sábado, 12 de febrero de 2011

La opípara cena de Olegario Brunelli








NOTA: Este sí, es un texto exclusivo de Slictik. Su personaje se retira a su habitación y pide una opípara cena. No intervienen otros autores o personajes. Algo así pretendo que suceda en el nuevo Hotel Convento de los disparates, en la sección de las habitaciones. Cada huésped desarrollará en ellas sus propias historias y monólogos, con absoluta libertad.

Observarán que no está terminada. No hubo tiempo. En otro universo paralelo, en el Parnaso, donde los dioses controlaban la vida de nuestros personajes en el hotel de abajo, también se produjo otra cena, que tal vez conocerán más adelante.



LA CENA OPÍPARA DE OLEGARIO BRUNELLI

Brunelli, un tanto nervioso y descentrado debido a las circunstancias, de todo punto imprevisibles, advenidas a su llega al hotel, decide retirarse a su habitación para descansar del largo viaje. Su mente, habitualmente despierta, está tensa de tanta preocupación. A punto ha estado de perder el peluquín, ha conocido gente nueva y además a topetazos, en su oronda panza tan solo lleva una ensalada y un bistec de plástico obsequio de las líneas aéreas. Necesita descanso, mucho descanso, pero antes se regalará con una opípara cena que ponga las neuronas en su sitio, que aleje el estrés que le producen siempre los nuevos entornos, los conocimientos apresurados y con frecuencia accidentados de nuevas personas y circunstancias.

Se ha despedido de la concurrencia con discretas palabras, sin dejarse convencer por los cariñosos ofrecimientos para compartir mesa y mantel del doctor Filidor y sobre todo de Matilde, cuyas muestras de afecto han sido arrebatadoras. En el fondo de su corazón hubiera deseado quedarse, charlar amigablemente con todos al tiempo que llena su vacío existencial con sabrosas y sustanciosas viandas, regadas con un borgoña o un buen vino de la tierra, pero le pueden sus miedos. Brunelli es un hombre con tantos miedos que su último terapeuta le contrató a su vez para ahuyentar las fobias que contrajo por epidemia verbal de su paciente más enrevesado y peligroso. Al final se vieron obligados a llegar a un acuerdo justo y equitativo, Brunelli no satisfaría los altos estipendios que pedía el terapeuta por cada consulta y a cambio le contaría algunos chistes y realizaría sus shows en la propia consulta para que el doctor pudiera recuperarse de la angustia vital generada al escuchar las azarosas y desgraciadas vivencias interiores de Brunelli.

Olegario padece numerosas fobias, entre las que el miedo a sus congéneres, a sus compañeros genéticos de especie, es una de las más virulentas. Le impide desarrollar una vida normal y corriente y solo el humor le ayuda, evitando que sus excentricidades y conductas nada arquetípicas puedan ser interpretadas como locura irredimible e irremediable. Cuando se deja llevar por fobias o manías obsesivo-compulsivas las enmascara alegando que se trata de improvisaciones o entrenamientos de sus nuevos shows. Esta es una de las razones que le ha obligado a declinar el generoso ofrecimiento de sus nuevos amigos, pero es que hay otras igualmente importantes. Brunelli acostumbra a comer como un cerdo, le disgusta la etiqueta más elemental y su trasiego de viandas y bebidas escandaliza a sus compañeros de mesa, al tiempo que le convierten en un ceporro con el que es imposible cambiar una palabra. Como una boa constrictor se embute de alimentos hasta entrar en un estado de hibernación catatónica que le hace cerrar los ojos y aislarse del mundanal ruido. En cambio no cierra otros orificios por los que se escapan huracanes y tornados de aire fétido. Sus regueldos y ventosidades le obligaron a huir de las comidas comunitarias como un demonio huiría de las iglesias y catedrales.

Las sobremesas de Olegario son de todo punto malsanas para cualquier miembro de la especie humana, en cambio los cerdos dirían que se sienten muy a gusto a su lado si pudieran hablar. A los regueldos y ventosidades se unen sus espantosos ronquidos -acostumbra a dormirse ipso facto, apenas terminado el almuerzo- que parecen los rugidos de un dragón (cuando come picante el fuego que echa por la boca hace la comparación más idónea aún). Las numerosas razones que tiene Brunelli para huir de las invitaciones a comer y cenar le hacen parecer un tipo más bien huraño y misántropo pero a cambio se hace servir en la intimidad de su suite las comidas más opíparas y pantagruélicas de que se tiene conocimiento desde Gargantúa y Pantagruel y las bodas de Camacho cervantinas. En alguna ocasión alguna camarera le ha encontrado con la camisa desabrochada y en calzoncillos, roncando sobre la mesa, y tan amoratado por la digestión que ha podido con ella el histerismo y ha salido chillando en busca de un médico. Este es un dato que sólo conoce el dios Rásec y que le ha pasado a este narrador en una nota enviada por Mercurio, el de los pies alados, mensajero de los dioses del Parnaso.

Tras muchos cabezazos, es decir movimientos corteses de cabeza, y palabras afectivas de reconocimiento y deseos generosos de que su amistad recién nacida dure para siempre, Brunelli se despide y mientras el doctor Filidor y sus acompañantes se disponen a pasar una agradable velada a una mesa del restaurante, compartiendo una sustanciosa cena y una conversación digna de Madame de Sevigné, Brunelli, solo y abandonado a su suerte, cruza el vestíbulo de nuevo, de tan infausto recuerdo, y se dirige hacia los ascensores. Antes hace una seña al simpático botones, que cada vez le resulta más simpático a Brunelli, y le susurra a la oreja, como temiendo que alguien pudiera enterarse de sus perversos designios, que le mande al maitre, en cuanto pueda, para encargar una opípara cena. El botones transmite el encargo al conserje y decide acompañar a Brunelli intuyendo una sustanciosas propina. Ya en el ascensor Olegario mira el techo intentando disimular la efervescencia de sus jugos gástricos y el hilillo de saliva o baba que se le cae por la comisura de la boca. El botones no deja de mirarle, observa atentamente cada uno de sus gestos y se rasca la cabeza y la nariz de vez en cuando, como diciéndose que no ha visto tipo más raro en su vida.

Ya en su suite estrecha la mano del botones, en la que ha puesto una larga propina, y le encarece mande rapidamente al maitre, estará listo para encargar la cena en cuanto se de un corto baño. Unos diez minutos, tal vez menos. Como el botones no se da por aludido Brunelli le empuja hacia la puerta, arroja una moneda al pasillo y mientras el botones se agacha para recogerla, da un portazo y echa el pestillo por dentro. Olegario odia que interrumpan su intimidad, sobre todo cuando va a comer o a bañarse. El narrador obvia el streaptise íntimo de Brunelli por razones realmente obvias. Lo que sí puede decir, sin temor a ser expulsado del gremio de narradores por obsceno, es que la barriga de Olegario, al desnudo, es mucho peor de lo que ustedes se imaginan. Echado en una amplia bañera, tiene que ser amplia para contenerle a él, no deja de echar toda clase de potingues al agua, que si gel de baño Eau de roses, que si espumilla de romero con tomillo, que si perfume líquido del jardín del Edén, etc. El baño rebosa de espuma y cae al suelo para que lo limpie mañana por la mañana la empleada de limpieza, Rosita Temprana. Brunelli no deja de cantar las canciones de sus ancestros. ¡Oh sole mío!, Venechia di nocte, Florenchia cuanto ti amo, etc.

Lo que me van a permitir que les cuente, haciendo contrapunto con tanta belleza, es un hecho realmente íntimo y desagradable, más bien diría repugnante, que un narrador normal y corriente obviaría por razones obvias, pero yo soy un rebelde, un nuevo Prometeo que viene a traerles a ustedes el fuego candente de la verdad y por lo tanto ni temo a los dioses, ni a los hombres, ni siquiera a los lectores. El hecho escueto es el siguiente: Brunelli se ha olvidado de hacer pis antes de sumergirse en la bañera, como le ocurre con frecuencia por otra parte, y ahora siente unas ganas inmensas, océanicas. Ni se plantea salir de la bañera porque su barriga se lo impediría una y otra vez. Intentaría ponerse de pie y caería en el líquido espumoso, una y otra vez, una y otra vez.

