiiiiiiiiiiiii!!!!! –la voz indignada se le pone aguda-. ¿Estás loco? ¿Cómo le has dado a ese niño un vaso de whisky?
El joven en cuestión, o sea, Alexander, se da vuelta lentamente y le clava los ojos azules, cuya mirada enfría la columna vertebral de Clara.
La pupila parece alargarse como la de un gato, y por un momento, sólo por un momento, hay un reflejo rojo palpitando en la pupila.
Clara retrocede sin sacarle los ojos de encima. Mira al niño. Mira los ojos inquietantes de Alexander.
-Te veo luego, Alvarito...
Y corriendo más rápido que cuando entró, sale sin rumbo, sintiendo que un par de ojos están clavados en su nuca, por mucho que se aleje.


2006-03-31 00:39:45
Clara corre perdida por los pasillos oscuros del hotel, esa mirada no se le borra de la mente. Sigue corriendo perdida y de pronto choca contra una persona que esta de pie mirando por un ventanal.

“Buenas noches, Clara, disculpe el golpe. Permítame ayudarle” dice el hombre que ayuda a la dama a levantarse

“No hay de que disculparse joven, ¿acaso le conozco?”

“Claro que me conoce, nos hemos visto anteriormente por ahí o por allá” dice la figura con una vos burlona.

Clara no distingue a la persona que habla con ella, el recuerdo de la imagen vuelve a su cabeza y sintiendo una extraña confianza en el hombre confiesa lo que le ha pasado:

“Disculpe si sueno a loca, joven, pero he visto algo que me ha dejado impactada. Ese tipo, Alexander, ese tipo no me da muy buena espina.”

“No se preocupe señorita, tal vez es el cansancio de tanto trabajo en el hotel.”

“Puede ser” dice Clara, la luna deja entrar su brillo por una ventana y los ojos azules reaparecen frente a su cara.

“¿Que quieres?” pregunta la asustada mujer

“El hotel es grande, Clara, creo que hay espacio para ambos aquí…”

Clara quiere huir de nuevo pero algo la mantiene en su lugar

“Yo quiero tener una conversación con usted, no se preocupe, mi secretario esta ocupado en estos momentos haciendo su “trabajo” [el joven sonríe]”

“Deja ir al niño, Alexander, el no tiene ninguna culpa de nada”

“De eso quiero hablar, Clara, ¿Qué le parece si llegamos a un trato? Se que el pequeño no merece vivir de esta manera, tomando whisky, en la anarquía absoluta… el se merece unos padres amorosos y una casa bonita…”

“Ve al grano”

“No necesitamos levantar la vos, señorita. Mi propuesta es la siguiente: dejo ir al niño y hago que olvide siquiera que existo en este lugar, incluso puedo hacer que le cause repudio la mención de mi nombre. A cambio tu tomas su lugar…”

Alexander clava sus ojos en los ojos de la desconcertada mujer que no sabe que contestar.

“Puedes ganarte el cielo, Clara, seria un máximo sacrificio por un alma inocente y además puedes tener todo lo que tu quieras trabajando para mi, mientras no aceptes el niño sigue siendo mío, imagínalo siendo mi sirviente por toda la eternidad.”

“Yo... tengo que pensarlo…”

Alexander acierta su mirada e interrumpe:

“El trato esta ahí, Clara, tómalo o déjalo”



Mortimer... o como tratar de volver a ser humano
-Alexander, mi querido amigo-La voz suena tranquila. Con la tranquilidad que precede a las tormentas-Estas distrayendo a mi empleada. ¡Clara! ¡Vete ya! Hay clientes que esperan...
Clara asiente, y se aleja.
-Bueno, Alex, creo que tú y yo tenemos algo de que hablar...
-No lo creo... a menos que su alma este a la venta...
-No, no, no... mi querido Alexander. Parece que estás muy cambiado, desde que pasabas horas penando en al barra de mi bar. Parece que algo a cambiado en tu... ¿vida?... ahora ¿Estas vivo?
-¡Se está burlando de mi!
-No Alex, no me burlo. Es más, me caías simpático muchacho. Estaba dispuesto a jugar en una partida de pócker tu alma y la mía. Total, ya lo había hecho en una ocasión. Y gané... pero, perdí. Hace muchos años, en un pueblito pérdido (en Marruecos) jugué una partida con tu padre.
Alexander empalidece notablemente.
-Le gané a los naipes, y el me otorgó un par de favores. Habrás visto que bebo constantemente, y no me embriago. Ese es solo uno de los dones que me otorgó. A cambio... tuve que renunciar a la mujer que amaba. De todas maneras, fué lo mejor para ella; y tal vez... para mi.
-No me interesan sus historias, solo me interesa Clara, o el niño... o usted.
-Alex, tu no lo sabes, pero casi somos hermanos-Se rió socarronamente-Tu padre estuvo espléndido conmigo, solo que yo de alguna manera también le sirvo a Él ¿Comprendes?
-¿Tu perteneces a...?
-En cierta forma. Te hago una propuesta. Para al apertura del nuevo casino, iba a jugar una partida con Don Sata, pero por lo visto, no está a mi altura. ¿Que opinas de hacer la partida entre tú y yo? Estarían tres almas en juego, para ti. El niño, Clara y yo...
-Si... y usted ¿Que gana?
-Estarías a mi servicio, como cuándo estabas castigado por tu padre...
Las últimas palabras de Mortimer, hicieron palidecer aún más a Alexander. De solo recordar su estado anterior, tembló de ira.
-¿Usted como supo esto?
-Tengo mis contactos, ahí.
Dijo Mortimer, mientras señalaba con el índice el piso.




jueves, 29 de junio de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXVII





2006-03-27 12:10:33
Pestolazzi recibe comunicación telepática de Milarepa sobre los planes de Mórtimer para el casino

Pestolazzi está flotando en la piscina, sobre su capote de torero, cuando recibe una comunicación telepática de Milarepa:

-Vamos, Pestolazzi, so bobo, despierte, que Mórtimer está pensando en montar un casino y dejarlo a usted fuera de las ganancias. Creo que también pretenden jugarse almas al poker. Aquí hay mucha, mucha ganancia, y usted ahí, en la piscina-torera, tragando agua sucia. ¡Despierte! Que el carnaval se ha ido al garete. Ahora lo que está en juego es que su hotel se convierta en un casino de las Vegas.

Pestolazzi sale de la piscina chorreando agua y se dirige al bar de Mórtimer. Entra por el agujero en la pared y toma a Mórtimer de las solapas:

-Oiga usted. Está pensando en montar un casino y no me dice nada. Sepa que en sus tiempos el viejo hotel tuvo un casino de primera línea de piscina. Buscaré en los archivos y ya le pasaré las historias del casino. Ahora usted y yo tendremos que entendernos. ¿Qué gano yo con esto?

