martes, 29 de agosto de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXXI



2006-04-09 11:51:20
Mortimer, Operación Aduana. Cap. II
-Pestolazzi, algo me tiene intrigado-pregunta Mortimer-¿Como hace Sam para ver entre este maldito humo?
-No ve, es ciego como un topo.
Pestolazzi se apresura para aclarar, antes que Mortimer extraiga el arma por completo.
-El usa el "oído músical". Es capaz de distinguir los objetos, por el rebote de las ondas sonoras, como un múrcielago...
-¿Quiere decir, que el camión lo maneja un ciego con un fino oído?
-Exactamente...
-Cuándo todo esto termine, recuérdeme de llevarlo al consultorio de la doctora Norma.
Luego de un viaje, de algunos minutos, y sorteando de manera milagrosa el tráfico del centro; llegan al objetivo.
-¡Bien todo el mundo a trabajar! Traigan las sogas y los aparejos. Usted Pestolazzi, ayúdeme a ponerme las botas para escalar...¡Vamos! ¡Va...!
Mortimer, se queda con las órdenes atragantadas. Dos cosas, en forma simúltanea, lo ponen en estado de locura.
De la caja del desvencijado camión, salta Batman que tiene la voz de Alvarito. Y aún no repuesto de la sorpresa, aparece de entre el humo, una limusina muy lujosa. Mortimer teme preguntar, pórque sabe que la respuesta (de alguna manera) no le va a agradar.
-Pestolazzi ¿Que significa eso?
-Estee... son Baldomero y su limusina, con Iñaki y Rodrigo que traen algunas vituallas... y no se si no se sumó alguien más...
-¿Alguien más?-El tono amoratado del rostro y la venita que le late en el medio de la frente a Mortimer, no presagian nada bueno.
-Puede estar Clarita...
-Que yo dejé atendiendo el bar...
-Radamente...
-Escúcheme... esta es una misión secreta, sumamente delicada. Todos aquí somos profesionales en algo. Sam, pese a su problemita con la vista, es un buen conductor. Slim, es hábil con las armas, aunque es un poco inestable emocionalmente. Usted, tiene algunas cualidades... además es mi socio... pero... ¿Me quiere decir en que nos pueden ser útiles Iñaki y Rodrigo? ¿Y Radamente?
-Hicieron bocadillos-Dijo Pestolazzi, tembloroso.
-¿No le deje un sandwich en el bar? ¿Quiere seguir comiendo? ¿Se piensa que esto es un condenado picnic? ¿Una excursión de boy scout? Cada segundo que pasa, nuestra seguridad y nuestras vidas corren peligro...
Iñaki y Rodrigo (¿Rodrigo es "OCTAGÓN"?) traen los bocaditos. Algunas tapas, nachos, tacos y enchiladas.
-¡Ni siquiera un dichoso choripan, para mi!-Grita indignado Mortimer.
(continuará) 

2006-04-09 16:24:01
Rodrigo con su atuendo de octágon se acerca a Mortimer con una bolsa de tacos de tripas y dice “Pues yo no se como chingados termine en este embrollo pero se ve medio chido, según me dijo el tipo con la mascara que yo tengo mucha agilidad y rapidez con las piernas, ha de ser que me vio corriendo por todo el hotel y esquivando los escobazos de la gobernata de las plantas.”

Dicho esto nuestro ágil joven pega un brinco, se afianza de la orilla de la barda y en un santiamén esta del otro lado.

Mortimer esta azorado

“este bebedor de whisky ha de ser hijo de un mono cruzado con una rana o algo por el estilo.” Dice mientras que una parvada de enormes cuervos de ojos rojos pasa volando sobre su cabeza.


2006-04-10 00:14:01

Tas loca vos Mati.tengo libreta yo
dos,la de la iglesia, la peor esa es...quien fué el que inventó esa frase, hasta que la muerte nos separe.Hasta que el amor se acabe, es.te obligan a mentir...
El amor dura un año Matilde, ahora, la pasión, no más de seis meses, si
lo leí yo. despúes es el aguante.
Mirá la doctora, con Cachooo, mm
no será Banderas, pero ta bueno
Mati. hola como estánnn, tanto tiempo. MMM Cacho, que traia a mi cuarto la peli del Africa para los niños? ...heee Cachoooooo

2006-04-10 01:07:52

Otra noche más sin pegar ojo, debido al cambio de horario. Danae, la azafata sueca decide salir a dar un paseo por las inmediaciones del Hotel de los Disparates. En el pasillo se encuentra con otra mujer, que le se presenta como Clarita Alegría. Le interpela: ¿No puedes dormir, querida? Si lo consideras podemos ir al bar de Mortirmer. Está abierto permanentemente las 24 horas.

Yo soy asidua allá, el barman Mortimer pone los mejores combinados de todo el país. Si ganó un premio, como en la película esa de Tom Cruise. Bueno, los clientes del Hotel bajan por su buena conversación y su saber estar. A él se le puede confiar un secreto.

A la pobre Danae le estaba empezando a doler la cabeza con tanta verborrea de la impetuosa Clarita. Le dijo. Sí bajemos. Creo que necesito algo de distracción, y beber algún cocktail. Pensó para sus adentros “Esta mujer parece una cotorra”.

Ah, menos mal, el bar está ambientado. Al fondo dos parejas, y un señor con aspecto de ganster hablando con el maitre.

Intentaré ser sociable, aquí me encuentro entre algunos de los huésped del hotel, y ¿como era el dicho? "Hay que tener amigos hasta en el infierno". Ah esta mujer viene con un hombre igualito a Antonio Banderas, me vá a dar algo...



2006-04-10 10:29:45
Mortimer, Operación Aduana. Cap. III
(Creo que encontré una utilidad para Rodrigo)
-Muchacho, tu subirás conmigo-dice Mortimer señalando al azorado Rodrigo-En el tercer piso está lo que buscamos. Pero debo advertirte, nada de movimientos bruscos, la alarma es sensible a las variaciones ambientales. También hay un sensor de temperatura, ¡No debes sudar! Por último, si logró hackear la computadora, desconectado los sistemas de alarma, tengo un poco de C4, para volar la cerradura de la puerta de entrada, que tiene un timer; o sea un relay, que solo la abre a una hora determinada. Una vez hecha nuestra tarea, si todo sale bien, cargamos los bultos en el trasto... digo... camión (viejo, humeante, inservible y sucio) y nos escapamos a la máxima velocidad posible. Yo diría, viendo eso, unos treinta kilómetros por hora...
Rodrigo agita la cabeza diciendo que no, pero, en un santiamén se encuentra al lado de Mortimer, poniendose unas poleas sujetas por cuerdas de nylon, y a su vez, el aparejo pasado por una rondana, que suben con otra cuerda, tirada por Iñaki, Pestolazzi, Slim y Sam. Baldomero aduce, que fué contratado como conductor de limusina, y no para hacer fuerza. Además, agrega: "tengo una hernia que operarme"
Apróximadamente, al llegar al segundo piso (alzados con gran esfuerzo), se abre la puerta del frente (la de cerradura de tiempo) y aparece Batman.
-¡Santas cerraduras!-dice Alvarito, como si fuera Robin.
Ante semejante sorpresa, todos sueltan las sogas.
(¿Sobrevivirán nuestros héroes? ¿Continuará?)





2006-04-10 12:20:58
Matilde cotorrea a más y mejor cada vez con más gente
Creo, Danae, que te has encontrado con Matilde Metildé, que es la verborrágica que pone de la nuca a más de uno, y te habrá nombrado a Clarita Alegría, que ahora está durmiendo. De ahí la confusión.
Por suerte ahora Matilde habla con Danae, la azafata sueca, pero también con Nikita, a la que trata de convencer de que las libretas de casamiento no sirven para nada, con la Dra. Norma, a la que tortura con el tema de la adopción, y sobre todo con Antonio, Cacho Banderas, al que le tiene unas ganas bárbaras.
Bueno, en realidad, Matilde le tiene ganas a todos, pero si vienen en buen envase, mejor.
Nikita, Danae: Matilde no es mala, es insoportable, ténganle paciencia, y si no pueden, escapen, que soldado que huye sirve para otra guerra.
La Dra. Norma, por su profesión, sabrá manejarla como corresponde. Ahora, al pobre Cacho Banderas, lo veo mal, y encima tiene a todo el mujerío alborotado.


 2006-04-10 14:19:04 
Cacho con Matilde, Norma, Niñita y Danae
(Cacho mira a la recién llegada Danae de arriba abajo, intentando disimular para no herir susceptibilidades en el resto de las “chicas”; como buena azafata, Danae es alta, hermosa y llamativa. Su intento da pocos resultados…sus ojos lo traicionan; alcanza a notar el ceño fruncido de la Dra )

-¿Así que azafata?-, dice Cacho, aprovechando que Matilde paró para tomar aire; -Bueno, si estás aburrida avisame…¡que voy volando! Jajajajaja-, agrega tratando de caer simpático. Ante tan estúpido chiste, Danae muestra una débil sonrisa por compromiso, las demás, más serias que Bush dentro de una mezquita, le clavan severas miradas de reprobación.