De nuevo Hermes, mensajero del dios Rásec, llama al orden al narrador. No se puede tratar así al pobre Brunelli, no se lo merece y además es mentira. Eso es cebarse en el personaje. Un comportamiento tan miserable merecería un severo castigo de los dioses. Este humilde narrador agacha la cabeza e implora perdón. Por esta vez será perdonado. Despido a Hermes, sin propina, quien antes de hacerse invisible ante mis ojos me lanza una amarga mirada de reproche por obligarle a un trabajo tan agotador y estúpido. Pero así son las cosas también en el Parnaso, no importa que uno sea hombre o dios, donde hay patrón no manda marinero, así en la tierra como en el cielo.

Siento la tentación de superar a James Joyce en su famosa y revolucionaria novela Ulises. Podría describir cómo ese trocito de carne, cuyo nombre no menciono por miedo al dios Rásec, va espulsando al agua, espumosa y odorífera, sus residuos líquidos, también llamados orina o aguas menores. Si describiera esta escena (que no la estoy describiendo, tan solo me planteo una hipótesis retórica: ¿cómo lo haría si lo hiciera?) entonces podría hablar de la gran toxicidad de estos residuos líquidos, de la contaminación que producen, superando ampliamente el protocolo de Kyoto, y de otros muchos detalles, muy morbosos pero de gran interés, que suceden en la intimidad de nuestros cuartos de baño, cuando nadie nos ve y que ningún novelista se atreve a narrar por miedo a ser expulsado del sancta sanctorum de la literatura.

¿Qué cómo la tiene Brunelli?. No me tienten, no lo hagan, no sean malos. El dios Rásec me fulminaría con uno de sus terribles rayos. No, me niego, rotundamente no. Ni el propio Joyce se atrevería a semejante marranada. Si han leído la clásica obra, en la que el protagonista, Leopold Bloom, hace casi de todo (bueno, no me acuerdo si se hurga la nariz o no) observarán con alivio que al autor ni se le ocurre mencionar cómo la tiene Leopold Bloom. Esto no le importa a nadie. Bueno, tal vez al simpático público de los actuales programas basura. Sin embargo les aseguro que a mi, al narrador, le importa un comino lo que le importe a ese público. Si fuera director de uno de esos programas, contratado por un buen pastón, entonces sí, entonces sentiría gran interés por lo que gusta o no a ese maravilloso público. Y hasta puede que les diera ese detalle, así como quien no quiere la cosa. No obstante la realidad se impone y como humilde narrador que soy, paso como pisando huevos por ese morboso detalle.

No voy a ser más papista que el papa, ni más yoisista que el propio Yois. Imaginen ustedes cómo me tratarían mis lectores, mi amable público, si a este genio de la literatura le pusieron como chupa de dómine, y ello por recrear intimidades repugnantes de sus protagonistas. Yo no voy a caer otra vez en ese error, para eso sirve que el prójimo tropiece en las piedras, para que no lo hagamos nosotros. La imaginación del lector llegará donde no llega el verbo cálido de este humilde narrador. Esto que les acabo de decir es un axioma literario y si no se lo creen, peor para ustedes.

Corramos un tupido velo para llegar al momento en que Brunelli se enfunda en su albornoz, blanco con un escudo de un equipo de futbol cuyo nombre no voy a desvelar, blanco es un decir para que ustedes me entiendan, y donde se limpia los mocos tras hurgarse en ambos agujeros de la napia. No tiene tiempo ni de echarse encima tres frascos de colonia porque en ese momento llaman a la puerta.

En el salón chinoise








NOTA: No he podido resistirme a poner aquí la segunda escena, que se desarrollaba en el salón chino o salón "chonoise". Está también pasada a limpio. Hubo algunas escenas más pasadas a limpio, que tal vez suba, el resto son trabajos en el chat, improvisados y no pasados a limpio. Para que se hagan una idea de cómo se trabajaba en el chat, les haré una simulación en otro texto.

Aquí hay más personajes pero creo recordar que los autores éramos los mismos, los tres mosqueteros más Slictik. Aún no se nos había unido nadie.



EN EL SALÓN CHINO DE TÉ

Los dioses del Parnaso no saben qué hacer para que sus criaturas dejen de dar vueltas a la noria de la vida y descubran el verdadero sentido que tiene su existencia. Por eso se han hecho presentes en el hotel y amparándose en su invisibilidad divina no han parado de poner zancadillas aquí y allá. Se ha espatarrado Brunelli, ha caído Filo, ha tropezado Matilde. La confusión, el caos que se ha organizado no tiene nada de divino y sí mucho de humano. Así son los dioses, se enmascaran en la torpeza humana para ocultar sus perversos designios.

Tras el histerismo de tanto conocimiento imprevisto, nuestras dulces criaturas necesitan un poco de reposo para reponer sus físicos, sus mentes y sus torpes esquemas emocionales. El simpático botones coge de la mano a Olegario y le conduce al salón más próximo que curiosamente es el saloncito rojo, también llamado le chinoise thé room. La peluca de Brunelli resbala por su calva y le tapa los ojos. No puede ver ni un pimiento, aunque maldita la falta que le hace ver pimientos. Tras esta cómica pareja que bien pudiera ser el ciego y su lazarillo de Tormes, llegan Filo y Matildé, que se han cogido de la mano para calmar sus nervios.

Brunelli se ha derrumbado sobre el sofá más próximo. Matildé y Filo se han sentado a una mesa. Están tan nerviosas por el desastre acaecido que el bueno de Irre se sienta con ellas y trata de calmarlas como puede. Llega Agustín con su cafelito cargado de ceniza. Lo deja sobre la mesa y se ofrece a encargar unas infusiones. Brunelli, que se ha quitado el peluquín de los ojos y ya puede ver un pimiento, se apunta y encarga un mate, desconociendo si se trata de una infusión tranquilizante o euforizante. Le apetece y punto.

El simpático botones sale corriendo para llamar al doctor Filidor, su buen amigo, que calmará a las damas en un periquete. Filo siente una necesidad biológica tan urgente que sale corriendo hacia el servicio, el retrete, el WC, el water, el excusado o como se le quiera llamar, todas las expresiones serán eufemísticas. Agustín observa a Brunelli y no puede evitar hacer un comentario:

-Ese hombre, ahí tirado en el sofá, parece un muñeco de trapo. Y estas mujeres tan nerviosas, como si hubieran visto un fantasma.

Matilde que se ha quedado sin la compañía de Filo se traba, toma de nuevo el pastillero y de nuevo se equivoca de pastilla. Incapaz de contenerse se echa a llorar sobre el hombro de Irre. Éste que se derrite ante las lágrimas de la dama, intenta consolarla.

-No llore, bella dama, las cosas no están tan mal como parecen y tenga usted en cuenta que tiene a su lado un caballero dispuesto a cualquier cosa por verla sonreír.

Matilde echa de menos a su amiga.
-Ayyyyyyy, Filo!!!!!. Ya me lo decían las cartas ¡!!

El conserje llega corriendo y feliz de que por fin suceda algo en el hotel que merezca la pena.

-Recuerden que ya he llamado al médico. El doctor Filidor está llegando. Estaba atendiendo un parto en el piso quince. Pero ya viene. Ya viene.

El consejer se dirige a un camarero que en ese momento pasa por allí.
-Pibe, traéle agua helada a la señora...

Olegario ya se encuentra más calmado, con su preciado peluquín a buen recaudo. Ahora puede trabar conocimiento con los presentes. La traba de conocimiento es uno de sus grandes placeres, no en vano gracias a ella logra sus mejores gags. Como caballero que se considera y que es, si alguien no dice lo contrario, saluda a las damas. Se levanta y muy ceremonioso besa la mano de Matilde mientras dice:
-¿Me permitiría besar su mano?. Olegario Brunelli, el humorista number one, a su servicio. ¿No se encontraba aquí también otra bella dama?.

-Lo estaba pero ha tenido que salir corriendo para satisfacer una necesidad que no admite demora.
Matilde vuelve a sentirse muy nerviosa.

-¡No sé lo que me pasa!!!!

Brunelli trata de calmarla con su labia habitual.
-¡Cálmese, querida amiga!. Todo tiene remedio en la vida, menos la muerte.

Llega el doctor Filidor con su vestimenta de petimetre, más propia del siglo pasado, y sus modales exquisitos que calman a las damas a varias leguas.