2006-03-27 12:20:01
Milarepa hace sus planes y mientras sirve un trago al doctor

Milarepa observa al pobre doctor pidiendo un trago, sin que nadie le haga caso. ¿Dónde está Alvarito? En la piscina no. ¿Dónde está Brunelli? En la piscina, sí, intentando dejar de flotar. ¿Dónde está Mórtimer? Dejándose seducir por las damas, que este hombre es blando, muy blanco con ellas.

-¿Que le pongo doctor?

Milarepa sabe que se están tramando cosas serías sobre almas, casinos y tal vez intercambio de almas entre todos los huéspedes del hotel. Necesita cortar de raíz algo tan satánico y se le ocurre que el doctor podría echarle una mano.

-Doctor. ¿Usted hizo el juramento hipocrático? Imagino que sí. Pues si eso le obliga a cuidar cuerpos también a cuidar almas. ¿Me ayudaría a salvar al Hotel de un intercambio de almas que podría terminar con el alma de Brunelli en el cuerpo de Mórtimer, pongamos por caso?

2006-03-27 15:13:41
Filomena Masturbano agradece el puré de papas

-Mire Don Mórtimer. Ud ya me ha subestimado ofreciéndome ese puré de papas. Está bien que tengo la dentadura floja, pero con voluntad puedo comer de todo, siempre y cuando la despegue del pedazo en el que queda adherida... No ponga esa carita cómplice ni esa risa satánica (Con perdón de Don Sata) que maña me daré para "cualquier" cosa que me causara placer. (¡Ay! Dios y la Virgen Santísima sin pecado concebida) (se santigua)
- Yo quisiera ya que estamos una bebidita más fuertona para ver si me entusiasmo y salgo a bailar con los mariachis.

Filo se olvida que tiene el trasero expuesto a la concurrencia y no entiende por qué es centro de tantas miradas.

(¡Ay! Dios y la Virgen Santísima sin pecado concebida.. cómo miran!! me creerán monjita de verdad? Quizás si me hago pasar por una hermana de verdad.. logre confesiones secretas.. mmm.. aquellos se traen algo entre manos, me acercaré a investigar)

2006-03-28 09:10:01
Mortimer aclara algunos temas con Pestolazzi
Pestolazzi, en medio de su furia, siente en sus costillas una presión. Un objeto cilíndrico y duro, que se clava sin ningún miramiento. Mortimer habla con su característica voz nasal. Con tono bajo y persuasivo:
-Me está arrugando el saco-El otro suelta de inmediato-Amigo... no me oblige a usar esto.
Pestolazzi baja la vista, y ve el negro caño de un arma.
-¿Usted piensa que soy tan estúpido, como para montar un casino en su hotel, y dejarlo afuera de las ganancias? ¿Cree, que mi codicia es superior a mi inteligencia? ¿Que gano yo con traicionarlo? Un enemigo, y pierdo un socio...
-Está bien, disculpe, es que yo...
-Usted hace caso de cualquiera-Y con la cabeza hace señas hacia el vidente-A ese tipo le chifla el moño, mejor que deje de hacerle caso. Yo estoy en tratos con alguien realmente poderoso. Para que usted sepa, no es la primera vez que tengo tratos con... ¿Como puedo decirle?... con el jefe de Don Sata. Con el papá de ese muchacho, que tienes alas en las espaldas...
-¿Alexander?
-Ese mismo-Los párpados se le transforman en dos rendijas, y la voz en un susurro-El muchacho me puede ser muy útil. Creo que el mismo lo ignora, pero a su manera, también es muy poderoso. Su usted me hace caso, podemos obtener algo más que dinero o un casino.
-No lo entiendo.
-Mire, hasta ahora, usted no me ayudó mucho que digamos-La furia contenida de Mortimer, hizo que elevara el tono de la voz-Ese tipo que está flotando en una camilla en el medio de la piscina, iba a quedar a cargo del bar en mi ausencia. Mi mano derecha, Alvarito, anda correteando a una damisela, que a la sazón es... ¡Mi camarera! ¡Mientras ellos se divierten, yo hago el trabajo!
Sam, solo toca jazz. Si le pido algo más movido, para levantar el ambiente... ¡No sabe! Y no le estoy pidiendo "Satisfaction" ni "Billie Jean". Alguna rumba o cha-cha-chá. Encima viene con regalo. Slim, yo pretendía que fuera mi guardaespaldas. Mi jefe de seguridad... ¡El desgraciado no puede ni oler el alcohol! Ese desastre lo hizo el solito...
Con el dedo señala el cielo raso agujereado, las cañerías chorreantes, la laguna en el medio del salón y el hueco que da a la piscina, llena de gente.
-¡Y usted pretende ganancias de un negocio, que todavía no monté!



2006-03-28 12:45:20

Norma pregunta por tres personas del Hotel.

Señores, perdonen un momento que les interrumpa.
—¿Han visto por aquí a los Huéspedes del Hotel que estoy buscando?: D. Irre, Matilde Metildé y Brunelli.? — No... Si les ven háganme el favor de decirles que les estoy buscando, que necesito un papel... Bueno, no les tienen que dar explicaciones. Ellos ya saben de qué se trata.

Hasta luego.

2006-03-28 20:05:49
Alexander regresa al bar.

Alexander, después de su encuentro con su “secretario” consulta su reloj que se ha tornado de un matiz dorado y camina sonriente por los pasillos pensando: “ya era tiempo de que padre me perdonara, ese Mortimer quiere tratos con Sata pero ignora que las cosas han cambiado mucho allá abajo desde la ultima vez que hablo con padre.”

Llega al bar, se limpia un poco las solapas de su brillante saco, y entra para encontrarse al empapado Pestolazzi platicando con el enojado Barman. Sin decir mucho toma una de las copas de la barra y se prepara un martini seco. Se acerca a los hombres que le miran azorados y dice:

“Me entere por mis contactos que usted quiere montar un casino en este hotel, creo que esta de mas el comentar que no puede confiarle nada a don Sata, Mortimer, ese demonio tiene la lengua un tanto suelta. (Aquí el joven suelta una risa maléfica). Yo le puedo ayudar a obtener lo que busca e incluso mas sin pedirle nada a cambio, lo ilegal y lo corrupto son mi especialidad. Los políticos son lo de menos, esos tipos con una pequeña oferta caen, Sata se encargara de eso, de lo demás me encargo yo. Tómelo como una amabilidad de viejos amigos, padre no olvida la ultima vez que trato con usted.”

Alexander se aleja y de pronto todo el lugar esta como si nada hubiera pasado, las mesas limpias y brillantes, la cañería en su lugar, los hoyos en el techo tapados, y lo más impresionante, Sam tocando un contagioso ritmo latino.

“En efecto” dice el asombrado y asustado Pestolazzi “este joven nos puede ser mas útil de lo que pensamos”

 2006-03-29 13:49:13 
Pestolazzi se frota las manos con el Casino de Mórtimer

Pestolazzi sabe que Mórtimer no montará un casino sin darle participación, pero también sabe que si uno no llama a la puerta no le abren. Mientras Mórtimer le expone sus presuntos planes Pestolazzi piensa que eso de un casino, donde se jueguen las almas al bacarrá, entre Don Sata, Alexander, Mórtimer el diabólico y otros de igual o parecida catadura, no parece mal, puesto que siempre podría ganar un alma mejor que la suya, pero a Pestolazzi lo que le interesa son unos cuantos millones de dólares, por si el hotel se va al garete ( nadie sabe lo cerca que han estado todos de arder como un bosque agosteño, en cuanto salió de la piscina fue a desactivar la bomba-incendiaria).