Cacho se siente en su salsa en medio del mujerío, a tal punto que se olvida que tiene un negocio que atender.

-Bueno, chicas, por favor ayúdenme, Norma me quiere convencer de eso de la adopción, pero a mí el tema no me convence. Mi vida suele tener sobresaltos ( y mi habitación sobreconcurrencia) . ¿Porqué no me explican bien de qué se trata? ¿Danae…vos también estás para adopción? A ver…decime “papito”…en una de esas te adopto…jajajaja ( nuevamente siente sobre sí, las miradas acusadoras; se pregunta si Niñita será derecha o zurda…porque se ve venir una piña…)

¿Acá hay que venirse con el termo…?¿Nadie atiende…? ¿Qué toman, chicas…?


 2006-04-10 14:33:57 
¡. Si, sirve para atarte con cadenas a la palabra dada , siiii, dije cual estruendo mi voz se oyó estrepitosa... y con ecoooooooo
EN AMBOS LADO...
Miercoles carajillo, NADIE TE DETIENE...HASTA QUE UNO SE CANSE DEL OTRO ES.
Y la gente resiste, como las cucarachas, YA NO NOS MORIMOS JOVENES.MMMMMy comó se banca a un jubilado todo el día en casa de uno.Es que uno no piensa cúando habla. antes no llegaban a los 40 50 años...
ME QUIERO MORIR QUE DESGRACIA,Y SI DURA,HASTA LOS 100...
no pienso yo mejor
muchos hay como yo... pero no lo dicen. todo bien, pero ... mejor me callo yo.

 2006-04-10 14:50:49 
¿Quién logró hacer callar a Matilde?
-Yo no sé por qué le dice Niñita a Nikita, este chico... Cacho. Y no me salga con un chiste que viene en bandeja con el nombre. Yo soy despistada, piantada, lo que quiera, pero este chiste no va, le digo que no va.Está muy usado.
-¿Qué chiste? -pregunta Nikita que sigue encabronada con el matrimonio de "hasta que la muerte los separe".
-El chiste es el de tu libreta, Niki, si no lo aguantás, te quedan dos: o te olvidás de la libreta, que el casamiento de la antigua fórmula, en lo civil también tenía que palmar uno para volver a casarse, o, y eso se puede charlar, si es "hasta que la muerte los separe", contratar, por ejemplo los servicios de alguien como Slim, te lo limpia, y vos tan contenta, cumplís el juramento. Ahí no te dice que no le podés apurar el expediente.
Francamente, si antes de suprimir las pastillas y dejarla en una sola, Matilde estaba del tomate, ahora que se le fortaleció el cuerpo, la vista, piensa más claro,si se mete en lo civil, y hasta se está metiendo en lo criminal.Ahora, repito, está más habladora e insoportable que nunca.
-Danae,yo te diría que aunque los chistes no te gusten, te rías, si este Banderas argentino está con vos...¡Qué te importa si es gracioso!
Cuando quiere seguir hablando, la Dra. Norma, siguiendo un método de la escuela psicológica que cuadre, la amordaza,y con una sonrisa gentil, la sienta en una silla alejada.


 2006-04-10 21:16:26 
Rodrigo cae rápidamente del segundo piso del edificio mientras grita: NO MAMEN CABRONEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE… (crash, contra los matorrales). Se levanta, se soba un poco el cuello y checa que nada este quebrado, al parecer todo esta bien. Mira hacia arriba y ve al mismísimo Batman que le mira fijamente y parece enojado.

“A chingado” dice el joven confundiendo al enmascarado con Alvarito “tu como te subiste hasta allá si estabas jalando acá abajo…” Rodrigo voltea y ve al asustado Alvarito abrazando al señor Peztolazzi, se queda pensando un segundo, se hecha el dedo índice al labio para analizar bien la situación y grita: “¡que hacen ahí parados bola de pendejos! Busquen a Mortimer mientras yo me encargo de la situación” y se pone a tirar cuanta cosa encuentra contra Batman.

 2006-04-10 21:29:20 
Batman salta del segundo piso para arrematar contra Rodrigo que sigue aventándole piedras, botellas, tierra y palos. Justo cuando va a caer sobre el muchacho la parvada de cuervos atrapa al enmascarado y lo hace que choque contra una pared, Batman lucha contra las enormes aves que le picotean y desgarran sin piedad. Después de algunos minutos de forcejear y tirar patadas y golpes, Batman cae al piso rendido. Rodrigo aprovecha y lo sujeta fuertemente con las cuerdas de nylon.

Los cuervos comienzan a volar en círculos y sus plumas comienzan a hacer combustión hasta que un remolino de fuego se forma, cuando el fuego desaparece y el humo se disipa aparece Alexander que con una leve sonrisa dice: “Ya me debes dos, Rodrigo. Ahora, si no les molesta, debemos encontrar a Mortimer…”

2006-04-11 00:23:34
Jacinto entra al bar de Mortimer y observa a las mujeres presentes, se acerca, se quita el sombrero y saluda muy amable.

“Quiuvo chulas, al parecer no esta el condenado Mortimer. Pos bueno, me tendré que servir yo solito, ains ¿y esa rubita que se ve re sola de donde canijos salio? Vengase pa’ aca pa hechar una platicadita con mis comadres que acabo de conocer pero igual y sacan algún chascarrillo que nos haga reír a todos.”

Jacinto saca una botella de tequila Don Julio y se sirve un caballito, se lo toma de pecho y continúa:

“Ojala y no les moleste que me siente con ustedes, fíjensen que el hotelito se ve medio vacillon y pos uno no se puede quedar encerrado en el cuarto toda la mendiga noche esperando a que pase algo. A ver, deje pongo música en la rocola pa echar una bailadita así a gusto, claro, si ustedes no tienen ninguna inconveniencia…”


 2006-04-11 13:24:25 
Pestolazzi se arma un lío con la operación Aduana I y II

Pestolazzi, a pesar del traqueteo del camión, se ha quedado un poco traspuesto y cuando despierta no puede ver nada (la media se le ha corrido tapándole los ojos por completo). Oye a Mórtimer, como entre sueños, preguntándole algo sobre Sam y contesta al azar, a ver si acierta.

En realidad puede que no esté muy equivocado, porque al fín y al cabo qué sabe él de Sam, si es ciego como un topo o sordo como una tapia.

Al parecer han llegado porque Mórtimer les hace bajar del camión, como si hubiera una bomba. Pestolazzi puede adivinar, entre el humo del tubo de escape, que Baldomero los ha seguido con su limusina, pero ignora si ha traído damas o ajedrez. Alguna dama debe venir, porque el chofero abre la puerta y se destoca su gorra de plato.

Mórtimer les hace bajar el material, se calza sus botas de escalar y a Pestolazzi le entra un hambre atroz cuando piensa que pronto estará por el aire. Hubiera preferido un buen sandwich pero le dan una soga para tirar.

Rezonga para si que tal vez hubiera sido mejor atracar un banco y luego comprarse un casino de las Vegas y mandar instalarlo en el hotel pieza a pieza.

Slim se ha vuelto hacia él, al escuchar sus rezongos y le ha mirado casi con afán de venganza. Pestolazzi se calla y tira lo que puede.



   






lunes, 21 de agosto de 2017

EL BAR DE MÓRTIMEZ XXX



2006-04-05 10:41:02
Mortimer, aprestos para operativo comando
-Pestolazzi, ¡Venga para acá! ¡Deje el sandwich, un instante!
El otro llega con la boca llena de mayonesa.
-¡Por Dios, no vaya a hablar!-Aterrado ante la posibilidad, cierta, de morir empapado en aderezo-Termine su comida, y lleve todo al garaje. Si lo encuentra a Alvarito, que lo ayude. Un consejo, vaya con Clarita ¡Va a ver como aparece!
Yo le encargo a Sam, que reuna al resto de la tropa. Sincronicemos los relojes... nos encontramos en el garaje... a las 2300 horas... ¿okey?
-Este... glup... berp... si siii...
Mortimer se está yendo cuándo oye:
-¿Consiguió el camión?
-Deje en mis manos la logística... y las armas...
Pestolazzi empalidece.
-Slim me dijo que tiene un primo que hace fletes. Tenemos transporte.
Mortimer, se mueve a velocidad increíble. La próximidad de la acción, lo transforma.
-¡Sam! ¡Sam!... por el amor de Dios, ¿Dónde diablos te has metido?
-¿Preguntaba por mi?
El inconfundible olor a azufre, de Don Sata.

2006-04-05 11:37:26
La llegada de Don Sata, hace que Clara ponga pies en polvorosa

Clara, agotada de tanto susto y tanta angustia, y por qué no decirlo, porque el negrero de Mortimer, entre la limpieza del bar, y dejarla a cargo de noche, van casi cuarenta y ocho horas que no duerme, se ha quedado adormilada en un rincón. Escucha algo de la conversación entre Mortimer y Pestolazzi, pero no puede registrarla con todos sus sentidos, que brillan por su ausencia.
Pero en cuanto huele a azufre, pega un respingo. No mira. No ve. Toma la carterita que ni tiempo de llevarse a su cuarto tuvo, y dice:
-Morti, me caigo de sueño, ahora que estás vos me voy a dormir, que luego me pueden llamar para el comedor, y si apenas me tengo en pie para un trabajo, menos puedo con dos y doble turno.