-Señores, señores, que no puede uno entretenerse ni para traer una nueva vida.
-Ayyyyy Doctooooorrrrrr. Que se me va la miaaaaaaaa.
Matilde se aprieta a Olegario, buscando que su corpachón impida que se le vaya esa vida que se le iba.
Por fin llegan el conserje y el botones con las infusiones y Matilde se apresura a tomarla a sorbitos, como un pajarito nervioso. El doctor comprende que se trata de nervios solamente y decide que una buena conversación es la mejor medicina. Como Olegario no le hace mucho caso, Matilde le llora al doctor.

-Ay, doctor, ay, doctor, qué angustia tan existencial!!!!
-Señora, no se apure. La angutia existencial la padecemos todos los que existimos. Tómese un traguito más de infusión, le sentará bien.
-Ahora que vino el doctor me siento mucho mejor. Y usted es tan amable...
Olegario que está esperando que el doctor acabe su monserga, se dirige a Irre y le estrecha la mano.
-Querido amigo. Olegaro Brunelli para servirles. ¿Es usted humorista?.
-Efectivamente.
Matilde siente un gran sofoco.
Bueno, pero esta es por que otras veces... ¡Mi pastillero!!!
Matilde se suelta del doctor y entra a buscar en el pastillero, haciendo un desparramo, pero afortunadamente toma la píldora blanca.
-Será un placer charlar con usted, querido amigo. ¿Cómo dijo que se llamaba?.
-Irreverente, amigo, pa lo que guste mandar
-¿Quién le puso ese nombre?. Juraría que no pudo ser un preste.

Olegario que sigue la ronda, se dirige ahora a Agustín. Se fija en el café con ceniza mientras le estrecha la mano.
-¿Y usted querido amigo, gusta del café con ceniza?.
-Bueno, la verdad no mucho, pero vió esto del canto me tiene mal, es una vieja receta que decían usaba Gardel para cantar. Cosas de artistas no más.
-Vaya, con que usted es artista. Permítame invitarle al congreso de humoristas que se celebrará, a lo largo de dos semanas, en el salón de actos de este hotel. Y hago extensiva la invitación a todos ustedes.
-Bueno, gracias. Me gustaría participar. Por supuesto con mi Filo querida.
Todos agradecen la invitación de Brunelli.
-Gracias, señor bunell, Brnuel. Bunelli. Consigue articular Matilde.
-Asias amigo, naturalmente, pensaba participar.Contesta Irre.
Olegario se dispone a tomarse el mate con calma y acepta un cigarrillo de Agustín. Irre estira la mano para coger otro sin haber sido invitado. Necesita asesoramiento para el mate que le dan al alimón Irre y Agustin. El botones, viendo que todo está en calma, estira la mano hacia Olegario buscando la propina y éste se la estrecha muy calurosamente, invitándole al congreso también.
Agustín le ofrece un nuevo cigarrillo a Brunelli.
-Oiga amigo, fúmese un negro, hacen bien a la salud.
-Gracias amigo, nada como el humo para que se encienda el humor y disculpe usted la broma.
-Gracias, compadre, realmente me viene bien.
-Que nos disculpe la dama, pero el humo es imprescindible para verlo todo claro en la vida. Ya veo que la señora se ha encaprichado del doctor.
-Fume, compadre, y charlemos.
-Me decía usted que es artista. Cantante de tangos, si no me equivoco.
-Sí, si todavía la fama no ha golpeado mi puerta, pero está ahí no más, es cuestión de esperar ehemmm
-Espere, espere, querido amigo, pero procure hacer lo que pueda.
Interviene Irre que no está mucho por el diálogo.
-Como desee, compadre, aunque esto de la charla no me va mucho, soy más bien hombre de acción. ¿Me entiende?.
-Los empresarios son algo sordos estos dias.
-Le decía que debe esperar la fama pero si puede ser a unos pasos de distancia. En cierta ocasión la fama me golpeó de repente, dejándome la nariz chata, como se puede ver.
-¿Me hablaba Irre?.
-Con que usted es un hombre de acción, amigo Irre.
Agustín se queda mirando la nariz de Brunelli.
-A, mire usted, pensé que era de nacimiento.
-Temo a los hombres de acción, no me permiten ni respirar.
-Efectivamente.
-Donde esté una buena cena y una larga sobremesa, que se quite todo. Les invitaría a cenar conmigo esta noche, pero me siento muy cansado.
-Ahh, bueno, en cambio a mi, me es impresindible como el aire, la inactividad me atrofia. ¿Me entiende?.
-Si me disculpan, voy a tomarme un baño y cenaré solo en mi habitación. Les invito a desayunar mañana.
Estre las manos de ambos.
-Bueno, amigo. Vaya no más. Un busto.
-Encantado de conocerles y atiéndame a esta damita.
-Un gustazo, amigo, vaya tranqui nomás.
Olegario se dirige a Matilde.
-Usted me disculpará, pero mi obesidad me obliga a descansar con frecuencia.
Irre y Agustín se unen a la dama y al doctor Filidor mientras Brunelli desaparece.
-Me debo disculpar con usted, señor(se dirige a Irre). Me desparramé sobre usted, pero la angustia...
-Faltaba más, bella dama, no hay motivo para ello.
Interviene el doctor Filidor.
-Les decía antes que la angustia existencial se calma con el fuego del amor, que todo lo consume. ¿Qué piensan ustedes?.
-¡El doctor sabe tanto de estas cosas!- Dice Matilde arrobada- El amor, el amor!!!! Esa esencia escanciada en primavera!!!!
Agustín interviene, un tanto cínico.
-Si, sobre todo el dinero, se consume con ese cuento del amor.
El doctor Filidor trata de atenuar el cinismo de la expresión.
-Querido amigo. Veo que es usted un romántico incurable. Algún desengaño amoros, sin duda.
-¿Cuento?. No, compadre, el amor es el alimento del alma, del espíritu de la mente, de... Intervine, arrebolado en romanticismo, Irre.
-Vaya, vaya, La discusión se pone interesante. Dice Filidor.
-Sin embargo, cuantos más desengaños, uno aprende. Dígamelo a mi... Matilde parece un tanto triste.
-Puede ser algún que otro, las mujeres no aprecian a un caballero como yo. Continúa Agustín.
-Yo he amado a muchos hombres en mi vida. Pero es que usted no sabe mirar, Agustín- Matilde se pone maternal-.
-Disculpe, señorita, eso en mi barrio se llama de otra forma.
-Las mujeres le harán caso, querido amigo, si usted aprende a tratarlas- Filidor está dispuesto a hablar de su Tractatus.
-Mmmm,¡y le queda todavía lugar para otro?- Interviene Irre que no quiere quedarse atrás.
-¿Disculpe?. Dice Matilde que ha entendido muy bien pero que hace como que no entiende para ver si le hacen entender con más énfasis.
-Yo no sé mirar. ¿Pues a qué se refiere?-pregunta Agustín preocupado.
-Siempre Irre. Mi corazón es flexible y tierno como un capullo- Matilde no puede dejar la ocasión de sacar a relucir su corazón.
-Si me permiten. Mañana les dejaré leer algunas páginas de mi “Tractatus filosóficus estética mulieris”. Dice Filidor pavoneándose de su sapiencia.
-Agustín, quizá tiene el amor delante suyo- insiste Matilde por si acaso.
-Lo que escuchó, bella dama, si todavía abre su corazón a las delicias delromance.
-Les aseguro que allí encontrarán el elixir de la eterna felicidad- continúa Filidor que está ya embalado.
-Este doctorcito ya me está cansando. Que te metes a leer cosas raras Matilde.
-¿Leyó usted el Tratado en griego de El secreto de la genitalidad en la mujer del siglo XIX?. Dice Matilde que ha recuperado su sapiencia de sexóloga.
-El universo explicado...
-No hablés, Agus.Siempre celoso vos. Dice Matilde.
-Señores. Sería un placer invitarlas a cenar esta noche.
-Solo por tener un título ya te dejas impresionar- Interviene Agustín celoso de Filidor.
-Tengo mesa reservada.
-¡Cállate!, que te va a oir (codazo y pisotón de Matilde a Agus).
-Encantadísima.
-Un placer. Contesta Irre que se apuntaría a un bombardero.

Mientras Brunelli degusta una opípara cena en su habitación, Filidor, Agustín e Irre, escoltando a la dama, se dirigen al restaurante.
Continuará.