Pestolazzi, de pie frente a Mórtimer, vestido de torero mojado y chorreando agua, parece un pato mojado, pero está tan serio que a Mórtimer casi le entra la risa.

Pestolazzi ha decidido que el carnaval se ha ido definitivamente a la porra y que lo que ahora importa es que el Casino se ponga a funcionar. Le dice a Mórtimer que hablarán de ello en cuanto suba a su habitación, se duche, se seque, y se cambie de ropa. Le aconseja también que llame a Añil, albañíl, para que tape el agujero o lo decore como la puerta a otra dimensión, un agujero gusano.

Mórtimer se queda pensativo. Pestolazzi habla como Milarepa. ¿Será verdad que Milarepa está utilizando la telepatía con los huéspedes del hotel?.

Antes de salir del bar observa a la doctora Norma. Está ahora al cargo de la guardería y él Pestolazzi, el director del Hotel, ni siquiera le ha dado la bienvenida. Tendrá que hablar con ella. Puede que hasta piense en adoptar un niño. La soledad de los jefes es tan profunda... como el mar.


2006-03-29 14:43:42
Juanito Lorópez va al bar buscando a Alexander Trevelan.


A Juanito Lorópez los últimos minutos de clase se le han hecho interminables. En cuanto ha escuchado el timbre de finalización de las mismas ha salido como un pestillón, ni siquiera ha reparado por esta vez en su loro, que se ha quedado con los ojos como platos y con el pico cerrado.

Se para un instante y piensa: ¿Dónde puede estar? O ¿Se habrá ido ya? Si está, seguro que lo encuentro en ese bar al que va tanta gente, tomándose un whisky. Abre y mira a ambos lados, acalorado. Ahí está el señor elegante, en el centro de la barra.

Se dirige hacia él. Respira muy hondo porque necesita sentirse como un hombre y se encarama en un taburete. Alexander se sorprende al verlo ahí clavado y le guiña un ojo.

-Quiero ser su secretario, señor. Hago el trato.

Alexander le dice que si se lo ha pensado bien.
El chico le asegura que sí. ¿Para qué quiere un papá? ¿Para estar todo el día recibiendo órdenes? No hagas esto, No hagas lo otro, Estate quieto…
Siendo su secretario podría levantarse cuando quisiera, no cepillarse los dientes, ducharse sólo si le apeteciese, no le obligarían a hacer los deberes, podría jugar al fútbol donde quisiera. Nadie tendría autoridad sobre él, ni Bente ni Carlitos, los jóvenes encargados de la guardería, ni siquiera la doctora Norma. Porque este señor que se encargaría de su tutela, puede más que ellos.

Recuerda cada palabra que le dijo Alexander. Su cometido es incitar a todos los amiguitos a hacer travesuras. El está dispuesto.

Alexander le dice que si quiere un whisky. Juanito dice que sí con la cabeza.
-No, chaval, cuando hayamos firmado el trato. Ahora, todavía, tienes que ser bebedor de leche.

Y Juanito se bebe el gran vaso de leche que le trae en el acto Mortimer; sintiendose casi, casi, tan importante como su héroe, Alexander Treveland.


miércoles, 31 de mayo de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXVI




2006-03-23 14:25:36
MILAREPA ESCRUTA EN LOS ARCHIVOS AKÁSICOS LAS RAMIFICACIONES DEL FUTURO DEL HOTEL


Milarepa es capaz de bilocarse, de trlocarse y de multilocarse. Lo que quiere ecir que con su cuerpo astral puede estar en la guardería, en el bar de Mórtimer y estudiando en los archivos akásicos los posibles futuros. En uno de ellos observa las ruinas del hotel (Delenda est Cartago). Al parecer Pestolazzi se olvidó de desactivar la trampa-bomba incendiaria que tenía preparada como bromita de carnaval.

En otro se produce una extraña trinidad, en la que Don Sata, Alexander y Mórtimer parecen querer intercambiar sus almas. Milarepa no quiere mirar más porque se asusta.

El futuro de Mórtimer es el más enrevesado de todos. Convencido de estar en el cafetín de Casablanca, con Ricks diciéndole a Sam, tócala otra vez, el seductor se pierde entre tanta dama a seducir, Norma, Clara Alegría, etc Puede que el cambio de alma le lleve por nuevos derroteros. Eso o Milarepa les ve a todos cantando la marsellesa a voz en grito.

-En otro futuro ve como Clarita se queda de camarera en Mórtimer`s y Alvarito se quita los patines, para estar a su lado y no resbalar. Eso sin perjuicio de las intrincadas ramificaciones que su futuro puede tener si usa su libre albedrío.

¿Qué ocurrirá con la gitanilla y el enano Pomber y con Nina y con...? Milarepa se siente mareado y tiene que dejarlo. El futuro no ha sucedido y que llegue a suceder dependerá de la voluntad de mil personas y de otros tantos factores, por lo que bien podría decir como Einstein: “No me gustaría que Diios jugara a los dados”.

En realidad el presente es como es y cada cual buscará su propio futuro. El conjunto de todos los futuros posibles, multiplicado por cien, dividido por la potencia de raiz cúbica de dos a la enésima potencia, restado de la raíz cuadrada de la cuadratura del círculo, nos dará el único futuro que se hará realidad.

Pero Milarepa no es matemático....


2006-03-24 09:16:03
Mortimer, trama y aplica la filosofía
(Tengo que encontrar a Don Sata, y hacerle "una propuesta que no va a poder rechazar")
-Mi querido orate-Dice Mortimer, a Milarepa-He visto que tiene una capacidad, tal vez, similar a la de ese sitio, que Borges, llamaba "El Aleph". Poder estar en todos lados y en todos los tiempos, en un mismo instante. A mi parecer, y después de ver el estado en que quedó el bar, más que jugar a los dados, parafraseando a Mick Jagger: "es como si Dios estuviera borracho".


2006-03-25 19:14:39
¡Ala! parece que ando perdio, desde hace rato busco un Bar...


Pero al parecer me he equivocao de sitio...

No os molesteís cantinero, ya encontre las copas y un buen Brandy.
Parece que acá hay que venir ya ebrio no he entendio na´...
Pero sigan, sigan en lo suyo.
Esperare a ver si aparece mi colega a auxiliarme . Hace un buen tiempo que no lo saludo, y, veo que clausuro mi oficina.
Bueno mientras bebo curioserare un rato.
Buena tertulia se percibe. Pero veré si al tercer trago logro traducir y comprender lo que aquí se charla.
¡Salud mis encomiables co- bebedores (as), gentiles caballeros, y agraciadas damas!