2006-04-05 21:54:06
.En su salida Clara mira a lo lejos a un niño que camina con la mirada perdida en los ventanales del hotel. El olor a violetas invade el lugar y la mujer huye asustada.

El niño murmura una canción y su vos retumba por todo el hotel. Se detiene en el bar de Mortimer y al cruzar la puerta el pequeño se transforma en Alexander que sonríe y juega con una moneda de oro que pasea entre sus dedos.

Un barman aparece en la barra y saluda al joven que ahora suelta unas risitas maléficas.

“¿Que se le apetece tomar, joven Alexander?”

“Un martini seco, por favor o mejor hágalos dos.”

Mientras el barman prepara la bebida el joven mira alrededor y una figura de un enorme sombrero de copa y una capa entra apurado al bar.

“¿Me llamaste?” dice el misterioso hombre

“Hay gente que duda, hermano, un escarmiento no estaría de mas”

“Recuerda que hay reglas, Alexander, no puedes abusar de tu poder ni dañar a una persona inocente”

“Nunca dije nada acerca de dañar, piensan saber como funcionan las cosas y nuestras jerarquías. Ignoran que es muy diferente a lo que la iglesia les ha enseñado en el catecismo y la confirmación, ese Dios del que hablan les traiciono desde el principio por que no les enseño ninguno de nuestros mundos, suponen y adoran sin conocer lo que existe de este lado, lo que fue, lo que es en estos días, siguen pensando que Adan y Eva son en verdad sus padres…”

“Eso no se puede cambiar, Alexander, es el convenio al que llegamos después de la rebelión.”

“Padre estaría encolerizado al darse cuenta de lo que ha pasado.”

“Padre sabe, Alexander, el lo sabe todo…”

Antes de que termine la plática entre los dos, otra figura aparece en el bar, su barba es larga y blanca al igual que sus cabellos, y una corona encendida en fuego flota sobre su cabeza, la temperatura en el bar se incrementa. Un grupo de demonios con enormes tridentes van al frente del hombre y Alexander siente que el cuerpo se le pone frío, de su aliento alterado exhala la palabra “Padre…”

2006-04-05 23:15:54
usted no se meta, Radamante, no olvide lo que paso cuando quizo enfrentar a Rodrigo

2006-04-07 10:48:18
Operación Aduana Cap.I
Mortimer apenas puede dar crédito a lo que ve. El primo de Sam, le prestó el camión. Claro que es un poco antiguo. Para ser exactos, es un: International KB7, año 1946. El motor, un tanto asmático, emite unos sonidos, para nada tranquilizadores. Mirando desde la posición que se encuentra, puede percibir como se mueve la caja, por el golpeteo que producen las bielas. Asomandose, el panorama no mejora demasiado, el piso son unas cuántas tablas, que dejan ver el bastidor entre sus pronunciadas rendijas.
-Sam... ¿Tu piensas que podemos cargar algo en este trasto?
-¡Para que usted sepa, este vehículo, fué transporte en la Segunda Guerra!
-Parece de la Primera... ¿Estás seguro que no lo uso el Kaiser Guillermo?
-¡Señor! Usted me ofende...
-Está bien, te creo. Espero que sepas manejar el cacharro. Desde ahora eres el Jefe de Logística y Transporte.
-Gracias... señor-Le contesta emocionado Sam.
(¿Dónde diablos estará el resto de la tropa?)
-Slim... ¡Por fin! ¿Donde estabas?
-Yo en...
-No importa, ¡Sube!
El negro se queda mirando el camión, con su dedo índice estirado.
-¿Que me suba a eso, y con ese manejando?
-Ese, para que sepa-Le retruca Sam-Es el Jefe de Logística y Transporte...
-No te preocupes Slim-Dice Mortimer, con aire convincente- Tu eres el Jefe de Seguridad y Prevención.
El otro sube al camión, pavoneandose, mientras acaricia la culata del arma.
-Pestolazzi, ¡Por Dios! Suba que nos estamos yendo.
-¿Que suba adonde?
-Busque, entre medio del humo, debe haber un camión, suba en al cabina, ya lo alcanzo ¿Lo vió a Alvarito?
-¡Acá estoy!
-Alvarito-Mortimer contiene al bronca- Te dije a las 2300, y son las 2334 horas. Tenemos que estar de vuelta, antes de las 0200, del día de mañana...
-No tenía reloj...
-¡Y seguro le fuíste a pedir la hora a Clarita! ¡Sube de una buena vez!
Y entre medio de la humareda, sale nuestro grupo comando.
(continuará)







2006-04-08 08:54:28
Pestolazzi y Operación Aduana I

Pestolazzi se presenta cuando ya Mórtimer lo tiene todo organizado y bien organizado. Este hombre es un dechado de virtudes. Por si las moscas, Pestolazzi había ordenado al chofero Baldomero que estuviera con su limusina. Al ver el camión desvencijado Pestolazzi va a ofrecer a Mórtimer la limusina cuando éste mete prisa a todo el mundo para que se suba al camión o quedará fuera de la operación Aduana.

Pestolazzi ordena a Baldomero, el chofero, que ponga todo a buen recaudo en el camión de Mórtimer. Estos son algunos de los datos estratégicos y logísticos de Operación Aduana:

-Un par de mochilas con disfraces, pasamontañas, medias, máscaras. Trajes militares de camuflaje (todos en negro). Un par de pistolas que disparan bengalas. Una docena de móviles última generación, para estar bien comunicados.

2º) Personal: De momento se han apuntado a la operación aduana los siguientes:

-Comandante o capitán o jefe del plan: Mórtimer el intrépido.

-Segundo de a bordo: Pestolazzi, disfrazado como un gato negro, con media negra con agujeros.

-Slim el vengativo y Sam el músico: Disfrazados de camuflaje con pasamontañas. Mórtimer nombra a Sam jefe de logística y Transporte.

-Alvarito, que llega tarde, disfrazado de batman.

-Iñaki y Rodrigo, que llegan tarde con los bocadillos y suben a la limusina de Baldomero, el chofero. En ella subirán todos los que se apunten cuando el camión de Mórtimer haya tomado ya velocidad de crucero.

¿Quiénes faltan?:

Clarita Alegría, que se la supone vistiéndose de catwoman.

-¿Se apuntará el Sr. Radamante?

-¿Alexander irá por su cuenta, como el telépata loco, que va de anónim?

-¿Se apuntará alguna mujer? Que hay mucho hombre y poca dama.

Se verá en el segundo episodio de ... "Operación Aduana"



 2006-04-08 19:01:46 
De cómo Rodrigo quedo involucrado en la “Operación Aduana”

Rodrigo llega al Bar de Mortimer con los bocadillos que ordeno Pestolazzi y es tomado por el brazo y subido a una limosina muy lujosa sin que el se de cuenta de nada.

“A cabrón, ¿a donde me llevan?” pregunta el azorado muchacho “shhh” le dice una persona enmascarada que viaja en la limosina, “ponte esto y no preguntes, nada mas acata las ordenes que se te den”

Rodrigo no entiende y se empieza a desesperar, en uno de los altos abre la puerta y sale volando del automóvil pero es interceptado por el camión donde viajan Slim, Sam, Alvarito y Mortimer, es tomado de la playera y subido por la fuerza.

“Rodrigo, necesitamos tu agilidad y tu rapidez con las piernas por si algo pasa, tu ponte este disfraz y no digas nada”

Rodrigo, de mala gana, se pone el disfraz y se une al grupo de enmascarados vestido de un famoso luchador Mexicano llamado “Octágon”

  
2006-04-08 19:23:18
Matilde tiene mareada a Nikita con su cháchara
Nikita y Matilde siguen la charla mientras entran al bar de Mortimer en el que charlan animadamente la Dra. Norma y Cacho, porque de los demás, ni rastros.
-Ay, Nikita, pero si Cacho dijo el número de tu habitación, a lo mejor es para sacar de mentira a verdad y le interesás. Y si se mete en tu habitación, creyendo que sos Norma, vos no prendas la luz para nada, no hablés, susurrá pavadas, gritá, suspirá, gemí, lo que sea, pero que no te reconozca la voz.Y la pasás bomba.
De lo del África y el Super Large, la verdad, no escuché, yo andaba en la mía baile va, baile viene. Y a ver si ligamos algo nosotras, que Normita se lleva a cuanto hombre se le cruza, que nos deje un poquito.
Nikita manifiesta que ella, en realidad está casada.
-Yo estuve casada una vez. Bueno, casada con libreta y eso no, arrimaditos, como decía mi abuela, y será de familia, porque mi abuela y mi mamá tuvieron las dos once hijos sin casarse. Eso de andar muy arrimado se hace peligroso, se ve.
Seis varones y cinco mujeres. Menos mal. Digo, por lo del séptimo hijo varón, ¿viste? Por eso mejor adoptar una nena, qué sabemos si la que da en adopción un varón no tuvo seis antes...
Habla tan rápido, y se cuelga sin dejar contestar. Nikita siente alivio cuando llegan junto a Cacho y a la Dra. Norma. Por lo menos hablará con alguien más, a ella la tiene mareada.





viernes, 11 de agosto de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXIX




2006-03-31 12:49:27
Alexander recupera su postura de tranquilidad y contesta:

“Sabe, Mortimer, de antemano conozco su historia y el alma de la que tanto habla ya no le pertenece a usted. Sabrá que a cambio de esos dos favores tenían que venir dos pagas para mi padre, una de ella fue su amada mujer y la otra fue su propia alma. No me interesa trabajar como un sirviente para su merced, recuerde que el juego no es lo que me corresponde, ya se me hacia muy extraña la aparición repentina de mi hermano. Es verdad que Clara me interesa pero, como usted se habrá dado cuenta, el mocoso es solamente un señuelo para perturbar la bondad innata de cualquiera y entonces tener dos por el precio de uno, o tal vez tres o cuatro. Todo se conecta mi estimado Mortimer, confórmese con las reparaciones a sus locales y si necesita mi asistencia solo dígalo, hay muchas cosas que puede ofrecer a cambio de un favor mío, lo que sea por un viejo amigo de mi padre.”