La primera escena en el viejo Hotel






NOTA: Esta es la primera escena que se desarrolló en el viejo Hotel. Está pasada a limpio, por supuesto. Se improvisó en un chat y luego el coordinador, o sea Slictik, la pasó a limpio y coordinó a todos los narradores que había allí, tantos como personajes. Este fue el primer problema que se encontró el viejo Hotel. Si se trataba de una historia colectiva, narrada por varios autores, los problemas de coordinación iban a ser muy serios. Para ello el moderador improvisó varias soluciones que nunca dieron el resultado apetecido. Al final decidí pasarlo a limpio y convertirme en el narrador primero o principal o único, según los casos, y todos los demás estarían subordinados y a las órdenes del jefe.


Debo hacer constar que aquí aparecen personajes que no son de mi autoría. Así Matilde Matildé es un personaje de mi vieja amiga Graciela o Ximena, su alias, la amiga argentina que me invitó a su grupo de MSN y me sugirió la posibilidad de hacer un taller literario. Creo recordar que la idea se la dio el moderador, o sea Slictik, quien sugirió que Matilde usara muchas pastillas para sus numerosas patologías. Pero el personaje sólido y tal como acabaría funcionando en el hotel se debió a Graciela o Ximena.

Filo o Filomena Maturano o Filomena “Masturbano” tampoco es un personaje de Slictik, fue creado íntegramente y sin que tuviera que darle la menor idea, por otra amiga argentina, Por “Hele” o Helena, quien hizo un trabajo magistral y llegaría a ser el “alma mater” del viejo hotel. Estoy muy agradecido a su colaboración, lo mismo que a la de los demás autores, tales como Graciela, Marcelo, etc etc. No tengo su autorización expresa para exhibir sus personajes, por lo tanto esta será la única muestra que les daré de cómo funcionaba el hotel, el resto tendrán que ser textos míos y de mis personajes, que completaré con una descripción somera de la intervención de los demás autores y personajes. En el caso de que me pidieran estos viejos amigos que retirara a sus personajes y sus textos lo tendría que hacer, pero espero que no lo hagan y que algún día podamos publicar una Antología del Hotel de los disparates, con la autorización y copyright de todos los autores.

Don Irre que Erre es un personaje creado por Marcelo, otro amigo argentino. Estos tres amigos formaron la columna vertebral del viejo Hotel, algo así como los tres mosqueteros, con la inclusión de D’Artagnan, o sea Slictik, el moderador y al que se le ocurrió la idea de utilizar el Hotel de los líos de los Hermanos Marx como taller literario. Creo recordar que le di una vaga idea del personaje, pero fue Marcelo quien lo solidificó y lo llevó a la gloria.

Luego irían llegando más autores, más personajes y todo se complicaría más y más. El dios Rásec, o sea César, al revés, no podría con todo, pero la aventura mereció la pena y fue muy divertida. Desde aquí gracias a todos los autores que colaboraron con sus personajes, que fueron muchos, y especialmente a los tres mosqueteros, Graciela, Helena y Marcelo. Un abrazo y muchas gracias.


ESCENA EN EL HALL

Lo mismo que les ocurre a nuestros personajes nuestros narradores aún no se conocen, pero lo harán pronto, en el mundo paralelo dedicado a estos pequeños dioses de la ficción. Allí tejerán la suerte de sus personajes lo mismo que hacían las Parcas o discutirán entre sí la manera en que sus criaturas tengan el mayor protagonismo posible en la historia.

En este Parnaso, como hacían los dioses griegos en el Olimpo, discutirán y se pelearán defendiendo a sus personajes y el discurrir de la historia. El autor de Olegario Brunelli ha tomado un nombre de dios para entrar por primera vez al Parnaso. Se hace llamar ahora Rasec. Esta especie de Olimpo es como un gran hotel, solo que exclusivo para los dioses de la ficción, donde se puede dormir o degustar un buen plato en el comedor o emborracharse de ambrosia y ponerse a discutir con autores desconocidos sobre la suerte de sus personajes.

Rasec se liba sus buenas raciones de ambrosía, el nectar de los dioses, y se pone a pensar en la suerte que sufrirá su criatura, su hijo predilecto, Olegario Brunelli. Le gustaría discutir con los otros dioses de la ficción la suerte que sufrirá su amada criatura. Pero ya es tarde. Otra vez será.


El destino gusta de jugar al billar utilizando el tiempo y el espacio. Por eso no es de extrañar que dentro de un momento se vaya a producir una genial carambola. Será un tanto esperpéntica como los personajes que la van a protagonizar. No se puede pedir al destino que no haya tropezones en la trayectoria de las bolas cuando éstas son cuadradas en lugar de redondas".

Olegario Brunelli estaba más preocupado de su peluquín al llegar a la puerta del hotel "Joie de vivre" que de su entorno. No es de extrañar que no advirtiera las dificultades que ésta le ofrecía. Se trataba de una puerta giratoria, de esas con varios compartimentos que dan vueltas y vueltas, y si uno no anda vivo nunca acaba de pasar al otro lado.

Olegario notó que chocaba contra alguien. Elevó ambas manos a la cabeza para sujetar el peluquín y de pronto se vio sentado en el suelo. Sentada unos metros más allá se encontraba una mujer que le llamó la atención. La observó con pasmo. Ella le miraba y se reía con ganas.

-Senor discume muco mis mientes le salen.
-Me commende uste?
-Oh, sí, querida amiga. Voy a ayudarla de mil amores.

En el Parnaso acaba de entrar Animix quien discute con Rasec sobre su aportación a la historia. Ambos acaban poniéndose de acuerdo sobre el hilo a seguir, tras una copiosa libación de ambrosia. El dios Rasec permite que la diosa Animix tome la palabra.

El Conserje está atento a Matilde Metildé, sin dejar de mirar que en el hall principal está pasando algo que debiera contener, aunque sería importante que primero se enterara de qué se trata.
Pero no necesita buscar un pretexto, aunque ya le ha hecho una seña al botones que esperaba instrucciones, para que fuese adelantándosele. Matilde abandona su peligrosa sonrisa brillante, para volver a mirar (es un decir), hacia el lugar al que ya mucha gente está mirando.
Le interesa, y como no ve más que como a través de una nebulosa, se acerca para ver. Como siempre, a grandes zancadas, sólo superadas por el botones, de escasos veinte, alto, flaco, y agilidad acorde. El pobre conserje, que es pequeñito, esmirriado, y a los que los cincuenta le están pesando más de lo que debiera, va detrás, dejando el alma en el aliento.
Cuando llega cerca del lugar, encuentra a un hombre en el suelo. El hombre moreno y calvo que le parecía distinguir, y a una mujer, caída en cuclillas, lo que a Matilde le hace pensar que quizá se trate de un parto adelantado. Pero ninguna parturienta necesita a un señor tirado en el suelo, lloriqueando cosas en italiano que se refieren a su calva y a que no puede pensar.