Gluc-gluc-gluc...
¡salud!

2006-03-26 13:17:39
Mortimer y Don Sata ¡Hagan juego, señores!
-Mi querido doctor, lo dejo que sirva usted mismo. Como usted es un caballero, deje los dinerillos cuándo se retire.
Mortimer siente olor a azufre, y un repentino cambio de temperatura. Don Sata anda cerca. Siguiendo su olfato, lo encuentra en al entrada del bar, tirando a Nina de al cola.
-Querido Don Sata-dice Mortimer con jovialidad-¿Podríamos charlar, mientras le sirvo un trago de ácido sulfúrico? Tengo una propuesta, que hacerle...
Bufando, Don Sata toma asiento en al barra, mientras Nina aprovecha para escaparse.
-Lo felicito por el disfraz...
-No es un disfraz, es mi ropa de trabajo.
-Si, claro. Ya me acuerdo que nos hemos visto otras veces, y en otros lugares... en otros tiempos-dice Mortimer, mientras sus párpados se transforman en dos rendijas-Usted y yo tenemos muchas cosas en común. Usted y yo, hemos visto demasiadas cosas, algunas no muy agradables...
-Vayamos al grano, ¿Me habló de una propuesta?
-Dicen que: "el Diablo sabe por Diablo, pera más sabe por viejo"-Indica Mortimer-Y usted parece un hombre sabio... digo... hombre... en fin, demonio sabio...
Los ojos de Don Sata echan chispas, se está encolerizando.
-Mire, Don Sata, estoy pensando en ampliar el negocio. Me gustaría poner un salón de juego. Algunas mesas de pócker, otras de Black Jack, Bridge, punto y banca y una ruleta...
-Eso es ilegal...
-Por eso hablo con usted, se que tiene algunas influencias, como buen demonio, debe tener muchos políticos amigos...
-Si, unos cuántos-Se ufana Don Sata-Veremos, que puedo hacer.
-Y se me ocurrío, que para lanzar el salón de juegos, podríamos hacer una partida de pockér entre usted y yo...
-¿Entre nosotros?
-Si... con un premio muy especial...
-¿Cuál?
-El alma de Alexander.
Don Sata se quedó perplejo, pero inmediatamente respondió:
-El ya nos pertenece...
-No del todo-Mortimer susurró-Sino no estaría errando entre los vivos... además le doy un premio extra, si gana... mi alma... ¡Le hago, un dos por uno! ¡Oferta de la semana!






2006-03-26 15:41:46
Ay Mortimer! Buenas tardes.
Vengo a pedirle un favor. ¿Sería usted tan amable de acercarnos a mi despacho un aperitivo?
Necesito un Martini para desahogar esta cosa que llevo por dentro. Tengo ahí conmigo a dos señoras entrañables, en serio, entrañables, pero son la repera, Mortimer, la repera. Posiblemente las conozca, se alojan en este hotel. Se trata de Filomena Masturbano y Matilde Metildé. A ellas algo que no las altere, eh? sin alcohol. Y algo para picar.
Ah,se me olvidaba, Filomena de dentadura está fatal, algo blandito para ella.
Gracias amigo. Después vuelvo por aquí.

2006-03-27 00:19:19
¡.Después del encuentro con su hermano, Alexander regresa al bar de Mortimer para tomar una copa de vino. Encuentra a Mortimer platicando con don Sata y ambos se le quedan viendo de una manera muy extraña. Alexander pide un minuto con don Sata y Mortimer se aleja a atender a la doctora Norma.

“He visto a Freodoric, Sata” dice el joven, “dice que mi padre me ha perdonado y eso me parece muy sospechoso, tu sabes que padre tiene muy poca paciencia y que este tipo de bromas nunca le parecen.”

Sata mira al joven fijamente con una enorme y maléfica sonrisa para comentar:

“Hiciste el contrato para venir al plano de los vivos, tu padre nunca estuvo de acuerdo pero mírate ahora, absuelto de tus pecados y listo para seguir los pasos de tus hermanos y tu padre para gobernar las legiones que les corresponden, tu dama esta muerta muchacho, acéptalo, ninguno de nosotros tuvo nada que ver con esto, tu no pudiste encontrar una cura para sus males y por eso te levantaste en rebelión contra tu propia sangre. Deberías de estar agradecido que te han devuelto tus alas y todos tus dotes como el príncipe que eres. No pruebes con la paciencia de Belial, Alexander, te puede costar muy caro.”

Después de escuchar esto, Alexander simplemente hace una reverencia y se aleja con sus enormes alas negras expuestas…


 2006-03-27 09:28:22 
Mortimer azuza a Don Sata, y se derrite por Norma
-Mi querido Sata, lo dejo, pues tengo que llevar un pedido. Solo piense, en lo que le dije.
(Don Sata:"Este ignora que Alexander fue absuelto, pero su alma me interesa...)
-Lo veo esta noche, y le digo ¿Tiene un mazo de cartas de pócker?
Dicho esto, se retira con su maléfico gesto.
(Mortimer:"pensaba enviar a Alvarito con el pedido, pero con tal de ver a Ingrid otra vez, lo llevo yo")
Veamos, un martini vodka con aceituna, para la doctora. Dos Primavera sin alcohol, para las pelmazas. Una Budweisser, para el pobre mozo, o sea, yo.
Aceitunas verdes, negras y unos bocaditos de queso enrrollados en sardinitas. Papitas fritas, palitos salados y maní ídem. Algo de fiambre cortado, jamón crudo torgelón y queso gruyere. ¡Ah! y un puré de papas, para doña Filo...


domingo, 14 de mayo de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXV



2006-03-20 08:58:37
Mortimer(extraños encuentros)
Mientras la fiesta se traslada a la piscina, observa la llegada de un extraño personaje. Con turbante, piel cetrina y los rasgos de Peter Sellers.
-Perdón, ¿Le puedo ayudar en algo?
-No... solo estaba recordando... una vez participé de una fiesta salvaje como esta...
-¿Quiere tomar un vodka o un whisky?
-No... yo no bebo-y siguió explicando en su acento inteligible-También había una piscina, y un elefante, y mucha gente, y una chica. Una chica a la que le regalé un sombrero de cowboy... que jamás fuí a buscar.
El tipo se quedó silencioso sentado en la barra. Al lado de otro tipo bastante depresivo, de alas plegadas.
-Oye muchacho-Le dice Mortimer entornando los ojos y con su voz grave-Te estuve observando ¿Sabes? Lo mejor que puedes hacer es intentarlo. El amor revive todo, y tu no pierdes nada. Ni siquiera al vida... pero puedes ganar una nueva oportunidad. No como yo, que deje ir a la que amaba, y ahora el muerto soy yo... estoy hablando demasiado. Vamos, ve a hablar con Nina...
Se queda mirandolo con su mejor cara de póker.