Alexander sonríe de una manera picaresca y baja la vos

“Eso es, si aun recuerda la segunda parte de la historia”


2006-04-01 09:43:24
Mortimer... preparativos
-Alex, creo que a tu padre no le gustaría un enfrentamiento entre los dos. Dejemos esto en un empate. Solo un consejo... sinceramente de amigo. No necesitas ningún señuelo para acercarte a Clarita. Solo tienes que ser el que fuíste aquella noche que la viste por vez primera. No le hagas daño... estaré vigilandote.
-Eso no parece un consejo de amigo... además yo no necesito consejos...
-Pero igual, te doy dos por el precio de uno. Antes no eras tan soberbio... y no sabes, que no necesitas llevarte almas de gente pura y buena. Puedes usar tu poder, para tener almas como las nuestras, que no valen demasiado...
-Lo pensaré... y tú piensa en lo que te dije: "la segunda parte de la historia"
Dicho esto, literalmente, Alexander se esfuma.
("Tengo que averiguar si Alvarito encontró a esas personas, y de paso ver a la doctora")
-Clarita, Clarita. Ven muchacha, estás pálida. Toma una copa de brandy...
-No, por favor.
-Clara, necesito que esta noche te hagas cargo del bar. No vamos a estar ni Alvarito, ni Sam, ni Slim, ni Pestolazzi y, creo que tampoco Brunelli...
-¿Y Alexander?
-No temas. Tu hazte cargo, no va a molestarte...
-Pero el niño-La voz de Clara sonaba angustiada, y no era un cascabel-¿Que va a pasar con él?
-Clara, ¿Me guardas un secreto?-Mortimer bajo al voz, a casi inaudible-Aunque tu no lo creas, queda algo de humano en Alexander... puede darnos una sorpresa. Ten fé.



2006-04-01 15:10:20
La atribulada Clara busca ánimo para enfrentar quedarse sola en el bar

Clara se queda cabizbaja tomando el brandy que le ofreciera Mortimer. En realidad se siente muy asustada, pero lo que es peor, por primera vez no sabe qué hacer.
Está bien que el cura de la capilla de aquí a dos calles, ay, por qué no tendrá cura y capilla el Hotel, menos mal que llevé el crucifijo y el rosario de mi Primera Comunión, y para más, una cruz más grandota que me olvidé que tenía, y los ha bendecido a todos. Y que hasta que no me cambien de nuevo al Comedor, el empleo tengo que cuidarlo, no me queda otra que obedecer. Y yo, que estaba por adoptar un niño... ¡Jesús! ¡Cómo se complican las cosas! Que no me quito ninguno de los crucifijos ni loca. ¿Pero quedarme sola acá? ¿Por qué yo, sola? ¿No suena sospechoso? Primero la propuesta de Alexander, y ahora Mortimer que me deja a cargo,que me deja sola. Que tenga fe, sí que es gracioso, pero fe en las tinieblas, me ha de querer decir,uno parece peor que el otro, y a mí esas cosas no me gustan ni medio. Esto es de no confiar. No, si yo digo que no sé en quién creer. Morti se trae lo suyo. Y ahora, a cualquiera que vea le imagino cuernos y cola. Si al mismo cura, mientras no me veía le sacudí un poco de agua bendita que me traía de la entrada.
Las mujeres me tranquilizan un poco más, aunque no sé, no tiene sentido, si el mal no tiene forma, toma forma para presentarse, si bien me acuerdo de cuando iba al colegio de las monjas. Y yo me mataba de la risa. ¡Ja! ¡Reíte ahora, Clarita!
Bueno, ya, ya. Que no le has dicho que sí al pálido de pelo negro, y sí, te trajiste elementos bendecidos. Dios me tiene que ayudar. Tranquila, Clara, tranquila. En alguien tendrás que creer, y cuando puedas contar esto y sentirte acompañada en tu miedo las cosas cambiarán. ¡Vamos! Otro brandicito, y a encontrar a la Clarita de siempre. ¡ Por lo menos, a intentarlo, caramba!



2006-04-01 21:41:47
Rodrigo llega al bar con su atuendo de trabajo con una charola en la mano, encuentra el bar vacío con una asustada Clara en la barra, se acerca y saluda con su típica sonrisa picarona.

“Que hay, traigo botana para los clientes pero pues no hay nadie así que creo que para que no se enoje el jefe me los tendré que comer yo, ¿gustas?”

Clara no contesta

“Fíjate que empecé a trabajar aquí como un pinche mesero o un mesero pinche, no se, pero así me dice el chef, pinche por aquí, pinche por aca. A mi se me hace que me esta mentando la madre, pero bueno, estas galletitas con esas bolitas negras se ven buenas, ¿de veras no quieres una?”

Clara le mira y dice que no con la cabeza, el joven se encoge de hombros y se mete una de las botanas a la boca

“Están ricas estas bolitas, ¿Cómo se llamaran?”

“Es caviar” dice Clara

“caviar… pues que buen caviar.” Rodrigo devora toda la botana de la charola y sonríe satisfecho, “¿de que estará hecho?” pregunta “¿tu sabes?”

En la cara de la mujer se dibuja una pequeña sonrisa “son huevos de pescado”

Rodrigo se queda boquiabierto al escuchar esto y sale corriendo hacia el baño de hombres…




2006-03-31 11:02:02
Mortimer... o como tratar de volver a ser humano
-Alexander, mi querido amigo-La voz suena tranquila. Con la tranquilidad que precede a las tormentas-Estas distrayendo a mi empleada. ¡Clara! ¡Vete ya! Hay clientes que esperan...
Clara asiente, y se aleja.
-Bueno, Alex, creo que tú y yo tenemos algo de que hablar...
-No lo creo... a menos que su alma este a la venta...
-No, no, no... mi querido Alexander. Parece que estás muy cambiado, desde que pasabas horas penando en al barra de mi bar. Parece que algo a cambiado en tu... ¿vida?... ahora ¿Estas vivo?
-¡Se está burlando de mi!
-No Alex, no me burlo. Es más, me caías simpático muchacho. Estaba dispuesto a jugar en una partida de pócker tu alma y la mía. Total, ya lo había hecho en una ocasión. Y gané... pero, perdí. Hace muchos años, en un pueblito pérdido (en Marruecos) jugué una partida con tu padre.
Alexander empalidece notablemente.
-Le gané a los naipes, y el me otorgó un par de favores. Habrás visto que bebo constantemente, y no me embriago. Ese es solo uno de los dones que me otorgó. A cambio... tuve que renunciar a la mujer que amaba. De todas maneras, fué lo mejor para ella; y tal vez... para mi.
-No me interesan sus historias, solo me interesa Clara, o el niño... o usted.
-Alex, tu no lo sabes, pero casi somos hermanos-Se rió socarronamente-Tu padre estuvo espléndido conmigo, solo que yo de alguna manera también le sirvo a Él ¿Comprendes?
-¿Tu perteneces a...?
-En cierta forma. Te hago una propuesta. Para al apertura del nuevo casino, iba a jugar una partida con Don Sata, pero por lo visto, no está a mi altura. ¿Que opinas de hacer la partida entre tú y yo? Estarían tres almas en juego, para ti. El niño, Clara y yo...
-Si... y usted ¿Que gana?
-Estarías a mi servicio, como cuándo estabas castigado por tu padre...
Las últimas palabras de Mortimer, hicieron palidecer aún más a Alexander. De solo recordar su estado anterior, tembló de ira.
-¿Usted como supo esto?
-Tengo mis contactos, ahí.
Dijo Mortimer, mientras señalaba con el índice el piso.

2006-03-31 12:49:27
Alexander recupera su postura de tranquilidad y contesta:

“Sabe, Mortimer, de antemano conozco su historia y el alma de la que tanto habla ya no le pertenece a usted. Sabrá que a cambio de esos dos favores tenían que venir dos pagas para mi padre, una de ella fue su amada mujer y la otra fue su propia alma. No me interesa trabajar como un sirviente para su merced, recuerde que el juego no es lo que me corresponde, ya se me hacia muy extraña la aparición repentina de mi hermano. Es verdad que Clara me interesa pero, como usted se habrá dado cuenta, el mocoso es solamente un señuelo para perturbar la bondad innata de cualquiera y entonces tener dos por el precio de uno, o tal vez tres o cuatro. Todo se conecta mi estimado Mortimer, confórmese con las reparaciones a sus locales y si necesita mi asistencia solo dígalo, hay muchas cosas que puede ofrecer a cambio de un favor mío, lo que sea por un viejo amigo de mi padre.”