La mujer, que Matilde no sabe que ha perdido su dentadura postiza, y mucho menos que se ha caído sobre un peluquín, habla con dificultad, para expresarse, escupiendo lo poco que dice:
Filo: mmmmmm señor, discume, musco mis mientes...
Filo se siente incómoda sobre algo sobre lo que ha caído y no entiende qué es. Olegario, quiere recuperar a toda costa su peluquín, y no le importa tironear de él, que está debajo del trasero de Filo.
-"Ay", piensa Matilde". "Aquí, en público" " Este hombre le mete la mano a la pobre mujer sin ningún disimulo!" "Es típico, según el libro de ese profesor de la Universidad de Maupentiers, que el sexo en público se debe a una represión infantil, cuando la madre..."
A esta altura, Matilde tropieza posiblemente con los dientes de Filo, y cae sin poder encontrar en el índice del libro que hojeaba mientras se acercaba, el tema en cuestión.
La mujer que Matilde no sabe que se llama Filo, le dice:
Filo:merdone, ¿ eso que tiene ahí en su mano son mis mientes?
Matilde no le entiende nada, solamente que le pregunta si tiene algo en la mano, y sí tiene, pero se ha colgado, no sabe lo que quería decir sobre el tema del que ya no se acuerda, y despatarrada sobre el suelo, abre el bolso que lleva con los libros, revuelve, mientras Olegario sigue tironeando y quejándose, y Filo sigue pidiendo por sus diente, hasta encontrar un pastillero enorme, desproporcionado. Duda. Tiene cinco colores de pastillas distintas, cada una para un caso diferente. Opata por la roja, y la traga sin dificultades, y se queda un rato mirando lo que puede, alrededor.
Un hombre maduro, que Matilde no sabe que es Irreverente, y tampoco sabe que es maduro, si no lo ve más de cerca, decía con voz melosa:
Irre: -Puedo ayudarles, gentiles damas?
La píldora surte efecto de pronto.
Matilde:-¡ jajajajajajajajajajajaj!-. Bienvenidos los caballeros y no tanto,¡jajajajajajajajaj!
Irre:- Asssias, bella dama. Sin duda debo estar en el cielo, ya que me rodean los ángeles.
Matilde:-¡jajajajajajajajaj! Ay, salga.¡jajajajajajajaj!
Pero Matilde se da cuenta de que esa risa no está en consonancia con la situación, así que, aferrando el pastillerón como si fuera un arma, saca una pastilla, la estudia, es una blanca, y la traga con más dificultad, porque es de mayor tamaño.
Filo:-mmmmmmm señor, necesito ayuda.
Irre:-De mil amores, ¿qué necesita usted? -el tono de Irre es de una melosidad casi molesta, o que mueve a risa, según se vea.
La pastilla es la indicada. Matilde se vuelve comprensiva:
Matilde: Está usted bien, señora...¿O debiera decir, señorita?
Y dirigiéndose a Olegario:
Matilde: -Señor, señor, usted,¿se ha lastimado?
Olegario sólo quería recuperar su peluquín y largarse cuanto antes. De pronto comprende que tiene delante de sí una maravillosa escena para un show. Una señora muy amable, le estaba preguntando si se sentía bien.¿Cómo podía sentirse bien con su peluquín en los suelos.
Olegario:-Disculpe, señora, necesito mi peluquín, sin él no puedo pensar.
Filo:-no muedo hablar y enecisto mis mientes y además hay algo que me molesta debajo del trasero...¿modría usted ayudarme?
Matile:-Bueno, señorita, en fin, no me parece apropiado que el señor, en fin, le ande removiendo el trasero, aquí, con tanta gente alrededor. Mejor la ayudo yo,¿quiere?
Olegario: -Lo siento, señora, no puedo pensar. ¡Ustedes! podrían ayudar, y dejar de reírse.
-No se ponga así, señor, pero la gente es obsesiva, y más si usted pone su inquieta mano en puntos que dan cierta incomodidad.
Irre, de comedido, revisa afanosamente todo el lugar. No sabe realmente qué busca, pero poco le interes, mientras pueda mostrarse atento con las damas que le observan.
Olegario:- Gracias, señora. Y usted, amable caballero,¿podría ayudar a la señora a encontrar sus dientes?
Filo:- Mientras no me haga caer mis mañuelitos que están en mis senos, tironee despacito.
Matilde:- Ya decía yo sobre la falta de pudor del sexo en público.
Mira hacia Filo, que en posición desgarbada, deja ver el peluquín que le asoma desde debajo del trasero.
Matilde:-¿Y esos pelos?
Irre(que sigue en la suya, a Olegario)- Por supuesto, amigo, de hecho lo estoy haciendo en este instante. Habré de hallarlos en menos que canta un gallo.
Matile(que sigue en su obsesión)-¡Cierre las piernas, señorita, que está mostrando todo.
Filo:- Tengo várices, celulitis, calambres, ácido úrico y me muesma moverme.
El botones, con cara de póquer, sin embargo, está perdiendo la compostura. El conserje, antes de que las cosas terminen de írseles de las manos:
Conserje:- Vení, pibe. Ayúdame con este desastre.
En ese momento, llega el bailarín de tango, que mira la escena y a su compañera, con cara preocupada, pensando que algo grave ha sucedido.
Conserje:- Por favor, señores, tranquilidad. Tran-qui-li-dad. Ya he llamado al médico del hotel, para que chequee que no se han hecho daño.
Mientras tanto, entre todos, (hay muchos curiosos que se han acercado al lugar del choque), tratan de levanta a Filo. Ela no colabora.
Filo advierte el peluquín que asoma entre sus piernas, y se asusta.
Matilde le hace gestos, que intentan decirle que tape sus intimidades, pero que, dado cómo los hace, pueden parecer de lo más obscenos. Filo cree que está mostrando algo indebido, y apurada, mete en su lencería, pensando que así disimula sus intimidades.
Matilde nota la incomodidad de Filo, pero ve menos que ella. Sin embargo, con esa voz disfónica de cigarrillo y aguardiente, le dice, tratando de ser lo más suave, y contenedora:
Matilde:- Tranquilícese, señorita, yo la voy a ayudar.¿Nunca leyó el libro del Dr. Efémides, "El secreto de la genitalidad femenina?"
En realidad, Matilde porque no ve, los demás porque no se animan, nadie le hace entender a Filo, que eso que tiene entre su ropa interior, no es parte de su cuerpo.
Olegario se da por vencido, cree irrecuperable su peluquín. Le pide al botones una infusión, y se va al salón a esperar el desenlace. Está temblando de pies a cabeza, y no cesa de repetir:
Olegario:- Sin el peluquín no puedo pensar, no puedo pensar...
Con delicadeza, el conserje le pasa la dentadura a Filo.
Matilde, insiste en ayudarla:
Matilde:- Señorita, yo creo que será mejor que la acompañe al toilette para ayudarla.
Al sujetarse de Filo, la vuelve a tirar al suelo, y vuela debajo del mostrador, al fin, el peluquín de Olegario.
Filo:-Cuando logre estabilizarme, señora, iré con usted con mucho gusto.
El botones, con agilidad adolescente, ataja el peluquín como si fuera un balón, y se lo pone a la calva de Olegario, claro que de cualquier manera.
Matilde, que no ve hasta el salón, ve esos pelos tapando la cara de Olegario, y empieza a gritar escandalosamente:
Matilde:-¡Ayyyyyyy!¡Qué tiene en la cara ese hombre!
Pero cada uno está en lo suyo, y nadie la escucha demasiado.
Olegario se acomoda el peluquín con esmero, y se va calmando:
Se ríe, llora, se calma:
Olegario:-Ya puedo pensar... Ya puedo pensar...
Filo:- Ya puedo hablar sin mmmm, ya puedo masticar, ya puedo...
Filo: - Señor de la nariz deteriorada... disculpe, ¿podría usted decirme si ese pañuelito rojo lo sacó de mi seno?
Irre observa la escena, bastante avergonzado. Efectivamente, el pañuelo que tenía entre las manos no era el suyo.

Han entrado en tromba al Parnaso nuevos dioses dispuestos a pelear por su trozo de historia. El dios Nobel Solrac puja porque su personaje, el gran Irre, tenga más papel. Rasec le dice que puede coger la pluma de ganso divino que tiene al alcance de su mano y escribir su propia visión de esta divertida historia humana.
La diosa Eleh entra acompañada del dios del caos Atsinoednab y ambos reclaman más voz para sus personajes. Se produce una larga discusión de la que Rasec ignora sus consecuencias, a pesar de sus conocidas dotes adivinatorias.

En una nueva sesión, estos nuevos dioses modernos, discutirán lo que han de hacer con sus criaturas y trazarán con mano firme su destino.

El viejo hotel gatea






NOTA: 15 de marzo del 2004, hora, las 13,44, debió de ser fin de semana para estar trabajando a esa hora. ¡Parece que fue ayer! Veo que el viejo hotel comenzó a funcionar en el 2004, puede que antes, puesto aquí ya parece que la idea daba sus primeros pasos y no a gatas. O sea, que hace más de seis años que comenzó esta aventura. ¡Cómo pasa el tiempo! Se harán una idea de cómo se fue creando el Viejo hotel de los disparates.



Enviado: 15/03/2004 13:44

El humor es siempre necesario pero cuando las cosas andan mal es cuando se hace imprescindible.

Continuando con el esbozo de que os hablé aquí van algunas ideas.

Se trata de crear una especie de relato colectivo que nos sirva como taller para la creación de personajes humorísticos al tiempo que vamos trabajando en todas las facetas del humor.
He pensado en esta idea: Un congreso internacional de humoristas por la paz.
Lugar: Un país a elegir, real o de ficción que podemos crear entre todos. He pensado en un hotel. Puede ser algo muy parecido al hotel de los lios de los hermanos Marx.

La forma de congreso de humoristas nos permitiría ir acoplando a nuevos autores que se fueran sumando una vez empezado el relato. Simplemente los personajes nuevos llegan tarde al hotel por cualquier motivo esperpéntico y se reincorporan al "normal" funcionamiento de este divertido caos.