2006-03-20 10:24:05
Clara Alegría, a punto de perder el apellido
-Morti, que Alvarito y yo estamos trabajando por cinco y no damos abasto. ¿Qué vas a hacer con toda esta gente?
Mortimer alza los hombros, desentendiéndose del asunto.
-No, no me digas que no sabés. Hay una con un kimono que son dos mitades, que duerme a pata suelta en medio del agua. Al lado otro que duerme la mona, una señora en bata, otros que no saben para dónde ir, un flaco moreno lánguido que me mira con cara de ternero degollado, pero no se va. Y vos todavía le ofrecés un trago a este del turbante. Necesitamos sacar gente, Morti, no meter más, y mucho menos que se emborrachen. Y a alguien habrá que avisar para que reparen todo este desastre, y ni qué decir de la piscina, que le falta el elefante.
-Sí, jefe - aventura tímidamente Alvarito-. ¡A quién llamamos!
Clara resuella de rabia. Y de rabia está apunto de perder el buen humor que la caracteriza.


2006-03-20 17:43:56
Señor Mortimer, mi vida la perdí hace mucho tiempo y fue por la misma razón. Las alas están pegadas pero a mi espalda, son parte de mi cuerpo. Créame, señor, que si por mi fuera me acercaría a tan impecable belleza pero me es prohibido, si profeso una sola palabra de amor para esa dama caerá enferma y a los pocos días morirá. No, no estoy loco, es a lo que estoy condenado. Aunque usted no lo crea yo tengo un oscuro pasado y además un pacto que no puedo romper… y encima un flaco moreno lánguido la esta mirando tambien, le he escuchado y no puedo ser yo, míreme bien, mi piel es tan blanca como la sal.

2006-03-21 08:49:49
Mortimer no puede estar en tantos lados
-¿Disculpe, señor...?
-Bakshi... Rundy B. Bakshi... soy hindú...
-Tome le preparé un jugo de zanahorias...
-Gracias... yo no soy huésped...
-No importa, bébalo por la casa.
(otro tema)

2006-03-21 12:37:52
Vaciando el agujereado Bar de Mortimer

El bar, está prácticamente limpio y seco. Lo de los agujeros, ni Alvarito ni Clara tienen idea de cómo se solucionará. Clara ha mirado el reloj que cuelga en la pared detrás de la barra y pega un brinco:
-Ay, Alvarito, que se me viene la hora de preparar las mesas, y yo, con el traje de odalisca, el pelo y los pies mojados y sucios. Ya veo que algunos se han ido hacia el lado de la piscina, pero la vieja esta (señala a Matilde), duerme como un oso en invierno, y Brunelli no se mueve hace rato...
Ella no sabe de los viajes astrales de Olegario. Lo cierto es que con viaje y todo, el cuerpo ocupa bastante lugar.
-¿Y qué hacemos?
-Si me ayudás, los cargamos a los dos en la camilla, y los llevamos a sus habitaciones. El hindú seguro que después del jugo se va. Vos terminás aquí, que falta poco y yo me doy una ducha y me pongo el uniforme de camarera, ¿vale?
Alvarito está de acuerdo, y además, se la ve tan bonita con el traje hecho trizas y pegoteado a la piel, que quién le dice que no.
Entre los dos, empiezan por Brunelli, que es el que les cuesta más. Prueban de distintos modos, y finalmente, entre los dos, y apoyándolo primero en una banqueta, logran instalarlo. Matilde pesa poco, si es tan flaca. Cuesta, porque están cansados, pero tardan menos. Mientras van saliendo, Clara se acerca al muchacho pálido, y con la más seductora de sus sonrisas le dice:
-Estamos preparando el local para reparaciones. Lo invitamos a recorrer el Hotel mientras terminamos aquí. Luego lo veo en el comedor... Si fuera tan amable...
Dicho lo cual, y segura de que su mirada chispeante y su sonrisa no pueden fallarle, ayuda a Alvarito a llevar a los durmientes.
Antes de salir, Alvarito le grita al Sr. Mortimer:
-¡Vuelvo enseguida a terminar esto! ¡No me tardo!






2006-03-21 17:13:47
Mortimer charla con Alexander)
-Bien muchacho, excepto el hindú, quedamos tu y yo, y Sam tocando jazz al piano...
-Si señor Mortimer, pero...
-Nada de peros Alex, y olvídate del señor-Mortimer usa su tono de voz más convincente-Mira, muchacho, tu no eres mal parecido, y yo estoy necesitando más personal. El pobre Alvarito trabaja a destajo, y Clarita está perdiendo la alegría con tanto cliente. Pero yo necesito más clientela, si no no puedo pagar los sueldos, los gastos y a los proveedores.
-Yo le agradezco, pero creo que le voy a echar a la clientela...
-No, nada de eso... además podés estar cerca de la que devolvió vida, unos instantes. Con respecto a lo del pacto, te digo: los pactos están hechos para romperse. Si tu me dejás, creo que tengo al solución para tu problema...
-No la hay...
-Verás que si, solo necesito hablar algunos temas con Don Sata...
Y Alexander quedó aún más pálido de lo que era.


2006-03-23 13:55:18
“Don Sata”

Comenta Alexander con una mirada de sorpresa para luego agregar:

“Mortimer, yo conozco perfectamente a Sata”

[Aquí el joven baja la vos]

“Soy uno de sus Ángeles negros, sabe usted que allá abajo hay muchas divisiones y subdivisiones, además hay legiones, jefes de legiones, príncipes, duques, reyes, es todo un imperio… en fin… basta de ese tipo de platicas, si me disculpa me paso a retirar a tomar un poco de aire fresco, tomare en cuenta su oferta, gracias.”

Dicho esto, el joven estrecha la mano del barman y se retira al jardin.

2006-03-23 14:08:19
Las "fazañas " de Brunelli


Sin él saberlo Brunelli ha realizado “fazañas” que nunca recordará. En viaje astral ha jugado con los niños en la guardería, durante un tiempo que no tiene la menor importancia, porque como Milarepa sabe, en el astral no hay tiempo. De regreso al bar de Mórtimer ha echado un vistazo a la situación, antes de reincorporarse a su cuerpo físico y las conclusiones subjetivas y personales que ha sacado son las siguientes:

-Slim ha caído en la piscina -¡y no sabe nadar!-, menos mal que el sunami lo mantiene en la cresta de la ola, como si fuera un surfista experto.

-Asta de Toro ha ido detrás de él y el impulso lo ha lanzado al agua –el detective es un experto nadador, como buen ex marine-.

Pestolazzi les ha seguido, encolerizado porque las pocas posibilidades que tenía de sacar adelante el carnaval se han esfumado y quiere vengarse de Slim, máximo culpable. Le ha pedido las banderillas al doctor Sun y se ha lanzado a la arena...digo al agua.

-El doctor Sun piensa que era una buena ocasión para pescar subconscientes en el agua y se ha ido tras Pestolazzi, que flota sobre su capa de torero.

Brunelli retorna al cuerpo, más entonado, abre los ojos y guiña uno de ellos, en dirección a Matilde, que como quien no quiere la cosa, se ha guardado unos fajos de dólares, mojados, en el escote.