Alexander sonríe de una manera picaresca y baja la vos

“Eso es, si aun recuerda la segunda parte de la historia”

2006-04-01 09:43:24
Mortimer... preparativos
-Alex, creo que a tu padre no le gustaría un enfrentamiento entre los dos. Dejemos esto en un empate. Solo un consejo... sinceramente de amigo. No necesitas ningún señuelo para acercarte a Clarita. Solo tienes que ser el que fuíste aquella noche que la viste por vez primera. No le hagas daño... estaré vigilandote.
-Eso no parece un consejo de amigo... además yo no necesito consejos...
-Pero igual, te doy dos por el precio de uno. Antes no eras tan soberbio... y no sabes, que no necesitas llevarte almas de gente pura y buena. Puedes usar tu poder, para tener almas como las nuestras, que no valen demasiado...
-Lo pensaré... y tú piensa en lo que te dije: "la segunda parte de la historia"
Dicho esto, literalmente, Alexander se esfuma.
("Tengo que averiguar si Alvarito encontró a esas personas, y de paso ver a la doctora")
-Clarita, Clarita. Ven muchacha, estás pálida. Toma una copa de brandy...
-No, por favor.
-Clara, necesito que esta noche te hagas cargo del bar. No vamos a estar ni Alvarito, ni Sam, ni Slim, ni Pestolazzi y, creo que tampoco Brunelli...
-¿Y Alexander?
-No temas. Tu hazte cargo, no va a molestarte...
-Pero el niño-La voz de Clara sonaba angustiada, y no era un cascabel-¿Que va a pasar con él?
-Clara, ¿Me guardas un secreto?-Mortimer bajo al voz, a casi inaudible-Aunque tu no lo creas, queda algo de humano en Alexander... puede darnos una sorpresa. Ten fé.


2006-04-01 15:10:20
La atribulada Clara busca ánimo para enfrentar quedarse sola en el bar

Clara se queda cabizbaja tomando el brandy que le ofreciera Mortimer. En realidad se siente muy asustada, pero lo que es peor, por primera vez no sabe qué hacer.
Está bien que el cura de la capilla de aquí a dos calles, ay, por qué no tendrá cura y capilla el Hotel, menos mal que llevé el crucifijo y el rosario de mi Primera Comunión, y para más, una cruz más grandota que me olvidé que tenía, y los ha bendecido a todos. Y que hasta que no me cambien de nuevo al Comedor, el empleo tengo que cuidarlo, no me queda otra que obedecer. Y yo, que estaba por adoptar un niño... ¡Jesús! ¡Cómo se complican las cosas! Que no me quito ninguno de los crucifijos ni loca. ¿Pero quedarme sola acá? ¿Por qué yo, sola? ¿No suena sospechoso? Primero la propuesta de Alexander, y ahora Mortimer que me deja a cargo,que me deja sola. Que tenga fe, sí que es gracioso, pero fe en las tinieblas, me ha de querer decir,uno parece peor que el otro, y a mí esas cosas no me gustan ni medio. Esto es de no confiar. No, si yo digo que no sé en quién creer. Morti se trae lo suyo. Y ahora, a cualquiera que vea le imagino cuernos y cola. Si al mismo cura, mientras no me veía le sacudí un poco de agua bendita que me traía de la entrada.
Las mujeres me tranquilizan un poco más, aunque no sé, no tiene sentido, si el mal no tiene forma, toma forma para presentarse, si bien me acuerdo de cuando iba al colegio de las monjas. Y yo me mataba de la risa. ¡Ja! ¡Reíte ahora, Clarita!
Bueno, ya, ya. Que no le has dicho que sí al pálido de pelo negro, y sí, te trajiste elementos bendecidos. Dios me tiene que ayudar. Tranquila, Clara, tranquila. En alguien tendrás que creer, y cuando puedas contar esto y sentirte acompañada en tu miedo las cosas cambiarán. ¡Vamos! Otro brandicito, y a encontrar a la Clarita de siempre. ¡ Por lo menos, a intentarlo, caramba!



2006-04-01 21:41:47
Rodrigo llega al bar con su atuendo de trabajo con una charola en la mano, encuentra el bar vacío con una asustada Clara en la barra, se acerca y saluda con su típica sonrisa picarona.

“Que hay, traigo botana para los clientes pero pues no hay nadie así que creo que para que no se enoje el jefe me los tendré que comer yo, ¿gustas?”

Clara no contesta

“Fíjate que empecé a trabajar aquí como un pinche mesero o un mesero pinche, no se, pero así me dice el chef, pinche por aquí, pinche por aca. A mi se me hace que me esta mentando la madre, pero bueno, estas galletitas con esas bolitas negras se ven buenas, ¿de veras no quieres una?”

Clara le mira y dice que no con la cabeza, el joven se encoge de hombros y se mete una de las botanas a la boca

“Están ricas estas bolitas, ¿Cómo se llamaran?”

“Es caviar” dice Clara

“caviar… pues que buen caviar.” Rodrigo devora toda la botana de la charola y sonríe satisfecho, “¿de que estará hecho?” pregunta “¿tu sabes?”

En la cara de la mujer se dibuja una pequeña sonrisa “son huevos de pescado”

Rodrigo se queda boquiabierto al escuchar esto y sale corriendo hacia el baño de hombres…

2006-04-03 15:10:52
Pestolazzi habla a solas con Mórtimer y observa el trajín que hay en el bar

Pestolazzi quiere darle el recado a Mórtimer de que ya ha dejado el pedido de material en Cacho's. Por si falta algo.

-¿Para cuando la excursión, amigo Mórtimer?

Mientras observa la inquietud de Clarita Alegría por quedarse sola, sin el apoyo de otras damas y las confidencias que hace sobre el anuncio que le han propuesto para animar a los huéspedes a comer. Pestolazzi se acuerda que lleva horas sin echarse un bocado a la boca. El no es como Brunelli, que come un ternero por los pies. Observa que Mórtimer y Alexander traman algo esotérico, pero a él no le van esas cosas. Prefiere una aventura peligrosa a quedarse solo en su cuarto, pensando en su alma.

Clarita le pregunta por Alvarito. Hace tiempo que no sabe de él. Como si se lo hubieran llevado los demonios. Pestolazzi se alegraría de que así fuera, pero piensa que más bien él es el demonio que está tramando algo en la sombra.



2006-04-03 19:43:19
Mortimer, extraños encuentros cercanos
-Pestolazzi...ptsssss... Pestolazzi, escuche pase por detrás de la barra, le dejé un emparedado y un vaso de vino tinto. Después preparé todo en el garaje del hotel, y junte la tropa. Primero voy a ver si la doctora Norma, encontró las personas que buscaba.
Mortimer, con un vaso de vino tinto en su mano, se queda mirando una extraña escena.
Un tipo con cara de idiota, sentado en la barra, hablando con su zapato. Y detrás de los maceteros de la entrada, escondido tras las palmas, un sujeto de uniforme, delgado, con un bigote finito y un monóculo haciendo equilibrio en su ojo derecho.
-¡Disculpe!
El tipo pega un respingo, mientras grita:
-Scheiße! Dieser Scare!
-¿Señor...?
-Sigfrido... me llamo Sigfrido...
-¿Deseaba algo?
-Noggg.... ¿heeerrrrrr?...
-Mortimer... este es mi bar.
-A clagrrrro... herr Morgtimeeeerrr, no necesito nada, solo estoy esperando a Shmarrrtgg...
Y señala a la barra, dónde está el tipo con el zapato en al oreja.
-No soy huésgggpeeed... solo un pasagjeeerro.
Mortimer vuelve al cabeza de nuevo hacia la barra, y el tipo se ha ido... excepto su zapato.
Lo toma, en sus manos y mira en dirección de Sigfrido. ¡Desaparecio!
-Disculpe... eso me pertenece.
La mujer toma ell zapato, de las manos de Mortimer.
-¿Es suyo? ¿señorita...?
-Noventa y nueve...
-Le pregunté el nombre, no al edad...
-¡Esa fué una broma bastante tonta! Si tanto le importan los nombres, digame Bárbara.
-Bárbara, haces honor a tu nombre.
-Eso me gusto más...
Mortimer, entonces le dice:
-No me digas que buscas a Smart.
-Busco a Smart...
-¡Ay, muchacha!... te dije que no me lo dijeras...
Y Bárbara noventa y nueve se pierde, por al puerta de entrada.
(Mejor veo si puedo encontrar a Norma, y luego me voy a la Aduana)