Los personajes: Cada autor elige un personaje principal que será como su marioneta favorita. Puede ser totalmente original, creado desde cero, o bien se parodia a un personaje ya existente como Groucho, etc.

Personajes secundarios: Como tenemos que crear un montón de ellos, desde el director del hotel, a los camareros, relaciones públicas y un montón de humoristas, cada autor puede elegir a un grupito de secundarios que correrán de su cuenta. El tendrá que desarrollar las partes en los que ellos intervengan.

Hilo de la historia: Cada autor hace llegar al hotel a su personaje principal, nos lo presenta y desarrolla un breve episodio retratando su llegada al hotel de los lios.

Segundo paso: Una vez presentado cada personaje, entrará en contacto con los personajes principales de los demás autores. Cada autor creará los diálogos y narrará la parte que corresponde a su personaje. En el caso de que deba intervenir algún secundario se hará cargo el autor que lo haya cobijado bajo sus alas como una gallina clueca.

Posibilidades de la historia: Son casi infinitas. Cada uno puede aportar sus ideas y sus fantasías sobre cómo se pueden desarrollar los hechos. He pensado de momento en que los humoristas hagan unas breves ponencias sobre cómo ven ellos el humor. Pueden ser interrumpidos. Pero sobre todo interesa la creación de una especie de panfleto sobre la paz a través del humor. Se pueden hacer demostraciones o shows de cada humorista con su peculiar tipo de humor. Se pueden hacer concursos del tipo, la mejor escena surrealista, etc. Como el hotel es un verdadero lio, se puede interrumpir las ponencias o los shows con episodios imprevistos. Tales como el asesinato de alguien en el hotel y los humoristas se vuelven detectives o salen de excursión por la ciudad, tipo Las Vegas. La idea central da para mucho.

Mi personaje: Voy a utilizar un esbozo que ya tengo hecho. Se trata del humorista "number one" al que sus colegas llaman con mala baba el humorista ganapán. Su verdadero nombre es Olegario Brunelli, de ascendencia italiana aunque español por los cuatro costados. Gordo, bajito, calvo, lleva un peluquín que siempre se le cae en los momentos más inesperados y graciosos. Una de sus obsesiones es encontrar el peluquín perfecto que nunca se le caiga.

Se precia de cultivar todos los tipos de humor posibles e incluso los imposibles. Sus ídolos son los hermanos marx, Charlot, Buster Keaton y un desconocido genio del cine mudo llamado el filósofo imperturbable o Flic el admirable.
Le encanta la parodia y acostumbra a parodiar a todos los políticos que salen a su paso, los estudia e imita sus gestos y discursos. Su humor surrealista es muy peculiar. Cogiendo escenas de la vida cotidiana de un hombre de su tiempo, las lleva al extremo. Su humor más perverso es el humor cruel. Llega a la crueldad máxima desentrañando los mecanismos ocultos que mueven al ser humano.

Comenzaré el primer episodio haciendo llegar a Olegario Brunelli al hotel. Podéis ir pensando en vuestros personajes y en cuantas ideas se os ocurran. Cada cual puede hacer la construcción a su manera. Ya haremos encajar todas las

Los dioses del Parnaso










Queridos amigos: Creo que para no perdernos deberíamos hacer un índice de autores y personajes en el relato. Ya somos tantos que en cualquier momento, en cuanto alguien abra la puerta, saldremos como en el camarote de los hermanos Marx.

Comienzo y os rogaría que cada uno dejara un índice con su nombre, el de sus personajes, el de los personajes que quisiera ser y aún no ha podido. Así como las situaciones en el relato que aún no se han dado y os gustaría que se dieran.

AUTOR: Cesar García, alias Slictik o Slictik alias César. No lo tengo muy claro.

Dios del Parnaso: Rásec.

Personaje principal: Olegario Brunelli, humorista number one.

Secundarios de lujo:
Sr. Pestolazzi, director del hotel. Retratado en la sección de personajes.
Detective Asta de Toro. Retratado.
Sofía de Hannover,soprano. Retratada, a pesar de su obesidad.
Sr. Olmos, jefe de camareros.
Sr. Alpedrete, maitre de hotel. Retratado.
Juanito Solotov, un niño feroz. Retratado.
Doctor Filidor, médico del hotel. Retratado.

Mascotas.
El lorito Jaimito, del que se dice que fue el loro de John Silver el Largo en la isla del tesoro. Falta su biografia autorizada.
La perrita chiflita. Aún no retratada.

Personajes aún por aparecer.
Iñaki Lizorno, cocinero postmoderno. Al frente de la exquisita cocina de este hotel.
El padre Cañibano, un cura de antes del Vaticano. Al frente de los confesionarios para quienes necesiten quedar a bien con Dios.
El profeta Milarepa. Un monje budista que aparecerá por el hotel pidiendo limosna con su escudilla. Con un poco de suerte se quedará a vivir y a impartir lecciones sobre las cosas importantes de la vida.
Maribel, la top model. Aparecerá en el congreso de modelos y desfile mundial de la moda del siglo XXII. Próximamente en este hotel.

PERSONAJES PARODIADOS.

Como sabéis. En kansas city Kansas se ha logrado resucitar a todos los hibernados o criogenizados o como se diga. Son aquellos que decidieron ser congelados con la esperanza de que en el futuro pudieran ser resucitados. El futuro ha llegado y han sido vueltos a la vida. Algo que os contaré en su momento. Aparecen por el hotel los siguientes personajes a mi cargo.

Los hermanos Marx.
El Gordo. El Flaco está a cargo de Marcelo.
Charlot.
Buster Keaton
Marilyn Monroe (¡El tiempo que llevo deseando encarnar a este mito de la comedia y de las buenas formas!).

PERSONAJES INVITADOS A MI CARGO.

Estos personajes aún están vivos. Acuden al hotel gracias a la invitación y ascendente de Brunelli.

Woody Allen.
Etc Etc.

SITUACIONES QUE AÚN NO HAN OCURRIDO PERO QUE ME GUSTARÍA QUE OCURRIERAN.

Congreso de escritores de novela negra. Justo en el salón de al lado la mafia globalizada hace su congreso anual.

Congreso de músicos de todas clases. Músicos clásicos, rockanroleros, salseros, etc.

Reunión del fondo monetario internacional. Allí no faltará mi amigo el Sr. Buenavista, economista.

Reunión de la ONU en vacaciones. Allí estará mi amigo el Sr. Amabilio un político gentil.

Congreso cinematográfico de Hollywood. Allí acudirán todos los que son y los que no son. El hotel deberá remozarse para el evento.

Congreso mundial de ecologistas, pacifistas, energías alternativas.

Congreso mundial de religiones tradicionales y alternativas. Aparte de católicos, protestantes, islamistas, budistas e istas, tendremos a la Cienciología in person y a otras religiones que aún no me he inventado.

EN EL PARNASO.

Los dioses del Parnaso se van de juerga al hotel. Para ello dejan de lado su cualidad de invisibles y toman los cuerpos que les apetecen.

Los dioses del Parnaso se aburren y juegan al parchís. Como siguen aburriéndose bajan a la Tierra para buscar semidioses.

Hay más cosas, pero con esto tenemos para esta vida. Para la siguiente se me ocurren algunas cosillas más. Lo importante es divertirse, los duelos con risas son menos.

Los primeros lios









Queridos amigos: El hotel de los líos está cada día más lioso. Voy a intentar poner un poco de orden. Empezando por la escena de los gags que tiene varias versiones. Intentaré poner un borrador con las diferentes versiones y un hilo conductor para que se convierta al final en una gran escena digna de los grandes maestros del cine mudo. Como sabéis la escena comienza al final de la cena. Olegario se ha ido a dormir y cuando todos regresan a sus habitaciones se encuentran con los ronquidos atronadores de este dragón sin fuego, que pone al hotel en pie de guerra. A partir de aquí hay una escena en la que intervienen las damas Matilde y Filo y los caballeros Irre y Agustin. Se produce la escena del televisor y queda pendiente la escena de la cantante de ópera que es secuestrada y obligada a cantar a la oreja de Brunelli sin resultados. Esta escena la pueden asumir Marcelo y bando con mi ayuda interpretando a Sofía de Hannover. Si no os apuntáis la concluiré yo.