Alvarito está harto de Brunelli y del desfile de carnaval. Toma carrerilla con los patines, empuja la camilla y da vueltas como un trompo por el bar. Matilde queda atrapada, Brunelli toma sus manos y no la suelta. La camilla va recogiendo gente, que queda atrapada en sus redes maléficas. Unos logran soltarse y otros no. Los que no, terminan en la piscina, donde Alvarito ha empujado la camilla. A brunelli se le pasa la borrachera en un santimamén. 






jueves, 20 de abril de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXIV



2006-03-17 13:08:06
Clara Alegría, camarera del Hotel llega de sus vacaciones y se encuentra con el baile de disfraces
Clara Alegría es una camarera que hace dos años trabaja en el Hotel. Alegre, desenfadada, eficiente en su trabajo, no es por eso menos dada a la diversión, si cuadra. Ha regresado de una licencia, justamente cuando está el baile de disfraces en pleno auge. Ni corta ni perezoza, se viste ( o desviste) de odalisca, y lo que más tapa es su rostro con un velo, para no verse descubierta por sus jefes.
Entra riendo, contoneando sus veinticinco gloriosos años y sus más gloriosos atributos, y cuando descubre las escenas tan incómodas como cómicas o desgarbadas, su risa contagiosa repica por todo el ámbito. Mortimer, reconoce enseguida esa risa. Pero no será él quien cuente que una empleada se ha "colado" entre la concurrencia. Sobre todo que Clarita es un ser muy querible, una campanita siempre repicando buenas ondas. 


2006-03-17 13:48:44
Slim parece poseído por todos los demonios del hombre blanco

LA CODICIA

Su ensalada de tiros no solo ha producido daños colaterales (ha agujereado las cañerías del techo y el bar comienza a parecer una piscina) sino que ha desatado su instinto más bajo: la codicia. En efecto, una bala, al rebotar, ha roto la cerradura del maletín de ejecutivo y por el aire y el suelo, mojado, se han esparcido miles de billetes grandes, dólares. Al intentar apoderarse de unos cuantos, en el parquet (más abajo no llegan) se encuentra con Matilde y Brunelli, que parecen enzarzados en una lucha oriental inextricable. La abandona para disputarle a Slim unos cuantos dólares.

LA LUJURIA

Slim confunde a la doctora Norma con su amada Ingrid Bergman y trata de secuestrarla, pero Mórtimer que está al quite, se hace pasar por Rick, en la piel de Bogart, y se queda piropeando a Norma-Bergman. Slim a pesar de ello continúa con su delirio y viendo la desnudez apoteósica de Nina dos de sus demonios comienzan a luchar por la primacía: la codicia y la lujuria.

LA CÓLERA

Sin saber de su patología Mórtimer ha pedido a Sam que la toque otra vez y al oír los primeros compases se vuelve loco. Se incorpora e inicia otra ensalada de tiros, ésta vez contra las botellas de Mórtimer, quien deja momentaneamente a la Bergman y se lanza contra Slim, intentando parar el destrozo. La pistola sale despedida y se la apropia Alvarito, quien grita:

-¡Quien tiene la pistola tiene el poder!


 2006-03-17 14:00:37 
Asta de Toro al rescate

Asta de Toro aparece en el bar de Mórtimer dispuesto a poner un poco de orden. ¿Quién le ha dado el recado de que la doctora Norma está en peligro y con ella la señorita Bente y con la señorita Bente, Carlitos, que ha sido amordazado por Slim en un arrebato de cólera?... Nadie. Lo ha visto en los monitores de su cubículo.

Inmediatamente saca su magnum 45 e intenta reducir a Slim, que ya está reducido por su lujuria. Entonces desata a Carlitos, calma a la Srta. Bente -estando él presente nada malo puede sucederle- y deja a la doctora Norma en las manos de Rick, de momento, para dedicarse a su tarea primordial, reducir a Slim, que ha montado en cólera otra vez y anda repartiendo ensaladas de tiros entre las botellas.

Con su magum 45 en ristre se dirige a Slim, pero resbala en un charco de agua, la pistola se dispara y abre un gran agujero en la pared, a través del que puede verse la piscina, donde algunos huéspedes del hotel - que han pasado del carnaval, no de la molicie de un baño, del aperitivo en las mesas que rodean la piscina y del ensiosamiento de sus cuerpos- permanecen ajenos al tumulto.

Un trozo de pared cae en el centro de la piscina, como un obús, levantando un sunami de considerables proporciones.

La señorita Bente, que no sabe si reír o llorar, termina por chillar, ante el espectáculo apocalíptico. En estas aparece el liberado Carlitos y se lanza a consolarla, con tan mala pata que tropieza con una de las banderillas de su tío y acaba haciendo una celebración de futbolista que pretende comerse el cesped.

Al doctor Sun se le escapa otra banderilla, que se incrusta en la espalda de Slim. La banderilla de fuego incendia aún más la sangre de Slim.



2006-03-17 14:13:07
SLIM SIGUE CON SUS PECADOS CAPITALES A CUESTAS

EL ORGULLO

Slim se da a todos los demonios, porque el espantoso carnaval que estaba organizando se ha ido al garete.

LA ENVIDIA

Es en ese momento, con la banderilla del doctor Sun en su espalda, cuando desearía ser un demonio de verdad. Envidia a Don Sata, a quien llama a grandes voces:

-Don Sata. Mi alma negra para usted si me transforma en un demonio de verdad.

Sim tiene incendiada la sangre con la banderilla de fuego y se lanza a cornear a todos. Pero Pestolazzi le torea con su capote y termina por hacerlo pasar por el gran agujero que ha dejado la magnum 45 del detective. Slim sale por el hueco, en dirección a la piscina. Le sigue Asta de Toro, que se ha recuperado e intenta reducirlo, como si se tratara de un becerro desbocado.

A todo esto Milarepa, que lleva largo rato en el bar de Mórtimer, contemplando la escena, imperturbable como un Buda arroja la metralleta de plástico al suelo y se sienta sobre un charco, con su disfraz de boina verde. Entona mantra tras mantra, como una metralleta loca. Está intentando calmar las vibraciones que danzan en el astral como ectoplasmas revoltosos. Toda la escena aparece a su tercer ojo como Maya: pura mentira.

El frío de Árbol Negro, Gustavo y Rodrigo que hablan mientras para ellos suena reggae, cuando sonaba rigtime y luego la canción de tócala otra vez Sam. La intervención de Don Sata y el desnudo de Nina (que ni inmuta a Milarepa porque también es Maya y mentira). Allan Brito y la chica sexy que parecen flotar en el astral. Y la aparición de Clarita Alegría que también queda embelesada por Mórtimer, transformado en Rick-Bogart, el hombre duro que se las lleva a todas de calle. Pero todo esto no inmuta a Milarepa. Porque todo es Maya, mentira, ilusión...

¿Qué sucederá ahora? ¿Cómo reaccionarán nuestros personajes, para quienes Maya es tan real como la vida misma, aunque cada uno vea y viva su propia realidad? ¿Esta escrito todo esto en los archivos akásicos?