2006-03-31 11:02:02
Mortimer... o como tratar de volver a ser humano
-Alexander, mi querido amigo-La voz suena tranquila. Con la tranquilidad que precede a las tormentas-Estas distrayendo a mi empleada. ¡Clara! ¡Vete ya! Hay clientes que esperan...
Clara asiente, y se aleja.
-Bueno, Alex, creo que tú y yo tenemos algo de que hablar...
-No lo creo... a menos que su alma este a la venta...
-No, no, no... mi querido Alexander. Parece que estás muy cambiado, desde que pasabas horas penando en al barra de mi bar. Parece que algo a cambiado en tu... ¿vida?... ahora ¿Estas vivo?
-¡Se está burlando de mi!
-No Alex, no me burlo. Es más, me caías simpático muchacho. Estaba dispuesto a jugar en una partida de pócker tu alma y la mía. Total, ya lo había hecho en una ocasión. Y gané... pero, perdí. Hace muchos años, en un pueblito pérdido (en Marruecos) jugué una partida con tu padre.
Alexander empalidece notablemente.
-Le gané a los naipes, y el me otorgó un par de favores. Habrás visto que bebo constantemente, y no me embriago. Ese es solo uno de los dones que me otorgó. A cambio... tuve que renunciar a la mujer que amaba. De todas maneras, fué lo mejor para ella; y tal vez... para mi.
-No me interesan sus historias, solo me interesa Clara, o el niño... o usted.
-Alex, tu no lo sabes, pero casi somos hermanos-Se rió socarronamente-Tu padre estuvo espléndido conmigo, solo que yo de alguna manera también le sirvo a Él ¿Comprendes?
-¿Tu perteneces a...?
-En cierta forma. Te hago una propuesta. Para al apertura del nuevo casino, iba a jugar una partida con Don Sata, pero por lo visto, no está a mi altura. ¿Que opinas de hacer la partida entre tú y yo? Estarían tres almas en juego, para ti. El niño, Clara y yo...
-Si... y usted ¿Que gana?
-Estarías a mi servicio, como cuándo estabas castigado por tu padre...
Las últimas palabras de Mortimer, hicieron palidecer aún más a Alexander. De solo recordar su estado anterior, tembló de ira.
-¿Usted como supo esto?
-Tengo mis contactos, ahí.
Dijo Mortimer, mientras señalaba con el índice el piso.

2006-03-31 12:49:27
Alexander recupera su postura de tranquilidad y contesta:

“Sabe, Mortimer, de antemano conozco su historia y el alma de la que tanto habla ya no le pertenece a usted. Sabrá que a cambio de esos dos favores tenían que venir dos pagas para mi padre, una de ella fue su amada mujer y la otra fue su propia alma. No me interesa trabajar como un sirviente para su merced, recuerde que el juego no es lo que me corresponde, ya se me hacia muy extraña la aparición repentina de mi hermano. Es verdad que Clara me interesa pero, como usted se habrá dado cuenta, el mocoso es solamente un señuelo para perturbar la bondad innata de cualquiera y entonces tener dos por el precio de uno, o tal vez tres o cuatro. Todo se conecta mi estimado Mortimer, confórmese con las reparaciones a sus locales y si necesita mi asistencia solo dígalo, hay muchas cosas que puede ofrecer a cambio de un favor mío, lo que sea por un viejo amigo de mi padre.”

Alexander sonríe de una manera picaresca y baja la vos

“Eso es, si aun recuerda la segunda parte de la historia”

2006-04-01 09:43:24
Mortimer... preparativos
-Alex, creo que a tu padre no le gustaría un enfrentamiento entre los dos. Dejemos esto en un empate. Solo un consejo... sinceramente de amigo. No necesitas ningún señuelo para acercarte a Clarita. Solo tienes que ser el que fuíste aquella noche que la viste por vez primera. No le hagas daño... estaré vigilandote.
-Eso no parece un consejo de amigo... además yo no necesito consejos...
-Pero igual, te doy dos por el precio de uno. Antes no eras tan soberbio... y no sabes, que no necesitas llevarte almas de gente pura y buena. Puedes usar tu poder, para tener almas como las nuestras, que no valen demasiado...
-Lo pensaré... y tú piensa en lo que te dije: "la segunda parte de la historia"
Dicho esto, literalmente, Alexander se esfuma.
("Tengo que averiguar si Alvarito encontró a esas personas, y de paso ver a la doctora")
-Clarita, Clarita. Ven muchacha, estás pálida. Toma una copa de brandy...
-No, por favor.
-Clara, necesito que esta noche te hagas cargo del bar. No vamos a estar ni Alvarito, ni Sam, ni Slim, ni Pestolazzi y, creo que tampoco Brunelli...
-¿Y Alexander?
-No temas. Tu hazte cargo, no va a molestarte...
-Pero el niño-La voz de Clara sonaba angustiada, y no era un cascabel-¿Que va a pasar con él?
-Clara, ¿Me guardas un secreto?-Mortimer bajo al voz, a casi inaudible-Aunque tu no lo creas, queda algo de humano en Alexander... puede darnos una sorpresa. Ten fé.


2006-04-01 15:10:20
La atribulada Clara busca ánimo para enfrentar quedarse sola en el bar

Clara se queda cabizbaja tomando el brandy que le ofreciera Mortimer. En realidad se siente muy asustada, pero lo que es peor, por primera vez no sabe qué hacer.
Está bien que el cura de la capilla de aquí a dos calles, ay, por qué no tendrá cura y capilla el Hotel, menos mal que llevé el crucifijo y el rosario de mi Primera Comunión, y para más, una cruz más grandota que me olvidé que tenía, y los ha bendecido a todos. Y que hasta que no me cambien de nuevo al Comedor, el empleo tengo que cuidarlo, no me queda otra que obedecer. Y yo, que estaba por adoptar un niño... ¡Jesús! ¡Cómo se complican las cosas! Que no me quito ninguno de los crucifijos ni loca. ¿Pero quedarme sola acá? ¿Por qué yo, sola? ¿No suena sospechoso? Primero la propuesta de Alexander, y ahora Mortimer que me deja a cargo,que me deja sola. Que tenga fe, sí que es gracioso, pero fe en las tinieblas, me ha de querer decir,uno parece peor que el otro, y a mí esas cosas no me gustan ni medio. Esto es de no confiar. No, si yo digo que no sé en quién creer. Morti se trae lo suyo. Y ahora, a cualquiera que vea le imagino cuernos y cola. Si al mismo cura, mientras no me veía le sacudí un poco de agua bendita que me traía de la entrada.
Las mujeres me tranquilizan un poco más, aunque no sé, no tiene sentido, si el mal no tiene forma, toma forma para presentarse, si bien me acuerdo de cuando iba al colegio de las monjas. Y yo me mataba de la risa. ¡Ja! ¡Reíte ahora, Clarita!
Bueno, ya, ya. Que no le has dicho que sí al pálido de pelo negro, y sí, te trajiste elementos bendecidos. Dios me tiene que ayudar. Tranquila, Clara, tranquila. En alguien tendrás que creer, y cuando puedas contar esto y sentirte acompañada en tu miedo las cosas cambiarán. ¡Vamos! Otro brandicito, y a encontrar a la Clarita de siempre. ¡ Por lo menos, a intentarlo, caramba!



2006-04-01 21:41:47
Rodrigo llega al bar con su atuendo de trabajo con una charola en la mano, encuentra el bar vacío con una asustada Clara en la barra, se acerca y saluda con su típica sonrisa picarona.

“Que hay, traigo botana para los clientes pero pues no hay nadie así que creo que para que no se enoje el jefe me los tendré que comer yo, ¿gustas?”

Clara no contesta

“Fíjate que empecé a trabajar aquí como un pinche mesero o un mesero pinche, no se, pero así me dice el chef, pinche por aquí, pinche por aca. A mi se me hace que me esta mentando la madre, pero bueno, estas galletitas con esas bolitas negras se ven buenas, ¿de veras no quieres una?”

Clara le mira y dice que no con la cabeza, el joven se encoge de hombros y se mete una de las botanas a la boca

“Están ricas estas bolitas, ¿Cómo se llamaran?”

“Es caviar” dice Clara

“caviar… pues que buen caviar.” Rodrigo devora toda la botana de la charola y sonríe satisfecho, “¿de que estará hecho?” pregunta “¿tu sabes?”

En la cara de la mujer se dibuja una pequeña sonrisa “son huevos de pescado”

Rodrigo se queda boquiabierto al escuchar esto y sale corriendo hacia el baño de hombres…

2006-04-03 15:10:52
Pestolazzi habla a solas con Mórtimer y observa el trajín que hay en el bar

Pestolazzi quiere darle el recado a Mórtimer de que ya ha dejado el pedido de material en Cacho's. Por si falta algo.

-¿Para cuando la excursión, amigo Mórtimer?

Mientras observa la inquietud de Clarita Alegría por quedarse sola, sin el apoyo de otras damas y las confidencias que hace sobre el anuncio que le han propuesto para animar a los huéspedes a comer. Pestolazzi se acuerda que lleva horas sin echarse un bocado a la boca. El no es como Brunelli, que come un ternero por los pies. Observa que Mórtimer y Alexander traman algo esotérico, pero a él no le van esas cosas. Prefiere una aventura peligrosa a quedarse solo en su cuarto, pensando en su alma.