Luego viene la escena del pasillo. Salen de sus habitaciones algunos clientes, entre ellos el futbolista y Romina y un matrimonio extranjero que no hay quien le entienda, ni siquiera se entienden ellos y sus hijos que son un incordio. Es aquí donde hay que poner un poco de orden porque existen dos versiones, una sin la intervención de Filo y de Agustín y otra con todos. Haremos algún empalme como en el cine para que la secuencia no quede coja.

Lo importante es que al final todos acaban en el casino al que acceden por los ascensores. Y allí se produce la escena coreográfica que estoy preparando y que cada vez se complica más. Nos lo vamos a tomar con calma y para el próximo sábado, si os parece, tocaremos el tema de la parodia ya que hay algunos personajes que intervendrán en el congreso y que son parodia de humoristas conocidos.


Tenemos olvidado a los dioses del Parnaso para los que estoy esbozando un Parnaso u Olimpo de rechupete donde tendrán también sus propios conflictos. Se me ocurre que lo mismo que Júpiter se transformaba en las cosas más peregrinas para seducir a las terrestres y los dioses y diosas a su vez se metamorfoseaban en todo lo que querían para intervenir en la vida de los humanos, los dioses del Parnaso vendrán al hotel metamorfoseados y organizarán una buena. Pero eso lo dejarémos para más adelante. Aún tengo que esbozarlo un poco más.

Y nos queda el congreso que estoy esbozando. La idea es que el narrador, como un cronista deportivo, va narrando la llegada de todos los personajes al salón de actos, o de los pasos perdidos, donde está esperando el Presidente del congreso, el Sr. Almirante que es el único que ha madrugado. Los demás están durmiendo a pierna suelta tras una noche muy ajetreada. Es aquí cuando interviene el botones, personaje de Ximena que me apropio momentáneamente con su permiso. Utilizando la megafonía y de una forma muy descarada, despierta a todos los personajes que van acudiendo, cada cual como puede y le dejan. El último es Brunelli que a pesar de haber dormido toda la noche, parece no haber descansado nada y se muere de sueño. A partir de aquí cada narrador cogerá a sus personajes. Comenzará la sesión con un discurso pesadísimo de Almirante que los humoristas y espectadores intentan combatir con mucho alcohol servido por Clara-Alegría de todos nosotros. Luego seguirá una rápida intervención de Brunelli que presenta al mismísimo Woody Allen y a partir de aquí hay un maremagnum indescifrable que habrá que esbozar. En el patio de butacas están todos muy aburridos y organiza cada cual lo suyo para no dormirse y aguantar la sesión inaugural.
Y de momento esto es todo. Iré ayudándoos con los personajes e iremos matizando un poco cada escena hasta llegar al congreso. Es un camino largo, pero mientras haya risas, al menos será divertido.

Primeros pasos








Se me ocurre aprovechar esta sección que ha abierto Ximena para ir adelantando hilo argumental y coordinar los diferentes puntos de vista narrativos.

Si os parece bien esta tarde podríamos hacer una improvisación sobre la escena que se va a desarrollar en el comedor. Allí se sientan todos los protagonistas del gran tropezón, se toman unas tilas, llaman al doctor Filidor y luego más tranquilos improvisan un largo diálogo en el que se presentan y se hacen amistades, simpatías y antipatías.

Se me ha ocurrido que podría empezar nuestro amigo bandoneón arrabalero con su personaje. Este viene con su café lleno de ceniza, su cigarro negro en la comisura de los labios y describe la escena que se encuentra. Luego comienza el diálogo entre todos los personajes, aparece el doctor Filidor y la escena sigue improvisada.

Se me ocurre que al acabar esta escena, en el próximo episodio, cada personaje, tanto principal como secundario, se iría a sus habitaciones o quehaceres reflexionando sobre lo que ha pasado. Después podrían quedar Filo y Matildé para cenar. Se apuntaría Irre que no quiere quedarse solo y el personaje de bandoneón aparecería en la cena para defender a Filo de Irre. Olegario se iría a su habitación para darse una ducha, preparar el show y encargar una cena muy abundante. Le gusta comer solo porque se pone morado y no soporta que se rian de él por su desmedido apetito.

Los personajes secundarios se retiraría, el doctor Filidor a sus habitaciones y el conserje y el botones a sus quehaceres. Todo esto puede ser cambiado si encontramos algo mejor y se puede improvisar todo lo que se quiera.






Enviado: 06/04/2004 19:35

Para que la imaginación vaya por delante de la historia y podamos hacer un pequeño guión antes de cada improvisación se me ocurren algunas ideas al hilo de lo que hemos improvisado.

Por un lado Olegario se retira a su habitación donde se baña y encarga una cena pantagruélica. Eso me permitirá trabajar en mi personaje a solas y recapitular algo de lo sucedido. Creo que el ir alternando episodios donde los personajes se manejen en solitario o como mucho con algún allegado nos permitirá trabajar más en el esbozo del personaje y recapitular y reflexionar sobre lo narrado. Luego los volvemos a juntar en escenas puntuales para trabajar los diálogos, que son imprescindibles en el humor.

Por otro lado tenemos la cena del doctor Filidor con Matildé y Filo, a la que se han apuntado Irre y agustín. Se me ocurre que la cena puede tener algo del desmadre de los hermanos Marx. Habría que trabajar en más secundarios, por ejemplo un camarero-ra y un maitre. Si alguien decide hacerse cargo de estos personajes que lo diga y haba un pequeño retrato para subir a la sección de personajes. Si nadie se atreve me encargo yo que ya tengo un cocinero en mi circo y estoy trabajando con camareros, maitres y demás personal de este mundillo.

La escena podría ir por estos derroteros, más o menos: Los caballeros se desviven por atender a las damas que se sienten muy nerviosas ante tanta atención y tantos seductores caballeros. Se producen algunos incidentes chuscos con el vino y las viandas. El camarero puede ser un romántico fantasioso que sueña con atender a grandes estrellas de Hollywood. Como también es medio cegato y no se ha puesto las gafas, arma la marimorena confundiendo platos.

El maitre tiene que poner un poco de orden. Es un señor tan estirado que no tiene arrugas en la cara. La cena transcurre entre incidentes cómicos y diálogos chispeantes sobre la vida, el amor y lo que se tercie.

Podemos rematar la escena con la aparición para cenar de alguno de los humoristas del congreso que se mezclan con los asistentes al congreso sexológico, con el equipo de la película que va a comenzar pronto el rodaje y se hospedan en el hotel y con cuanto se nos ocurra.

Finalizado este episodio (La escena de la cena, Olegario en su suite poniéndose morado, el follón que se arma en el comedor con nuestros amigos y el resto de la "plantilla" y el camarero cegato y romántico, etc) podemos pasar a un episodio nocturno. En él, parodiando un poco al hotel de los lios de los hermanos Marx, cada uno se va a su habitación para dormir pero a lo largo de la noche surgirán graciosos incidentes. Los ronquidos de Olegario que no dejan dormir a las damas, Irre y agustín se ofrecen para acabar con los ronquidos con remedios tales como calcetines en la boca etc. El camarero romántico y cegato confunde a las damas, Filo y Matilde, con estrellas de Hollywood e intenta colarse en sus cuartos. Irre y agustín le vapulean y las damas deciden dormir juntas mientras sus caballeros hacen guardia a la puerta.

Podemos ir imaginando este episodio que pretendo sea muy gracioso. Se me van ocurriendo cosas pero dejaremos que vayan madurando.






Enviado: 08/04/2004 20:23

Voy anotando nuevas ideas antes que se me olviden. Para quien quiera practicar esbozando nuevos personajes secundarios propongo alguno más. Aparte del camarero y el maitre, necesitamos un esbozo para el detective del hotel, que intentará poner orden en el desmadre nocturno que se avecina, pero sólo conseguirá empeorarlo.

En una escena está Olegario roncando en su habitación. Entran Irre y Agustín, le ponen calcetines en la boca y le hacen toda clase de incordios pero no despierta. Por una rendija de ventilación oyen cantar a una soprano que está preparando una ópera para su debut en el teatro de la ciudad. Ya tenemos otro secundario para quien quiera apuntarse. Una soprano.

Comentan entre ellos y deciden rogarla que les acompañe a la habitaciónd de Olegario para despertarle. Como se niega la secuestran y la llevan a rastras. Allí se produce una escena cómica. Como Olegario sigo roncando y observando que la cama tiene ruedas, le llevan en procesión por toda la planta y es aquí cuando se incorporan nuevos personajes a la juerga nocturna. Así al pronto se me ocurren los siguientes: un trio de humoristas que imitan a los hermanos Marx, un futbolista que se está corriendo una juerga de incógnito, uno de mis personajes del circo a quien aún no conocéis, Luciferino, imitador divino y sus muñecos. Etc. Cada cual puede aportar sus ideas. Y de momento nada más, sigo fantaseando sobre esta escena.