¿Se darán un baño en la piscina? ¿Se trastocarán las relaciones establecidas y cada cual descubrirá nuevas posibilidades? ¿Lograrán reducir a Slim? Todo está escrito, ¿pero dónde? 



2006-03-19 09:17:08
Mortimer combate sus propios demonios, y de paso trata de sacar la situación a flote
A kiss is still a kiss...
Mortimer quedo a centímetros de los labios de Ingrid Bergman, cuándo se da cuenta que su eterno cigarrillo, aún cuelga de su boca...
-¡Tus besos queman!-Exclama Norma/Ingrid.
-Disculpa... soy un poco olvidadizo...
En ese instante, repara en los balazos de 9mm, calibre 38 y magnun 45. En el techo agujereado, en la fuente que se formó en el medio del salón y la arcada que conecta el bar con la piscina.
A todo eso hay que agregar varias mujeres semidesnudas y fogozas (¡mi propia empleada!)
-me parece que los gastos serán superiores a las ganancias... Ingrid, espera ya vuelvo por ti...
Se dirije a buen paso hasta Clarita:
-Muchacha, ya me habían hablado de ti. Creo que tus vacaciones terminaron... ¡vete a ayudar a Alvarito!
-Pero señor Mortimer, yo...
-Olvídalo, muñeca-le dice con voz nasal- ¡A trabajar! ¡Ah! y puedes decirme Morti... sin el señor...
Luego se pone en el centro del desastre. Toma su propia arma de la sobaquera, y hace un par de disparos más al techo. Los nuevos agujeros ni se notan.
-¡Alto todo el mundo!-grita arma humeante en mano- ¡Basta de desmanes! A este paso no nos van a dejar en el restaurante de Alpredete... ¡Todos a la piscina! ¡El último cola de perro!
(Así por los menos los saco del bar, a la mayoría)
Y ahora... ¿Dónde y con quién estará Zíngara? Por lo menos Ingrid aún me espera... 

006-03-19 15:30:37
Clara Alegría, de odalisca a Cenicienta
Ay, sí, querido Morti, claro que tengo que ponerme a limpiar, porque claro, a ver si le vas con el cuento al gerente de que me metí a bailotear con los invitados.
-¿Sabés, Alvarito? –Nosotros podremos limpiar este estropicio, no sé quien va a limpiar de gente borracha y chiflada el lugar. Que se arregle Morti, el detective no sirve para nada, y yo no soy de limpieza, yo soy camarera de comedor y servicio de habitación.
Alvarito le guiña un ojo, le dice intencionado:
-Sobre todo, en lo de servicio de habitación...
-Mirá, Alvarito, no te metas conmigo, que acá los dos estamos bien embromados con este desastre. Lo del servicio de habitación, si va con premio es asunto mío. Y más de una vez, bien que el gerente me lo ha sugerido para clientes muy especiales. Y más de una vez le he dicho que no.
Alvarito se sonríe, pensando en qué proporción habrá dicho que sí. Clara le da un coscorrón.
- ¡Terminála, Alvarito, y arremanguémonos, que hay para trabajar. Yo ni me cambio, así va quedar el traje de odalisca. Que se joroben.
Matilde llorisquea, tratando de alcanzar el turbante, y Clara, que es una muchacha rápida para lo que sea, se lo alcanza, y le devuelve el peluquín a Brunelli.
Matilde saca el pastillero de un pliegue del turbante, una pastilla violeta, que confunde con la de la angustia. Pero esta es contra el insomnio, y en dos minutos queda roncando a más y mejor.
Mientras Clara limpia, los ojitos de Alvarito se dan vuelta ante el contoneo involuntario que los movimientos de la limpieza, balancean los pechos, las caderas, y todo lo que queda cada vez más a la vista, ya que un traje de odalisca se rasga inapropiadamente de nada, si uno lo usa para tales menesteres, y transparenta como una caricia, cuando se moja con el agua y detergente, los lugares más tentadores.
Clara es, en este momento, una pompa de espuma y un recreo para la vista de los ojos masculinos que la quieran mirar.


2006-03-19 19:25:24
Alexander, con sus enormes alas desplegadazas observa desde lejos a Clara que platica con Alvarito. Algo en su pecho que parecía estar apagado comienza a latir rápidamente y un fuerte olor a gardenias inunda el lugar, despacio se acerca a la mujer pero algo en su mente regresa y hace que se detenga de golpe, agachando la cabeza y con sus largos cabellos negros tapando la enorme tristeza en su rostro se regresa a la barra. 









miércoles, 5 de abril de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXIII




2006-03-15 17:56:37
Brusco intercambio entre Matilde y Brunelli
Antes del tiroteo, Matilde no ha dejado de susurrarle al embelesado Brunelli todas las desdichas de las últimas horas. Pero cuando hay nuevos disparos, a Brunelli se le va el embeleso y Matilde cambia de desdichas.
-¡Cuerpo a tierra! -grita Matilde.
Pero en lugar de tirarse al suelo, se trepa a la camilla, y el kimono, demasiado ajustado, se rasga en donde no debiera. Abochornada, baja de un brinco, sin darse cuenta que uno de los zuecos se engancha en el cinturón de Brunelli y, arrastrándolo consigo, van a parar debajo de la camilla.
Ahora Brunelli ve su peluquín sobre los rulos rojos de Matilde, y Matilde ve (porque está muy cerca de él), a su turbante plateado haciendo reflejos sobre la calva de Brunelli.
-Shhhhhhhhh -, dice Brunelli manoteando el peluquín-. No se mueva, que usted tiene algo mío...
Matilde,en cuatro patas, y con el kimono partido al medio, y justo en medio, busca la pastilla antipapelones que está oculta precisamente en el turbante.
Matilde y Brunelli, han comenzado con un inseguro y leve manoteo, pero el exceso de alcohol en uno, y la miopía en la otra pronto convierten la situación en un tremendeo roud de box. 

2006-03-15 23:13:04
Alexander observa fijamente a Marilin que, inmutable, le mira sin pronunciar ninguna palabra.

“Le he visto, señorita, se encuentra en esa mesa platicando amenamente con la señorita Juana.”

El frío aumenta mientras que el joven se acerca a la dama que tiembla, no por miedo, sino por que la temperatura a su rededor ha bajado considerablemente.

2006-03-15 23:19:28 Gustavo y Rodrigo siguen tocando reggae, la melodía que entonan es “Siguiendo la luna” de los fabulosos cadillacs, al terminar, ambos se dirigen a tomarse unos tragos y se topan con el joven Alexander que les mira sin pronunciar palabra.

“Chido tu disfraz” dice Rodrigo al joven que contesta “no es un disfraz”

Rodrigo siente una onda gélida recorrer su espina dorsal mientras que el joven le mira, sin miedo, insiste:

“¿Si no es un disfraz entonces que eres?”

Y antes de que Alexander conteste Gustavo jala a Rodrigo del brazo y le susurra algo al oído, ambos se alejan.