Clarita le pregunta por Alvarito. Hace tiempo que no sabe de él. Como si se lo hubieran llevado los demonios. Pestolazzi se alegraría de que así fuera, pero piensa que más bien él es el demonio que está tramando algo en la sombra.



2006-04-03 19:43:19
Mortimer, extraños encuentros cercanos
-Pestolazzi...ptsssss... Pestolazzi, escuche pase por detrás de la barra, le dejé un emparedado y un vaso de vino tinto. Después preparé todo en el garaje del hotel, y junte la tropa. Primero voy a ver si la doctora Norma, encontró las personas que buscaba.
Mortimer, con un vaso de vino tinto en su mano, se queda mirando una extraña escena.
Un tipo con cara de idiota, sentado en la barra, hablando con su zapato. Y detrás de los maceteros de la entrada, escondido tras las palmas, un sujeto de uniforme, delgado, con un bigote finito y un monóculo haciendo equilibrio en su ojo derecho.
-¡Disculpe!
El tipo pega un respingo, mientras grita:
-Scheiße! Dieser Scare!
-¿Señor...?
-Sigfrido... me llamo Sigfrido...
-¿Deseaba algo?
-Noggg.... ¿heeerrrrrr?...
-Mortimer... este es mi bar.
-A clagrrrro... herr Morgtimeeeerrr, no necesito nada, solo estoy esperando a Shmarrrtgg...
Y señala a la barra, dónde está el tipo con el zapato en al oreja.
-No soy huésgggpeeed... solo un pasagjeeerro.
Mortimer vuelve al cabeza de nuevo hacia la barra, y el tipo se ha ido... excepto su zapato.
Lo toma, en sus manos y mira en dirección de Sigfrido. ¡Desaparecio!
-Disculpe... eso me pertenece.
La mujer toma ell zapato, de las manos de Mortimer.
-¿Es suyo? ¿señorita...?
-Noventa y nueve...
-Le pregunté el nombre, no al edad...
-¡Esa fué una broma bastante tonta! Si tanto le importan los nombres, digame Bárbara.
-Bárbara, haces honor a tu nombre.
-Eso me gusto más...
Mortimer, entonces le dice:
-No me digas que buscas a Smart.
-Busco a Smart...
-¡Ay, muchacha!... te dije que no me lo dijeras...
Y Bárbara noventa y nueve se pierde, por al puerta de entrada.
(Mejor veo si puedo encontrar a Norma, y luego me voy a la Aduana)



2006-04-04 13:14:52
Pestolazzi quiere saber los planes de Mórtimer, pero éste anda siempre pensando en las damas

Pestolazzi agradece el detalle de Mórtimer, lleva horas sin probar bocado. A veces se olvida de comer, pero ahora las tripas rugen como una carraca. Le gustaría saber algo más de la expedición a las aduanas, pero Mórtimer guarda el plan con sabia precaución. Dice el refrán popular que secreto de dos deja de ser secreto. No obstante Pestolazzi insiste:

-Oiga Mórtimer. Me gustaría saber qué se trae entre manos y quiénes vamos a formar parte de la expedición. A mi particularmente me gustaría que Clarita Alegría nos acompañara, con un disfraz de cat-woman, todo de negro y muy bien enmascarada. Creo que Iñaki y Rodrigo nos traerán bocadillos y tal vez se apunten. Rezo porque Slim y Sam no se apunten.

"Por cierto. ¿No irá usted armado? Las armas me dan "canguelis" y disculpe por el vocablo, pero es que me voy por la pata abajo en cuanto oigo un disparo. Le he dicho a Cacho que venga, ¿no le importará?

"He creído oír en mi cabeza una voz que me decía que nos estarán vigilando y que ojo con lo que hacemos". Me han dicho que no soy el único que oye voces en su cabeza. Dicen que hay un telépata loco en el Hotel. ¡Que el padre Cañibano nos confiese!

"Tengo las cuerdas, las medias para la cabeza, unos sacos fuertes de nylon y un poco de todo, pero falta el transporte. ¿Cómo vamos a movernos sin ruedas? ¿Es que ya tiene transporte? Si no es así podríamos usar la limusina del chofero Baldomero. ¿Qué le parece?

Pestolazzi acaba el emparedado y pide otro. Da buena cuenta de la botella de vieno y termina echándose un sueñecito.[/ size]









sábado, 8 de julio de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXVIII

      


2006-03-29 14:45:49
Perdón. No activé a mi personaje. Ya charlaré con ustedes tomando unas cañitas, pero en otro momento.

Saludos, señores. 


2006-03-29 21:42:34
Alexander se acomoda un poco la corbata, le da un trago a su whisky y extiende su mano.

“Bienvenido a bordo, Juanito” dice y saca una hoja de su saco y una pluma del bolsillo de su camisa. “Ahora solo tienes que poner tu nombre donde esta la equis” el pequeño firma y el joven sonríe maliciosamente. “Bien, muchacho, ahora eres mi secretario oficial. Ven, tenemos mucho que hacer y el tiempo se nos va acabando”

El joven se levanta, deja un billete en la barra y se va con Juanito a su lado.

“Desde entonces tu eres independiente de toda la servidumbre de la guardería, pero tienes aun mucho que aprender sobre este oficio, por lo pronto tenemos que buscarte ropa mas adecuada al oficio que te he encomendado, te tienes que ver elegante, como todo un gran caballero. Ese suetercillo y esos pantalones no te quedan bien, iremos con una vieja amiga a que te confeccione un buen traje de tu altura.”

Alexander mete su mano a su saco y extrae un pedazo de tiza oscura con la cual dibuja una puerta en una pared del hotel, ante el asombro del niño la puerta se abre y ambos entran a un lugar muy caluroso y lleno de flamas. Una vieja enmienda unos pantalones, sus cabellos son largos y blancos y su rostro esta empapado en arrugas, es jorobada y carece de ojos.

“Alexander, tenia mucho tiempo sin escucharte” dice la vieja con una vos de ultratumba

“En efecto” contesta le joven “he venido para presentar a mi nuevo secretario, creo que necesita que le confeccione un traje, usted sabe, todo buen hombre debe de estar presentable.”

La vieja se acerca a Juanito y pasa sus huesudas y arrugadas manos sobre el rostro del chiquillo, lo mide utilizando solo el tacto.

“Claro, Alex, con gusto le confecciono un traje a su altura, por favor tomen asiento mientras esperan.”

Los dos toman asiento en un sillón que aparece de la nada y Alexander explica mientras la vieja desaparece:

“Veras, Juanito, yo no pertenezco al mundo donde tu perteneces, pero ahora que has firmado nuestro contrato y trabajas para mi, te has vuelto parte de la servidumbre de por aquí, no te preocupes, a ti te toco un buen puesto. Hay muchos que morirían por tener el lugar que tu tienes [dicho esto Alexander suelta una risa maléfica] se todo sobre tu historia y sobre ti Juanito, eres un buen chaval, perfecto para el lugar que ocupas, cuando seas grande y fuerte no habrá poder humano que pueda contra ti, tendrás lo que siempre has soñado, mujeres, fortuna, reconocimiento. Por lo pronto debo de entrenarte y tu debes de poner atención, ser demonio no es solamente quebrar esto, robar lo otro, decirle a aquel que mate, al otro que mienta, no, es un trabajo que requiere de mucha agilidad en todos los aspectos.”

La vieja reaparece con un traje de la altura de los mas grandes diseñadores en las manos y advierte: “quien use este traje deberá de servir a nuestro príncipe durante toda la eternidad.”

Juanito no entiende de lo que la vieja habla y se pone el lustroso atuendo, de pronto, siente como un par de pequeños cuernos salen de su frente, una cola roja aparece también, y unas alitas de demonio engalanan su espalda. En lugar de asustarse, el niño goza de su nueva apariencia. Ahora, mas que nunca, se parece mas a su nuevo ídolo.

Alexander agradece a la vieja que le besa la mano, y de pronto, ambos están en uno de los jardines del hotel, Alexander con una copa de vino en la mano y Juanito con su primer vaso de whisky.