2006-03-16 09:16:32
(Mortiner habla con Alvarito y Slim... y conoce a Ingrid Bergman)
-Muchachos... por aquí... muchachos-Mortimer aparta a Alvarito y a Slim de la diversión-Alvarito... tu sabes que aquí eres el empeado múltiple... empleado.. o sea, cuándo no está Pestalozzi ¡Las órdenes las doy yo! Y como yo me voy al restaurante de Alpredete, te quedas a limpiar y ordenar todo.
Alvarito se va haciendo pucheros, y tragandose los mocos.
-Y... Slim-Lo mira fijo a los ojos-ya estás portando mejor. Dejaste tranquilo a Sam, y en poco tiempo puedes ser mi hombre de confianza. Pero... siempre hay un pero... ¡A Ingrid Bergman al dejas tranquila! ¿Estamos?
-Si, patrón...
Mortimer se acerca a Norma, y le dice:
-Hola Ingrid... ¿Como has estado?
-Perdón, me debe confundir con otra persona...
-¿Tú crees? ¿Sabes cuál es mi apellido? Bogart, y mi tatarabuelo se llamaba Rick ¿Que dices?
Norma pone una terrible cara de desconcierto.
-Espera y escucha... ya entenderás-Mortimer se dirige a Sam-Sam... calla la banda un instante.
Por un minuto cesa el regaee.
-Sam... tócala de nuevo...
Y el piano comenzo a sonar...

  2006-03-16 15:06:46 
Y la música irrumpe en cada uno de los huéspedes embelesados antes la mágica destreza de Sam - Sam. Y por un instante, en la placidez de los rostros se esbozan sus más recónditas fantasías. ¡ Sí, en ese momento, al mágico influjo del piano, eran posibles !
Y la paz se instaló en los corazones de todos los parroquianos.
O mejor dicho, casi todos. Porque con don Sata, otro era el
cantar)

Sata ve a Nina en medio de toda la multitud tratando de zafar del que pisaba su cola de diabla, pero antes de que pudiese intervenir, ¡¡ crash !! se rasga el traje y la simpática Nina queda como vino al mundo:

- ¡¡¡ Pero la mierda con esta bataclana !!!, otra vez haciendo el estritis, por favor, ni que fuese la Chicholina. Solo esto me faltaba para completar el cartón. Encima que vengo con un humor de perros, ¡ otra vez perdío River, por mil arcángeles ! Digo yo, ¿es que tienen la pata torcida, la pelota no dobla o qué? No es que nos pongamos pretenciosos como para pedir una Copa libertadores que los odiados b....eros, (¡¡ puaj !! de solo nombrarlos se me pone la piel de gallina) tienen a montones, pero bueno ¡ un partidito ! ¡ Uno, al menos, como el tigre, que una vez al año es feliz !
Uff, tal parece que el Otro anda con ganas de fastidiarme la vida. Y como si fuese poco, ¡¡ Esto !! ¿ Quien me manda a engancharme con esta bataclana, para peor infiel ?
¡¡¡ Y Ustedes que Arcángeles miran !!!
( Y con un furioso además el Sata hace surgir un poderoso resplandor de sí, que deja a toda la concurrencia excepto Nina, con ceguera temporal)

Y vos vení pa acá, Chicholina, ¡¡ marche derecho y sin chistar !! -

2006-03-16 19:06:40
Desconcierto de NINA

Nina se ve despojada de sus vestiduras, no le importa su desnudez, se reconoce con un cuerpo escultural pero...

-Uyyyyy no me molesta mostrarme desnuda pero sí que me desnuden sin que yo haya pedido o buscado el momento...
y que encima me digan chicholina, esa insulsa con pocas lolas... me creo mejor que esa...

- Don Sata cúbrame con su cuerpo, con su aliento, con su fuego. No permita este chubasco..
(ay Diossss !! estoy sin el traje pero la cola sigue pegada?????)

CACHOOOOOOOOO DESGRACIADOOOOOOOOOOOOOO ME LAS VAS A PAGARRR TODAS JUNTAS!!!!! QUÉ ME HICISTEE?? ME PEGASTE LA COLA DE DIABLA A MI TRASTE NO AL DISFRAZ...

CACHOOOOOOOO!!!
_ aY si pudiera invocar al mismísimo diablo...Sata, puede usted hacer algo?

Nina tironea de su cola y nada puede hacer...

 2006-03-17 02:52:00 
Franlend se acerca a Nina para preguntarle por Guisela.

Franlend se acerca a la mesa y agarra de ella los dos vasos de bebida que les habían servido anteriormente. Con ellos en las manos empieza a acercarse a Nina para preguntarle por Guisela.

Entonces al ver por la situación que está pasando Nina, acude en su ayuda. En el camino a su encuentro rasga una de las cortinas que cuelgan de una columna, estilo griego, con las que se adorna el salón. En la mano izquierda lleva los vasos con las bebidas tanto la de él como la de Guisela.

En el preciso momento que se encuentra delante de Nina sus pies se le enredan en la cortina y cae cuan largo es encima de la desnuda mujer. Estando en esa posición tan embarazosa, para los dos, para romper el hielo, Franlend comienza a secarle el líquido derramado por encima con la cortina, dándole ligeros masajes.

.- Esto parece cosa de brujas – dice franlend – Es como alguien nos estuviera echando el mal de ojo. (Pero la cara de satisfacción no era precisamente de congoja)

 2006-03-17 02:56:31 
Allan, seguido de la chica sexi, entra en Mortimer al constatar que en cacho´s no será la fiesta de disfraces.

Después de constatar que en cacho´s no será la fiesta de disfraces. A duras penas, Allan y la chica sexi, se dirigen hasta el Bar de Mortimer, Al llegar a la puerta tienen que detenerse pues la algarabía de los participantes, que han hecho el tren mientras bailan y cantan, ocupan toda la entrada del local.
Tan pronto se despeja la misma entran en el salón. Todo es ruido, música, gritos, risas incluso hasta creen oír el ruido de la explosión de petardos (O… más bien parecían disparos).
Allan se apoya en una de las columnas centrales para descansar un poco de su ardua caminata

. – No creo que fuera un buen disfraz este de momia –le dice a su acompañante- el doctor se pasó un poco y me puso mucho vendaje en la entrepierna. Me está costando caminar. Tendré que ir al WC a acomodarme. ¿Me acompañas?

Mientras le hablaba y le preguntaba, a su acompañante, una mujer disfrazada se acercó hasta él y “colgó” su estola del pinganillo que tenia entablillado confundiéndolo con un colgador de ropa. Se alejó entre risdas diciendo – que originalidad tiene este hotel, no me canso de ver sorpresas. Mira que poner una momia como colgador. Deben de caber diez estolas en ese “Gancho”


2006-03-17 08:39:21
Mortimer trata de poner orden
(Primero lo primero, una bata para cubrir a Nina, antes que me clausuren el bar)
-Mi querida... tome cúbrase, por favor...
(Tengo que parar a Slim, ya no son ruidos molestos, está perforando las cañerías)