2006-03-30 09:33:11
Mortimer, anochecer de un día agitado
-¡Alvarito! ¡Alvarito! ¡Vamos muchacho! Acomodate la ropa-Lo mira con una sonrisa burlona-No te hagas demasiadas ilusiones con Nina. Es el tipo de mujer que se conforma con las pequeñas cosas de la vida. Un pequeño tapado de visón... un pequeño collar de esmeraldas... una pequeña cuenta corriente... y tú, na das el tipo. ¡Vamos muchacho! A aprovechar esos patines, pasea este cartel por todo el hotel. Cuándo encuentres estas tres personas, las mandas al consultorio de la doctora Norma... ¡Vamos! ¡Ya!
Mortimer ve a Pestolazzi que se aleja, y le dice:
-¡Oiga! un segundo... venga... venga-Otra vez baja la voz gangosa-Primero... se lo que es la soledad, pero mejor no se acerque a la doctora Norma.
-¿Porqué?
-Porque yo se lo pido-Y mientras dice esto, le muestra al culata del arma en su cintura-Esta noche tenemos que hacer un trabajo...
-¿Quiénes?
-Usted y yo, y Slim... y Sam.
-No creo que Slim esté en condiciones...
-Asegurese que lo esté. Dele café negro, una ducha helada y llevelo a tomar aire a alguna plaza.
-Pero... ¿Adónde vamos?
-A la Aduana, tenemos algo que sacar de hay ¿Se recuerda?
-¿Porqué no usar a Alexander?
-Escuche con atención-Mortimer sonaba conspirador-Alexander ya no es el mismo muchacho tímido y quejumbroso, que merodeaba el bar. En un gesto de inusual... como podría decir... ¿bondad?... reparó el bar. Pero no conviene molestarlo por tonterías, ni hacerlo muy seguido. El es más parecido al padre, de lo que piensa. El padre nunca hace nada, sin pedir algo a cambio. Y lo que suele pedir, es muy difícil de cumplir. Hágame caso, solo recurriremos a ellos en caso extremo...
-Si usted lo dice...
-Bien, hasta la noche, vamos a repartirnos las tareas. Yo voy a tratar de conseguir un camión para las mudanzas, tenemos que llevar bultos grandes. Usted consiga: cuerdas de nylon resistentes, rondanas, cinturones de seguridad (para trabajos de altura) zapatos de alpinismo, algunas linternas, guantes de cuero, alicates, barretas y un par de martillos.
-¿Dónde quiere que consiga todo eso?
-Fíjese en el pañol, y si no tiene ¡Encuentrelo como sea! Necesito soluciones, no que me traiga más problemas ¿okey?
-Okey.
-Antes de irse... ¿No me presenta al tipo que lee las mentes? 



2006-03-30 14:29:54
Pestolazzi queda de acuerdo con Mórtimer en conseguir el equipo y se despide.

Pestolazzi no sabe si Mórtimer le propone una subida al Everest, por lo de las cuerdas y toda la parafernalia. Imagina que la tendrán en Cacho's o buscará por ahí. En cuanto al telépata, no cree que Milarepa consiente en nada delictivo. Aunque bien pudiera ser engañado por una causa noble. O puede incluso que el telépata loco, que es anónimo, les asesore telepáticamente. Si bien no se sabe si para bien o para mal.

-Bien, amigo Mórtimer. Yo me encargo de la intendencia, incluso de los bocadillos. Mañana a la misma hora, de noche, y usted manda, que es el que tiene el plan.

2006-03-30 15:07:39
De cómo un encuentro especial cambia el júbilo de Clara para convertirse en algo perturbador

Al oír tan interesante propuesta, acompañada de elogios tan bonitos y respetuosos, Clarita estampa un beso apretado en plena boca de Iñaki, y sale tan aprisa de la cocina, que no le da tiempo a reaccionar.
Quiere contarle a Alvarito sus novedades. Es que Clara es así, una campanita alegre y una apasionada en todo, absolutamente, incondicional, en lo que ustedes piensen.
Ya se imagina en grandes carteles, fotografiada y luciendo algún espléndido modelo sensual, propio de una top model, con un texto que diga, por ejemplo: “y si desea un postre, pregunte por mí”.
En lo que va de la cocina al bar de Mortimer, ya la ha descubierto algún caza estrellas, ha modelado en las revistas más famosas, y firmado un contrato para un par de películas.
-¡Alvarito! –grita-. ¡Alvarito! ¡Noticias excelentes! Tengo que ponerme en contacto con Jhonny, con un fotógrafo, con un publicis...
No puede terminar la palabra. Lo que ve la hace olvidar de su propio entusiasmo. El joven pálido de cabello negro, elegante como el que más está charlando con un niño vestido muy elegante, pero no como niño, y bebiendo algo que no debiera beber un niño.
-¡Mortiiiiiiiiiiiii!!!!! –la voz indignada se le pone aguda-. ¿Estás loco? ¿Cómo le has dado a ese niño un vaso de whisky?
El joven en cuestión, o sea, Alexander, se da vuelta lentamente y le clava los ojos azules, cuya mirada enfría la columna vertebral de Clara.
La pupila parece alargarse como la de un gato, y por un momento, sólo por un momento, hay un reflejo rojo palpitando en la pupila.
Clara retrocede sin sacarle los ojos de encima. Mira al niño. Mira los ojos inquietantes de Alexander.
-Te veo luego, Alvarito...
Y corriendo más rápido que cuando entró, sale sin rumbo, sintiendo que un par de ojos están clavados en su nuca, por mucho que se aleje.


2006-03-31 00:39:45
Clara corre perdida por los pasillos oscuros del hotel, esa mirada no se le borra de la mente. Sigue corriendo perdida y de pronto choca contra una persona que esta de pie mirando por un ventanal.

“Buenas noches, Clara, disculpe el golpe. Permítame ayudarle” dice el hombre que ayuda a la dama a levantarse

“No hay de que disculparse joven, ¿acaso le conozco?”

“Claro que me conoce, nos hemos visto anteriormente por ahí o por allá” dice la figura con una vos burlona.

Clara no distingue a la persona que habla con ella, el recuerdo de la imagen vuelve a su cabeza y sintiendo una extraña confianza en el hombre confiesa lo que le ha pasado:

“Disculpe si sueno a loca, joven, pero he visto algo que me ha dejado impactada. Ese tipo, Alexander, ese tipo no me da muy buena espina.”

“No se preocupe señorita, tal vez es el cansancio de tanto trabajo en el hotel.”

“Puede ser” dice Clara, la luna deja entrar su brillo por una ventana y los ojos azules reaparecen frente a su cara.

“¿Que quieres?” pregunta la asustada mujer

“El hotel es grande, Clara, creo que hay espacio para ambos aquí…”

Clara quiere huir de nuevo pero algo la mantiene en su lugar

“Yo quiero tener una conversación con usted, no se preocupe, mi secretario esta ocupado en estos momentos haciendo su “trabajo” [el joven sonríe]”

“Deja ir al niño, Alexander, el no tiene ninguna culpa de nada”

“De eso quiero hablar, Clara, ¿Qué le parece si llegamos a un trato? Se que el pequeño no merece vivir de esta manera, tomando whisky, en la anarquía absoluta… el se merece unos padres amorosos y una casa bonita…”

“Ve al grano”

“No necesitamos levantar la vos, señorita. Mi propuesta es la siguiente: dejo ir al niño y hago que olvide siquiera que existo en este lugar, incluso puedo hacer que le cause repudio la mención de mi nombre. A cambio tu tomas su lugar…”

Alexander clava sus ojos en los ojos de la desconcertada mujer que no sabe que contestar.

“Puedes ganarte el cielo, Clara, seria un máximo sacrificio por un alma inocente y además puedes tener todo lo que tu quieras trabajando para mi, mientras no aceptes el niño sigue siendo mío, imagínalo siendo mi sirviente por toda la eternidad.”

“Yo... tengo que pensarlo…”

Alexander acierta su mirada e interrumpe:

“El trato esta ahí, Clara, tómalo o déjalo”



Mortimer... o como tratar de volver a ser humano
-Alexander, mi querido amigo-La voz suena tranquila. Con la tranquilidad que precede a las tormentas-Estas distrayendo a mi empleada. ¡Clara! ¡Vete ya! Hay clientes que esperan...
Clara asiente, y se aleja.
-Bueno, Alex, creo que tú y yo tenemos algo de que hablar...
-No lo creo... a menos que su alma este a la venta...
-No, no, no... mi querido Alexander. Parece que estás muy cambiado, desde que pasabas horas penando en al barra de mi bar. Parece que algo a cambiado en tu... ¿vida?... ahora ¿Estas vivo?
-¡Se está burlando de mi!
-No Alex, no me burlo. Es más, me caías simpático muchacho. Estaba dispuesto a jugar en una partida de pócker tu alma y la mía. Total, ya lo había hecho en una ocasión. Y gané... pero, perdí. Hace muchos años, en un pueblito pérdido (en Marruecos) jugué una partida con tu padre.
Alexander empalidece notablemente.
-Le gané a los naipes, y el me otorgó un par de favores. Habrás visto que bebo constantemente, y no me embriago. Ese es solo uno de los dones que me otorgó. A cambio... tuve que renunciar a la mujer que amaba. De todas maneras, fué lo mejor para ella; y tal vez... para mi.
-No me interesan sus historias, solo me interesa Clara, o el niño... o usted.
-Alex, tu no lo sabes, pero casi somos hermanos-Se rió socarronamente-Tu padre estuvo espléndido conmigo, solo que yo de alguna manera también le sirvo a Él ¿Comprendes?
-¿Tu perteneces a...?
-En cierta forma. Te hago una propuesta. Para al apertura del nuevo casino, iba a jugar una partida con Don Sata, pero por lo visto, no está a mi altura. ¿Que opinas de hacer la partida entre tú y yo? Estarían tres almas en juego, para ti. El niño, Clara y yo...
-Si... y usted ¿Que gana?
-Estarías a mi servicio, como cuándo estabas castigado por tu padre...
Las últimas palabras de Mortimer, hicieron palidecer aún más a Alexander. De solo recordar su estado anterior, tembló de ira.
-¿Usted como supo esto?
-Tengo mis contactos, ahí.
Dijo Mortimer, mientras señalaba con el índice el piso.