Enviado: 09/04/2004 17:58

Siguiendo con el hilo de la historia. No sé si os apetece más trabajar la creación de personajes o la historia en sí. Se me ocurre que podríamos ir imaginando lo que será el congreso de humoristas. Para ello sugiero que cada autor intente esbozar algún humorista, bien sea original o parodiando humoristas conocidos. El congreso podría comenzar con una ponencia sobre el humor por parte de Olegario Brunelli y de los personajes del resto de los autores. De forma divertida se expondría qué es para cada uno el humor.

Continuando con la juerga nocturna, la procesión de Olegario en la cama y roncando como una locomotora, podría dar lugar a hilvanar diferentes escenas o gags cómicos. Cada autor podría ir imaginando situaciones cortas, como gags, en los que aprenderíamos sobre la marchaa construir gags de diversos tipos. A mí se me ocurre que a Olegario lo podrían bajar en la cama, roncando, hasta el casino que tiene el hotel en los sótanos. Los ludópatas no harían ningún caso de la cama rondando entre máquinas tragaperras.

La cama rodando por el hotel sería el hilo conductor de diversas situaciones cómicas. Todo el hotel se pondría en pie de guerra y el detective intentaría por todos los medios que Olegario en su cama volviera a su habitación.





Enviado: 12/04/2004 19:39

He estado trabajando en una idea para que todos los autores puedan intervenir en la narración. Se trata de una especie de Olimpo o un Parnaso donde los nuevos dioses de la ficción, o sea nosotros, solo que con los nombres cambiados. Se puede introducir en la historia este nuevo universo paralelo que nos serviría para que cada autor tuviera palabra en la historia y al mismo tiempo nos vendría muy bien parodiarnos a nosotros mismos.
Ya hay un ejemplo en el borrador definitivo de la escena del Hall. Espero que os guste. Ya me diréis qué os parece.







Enviado: 13/04/2004 19:59

Hola a todos! Me parece buena idea ... pero no me da por escribir historias cómicas, aunque alguna tengo por ahí, pero no es lo mío. Mis historias graciosas son, realmente, tontas... y algo comunes. Gracias, de todas maneras, por la invitación a participar!! Pero prefiero mi rincón de poetisa, con mis temas profundos, aunque no sean para divertir a nadie... pero esa soy yo, irremediablemente melancólica. Un abrazo!
Alejandra


Enviado: 13/04/2004 21:25


Hola, Ale:
¿Conocés alguien más bajonera que yo?
El tema es para animarte, por supuesto que luego cada cual decide. Te aseguro que en las improvisaciones que hacemos por chat, a uno se le ocurren disparates que no hubiera pensado. Y sólo necesitás un personaje, nuestro coordinador-guionista nos lleva de la mano.
Igual, leéte los borradores, para darte una idea en qué mundo de chiflados andamos caminando. Si aún así, te nos quedás en lo tuyo, ¡te queremos, Ale! Lo tuyo es muy bueno. Y no queremos perderte.
Sin más parafernalias, un besote.

Ximena

domingo, 6 de febrero de 2011

MANUAL DEL VIEJO HOTEL








MANUAL PARA USO DEL HOTEL

Bienvenidos al hotel. Todo autor que desee participar en este taller deberá seguir los siguientes pasos:

1º)Una vez en el hotel hay que cliquear en “Mis personajes”. Se abre una ventana. En letra azul aparece la frase “registrar nuevo personaje en el hotel”. Nuevo cliqueo y a rellenar los campos. Donde dice “personaje” se pone el nombre y si se quiere el papel que va a desempeñar, botones, huésped, detective, camarera etc, aunque esto se puede desarrollar mejor en la biografía del personaje.

2º) Se traza un perfil o biografía en el formato que más le guste el autor. Se puede utilizar la primera o la tercera persona, la forma de diario, biografía, autobiografía o cualquier fórmula que le resulte más cómoda al autor.

3ª)No se olviden de situar al personaje en una habitación. De todas formas si no lo hacen les saldrá un aviso. Ya solo tienen que registrarse y les saldrá la correspondiente ficha. En el estado del personaje les saldrá activado y puede ir al hotel de los disparates y escribir.

4º)Háganlo y ya están en disposición de participar.

5º)Se abrirá un foro semanal, al menos de momento y hasta ver cómo se funciona, podrá ser también quincenal o mensual según el interés de los autores. En ese foro cada autor escribirá en el formato que le resulte más cómodo las andanzas semanales del personaje. Se interesa un texto breve para situar al personaje y que luego el resto de personajes puedan interactuar con él.

6º)En otro foro los personajes se relacionarán en base a la temática que se haya propuesto para esa semana o periodo de tiempo.

7º) Recuerden que una vez el autor escriba la participación del personaje no podrá escribir más hasta que otro personaje le replique. Entonces podrán contestarle.

8ª)Si el autor tiene varios personajes podrá activar un nuevo personaje en su ficha de “Mis personajes” cliqueando sobre el nombre del personaje. Esto le abrirá la posibilidad de escribir un nuevo texto en el foro en relación a este personaje.

9º)Se abrirá un foro sobre sugerencias, críticas y todo aquello que deseen manifestar sobre el funcionamiento del hotel. Recuerden que estamos en un taller de humor y todo lo que se diga en ese tono será bienvenido. Se trata de construir y no de destruir. Si algo no les gusta propongan una alternativa para reemplazarlo.

Y ahora unos breves puntos sobre la metodología de este taller.

METODOLOGIA DEL TALLER

1º) Se ha esbozado como un taller para la creación de personajes, fundamentalmente de corte humorístico, aunque con el tiempo y según los autores que estuvieren interesados podría ampliarse a la creación de personajes en otros géneros literarios, desde la fantasía, la ciencia-ficción, el drama, el género negro o cualquier otro. Para ello se abriría un foro especial.

2º)Tengan en cuenta que una cosa es el autor y otra el personaje. Si bien es cierto que los personajes tienen absoluta libertad para manifestarse y actuar procuren hacerlo que acuerdo al carácter del personaje y al tema propuesto. Los “rifirafes” entre personajes deberán ser solucionados por los propios personajes. No se permite a los autores involucrarse en las broncas de los personajes y ningún autor debería mostrarse ofendido por lo que diga otro personaje del suyo. Esto puede resultar un tanto complejo al principio, pero con el tiempo creo que todos nos adaptaremos bien.

3º)En el supuesto de que la relación entre personajes se desmadre y los autores se ofendan intervendría el moderador, quien fuera del hotel, por correo o MSN trataría de encauzar las relaciones de estos personajes, que son ficticios, no lo olviden. Las quejas podrán ponerse en el foro de sugerencias o críticas al hotel. Algo así cómo la señorita Filo ha ofendido a Brunelli y éste anda resentido. Si se hace con humor hasta podría llegar a ser divertido, aunque se recomienda estudiar la psicología de los personajes y no sobrepasar los límites que ellos mismos han marcado.

4º) Como aún no sabemos lo que dará de si éste taller, con formato tan atípico, se agradecerá cualquier tipo de sugerencia o crítica bienintencionada y humorística, que deberá ponerse en el foro correspondiente.

Y esto es todo... de momento. Bienvenidos y diviértanse mientras aprendemos. Un abrazo.





Expositor: Slictik
Moderador: Slictik


Comentarios
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2005-12-26 05:27:46
TRABAJANDO CON GRUPOS DE PERSONAJES.-

Cada autor no tiene que limitarse a un personaje o a varios personajes, si lo desea puede hacerse cargo de un grupo de personajes con el que construir una historia particular dentro del hotel. Esto no impedirá que otros personajes del hotel se sientan interesados y se relacionen con ese grupito, engranándose en la historia. Con ello quiero permitir la máxima libertad de acción para los autores, que de esta manera podrán escribir su propia historia particular dentro del hotel.

Como los ejemplos suelen ser más visualizables que la teoría les daré uno que les sirva de pauta. Imaginemos que Slictik quiere hacer llegar al hotel a un grupo de turistas que vivirán su propia historia particular. Es algo más que una fantasía, puesto que a lo largo del próximo año habrá un día internacional del turista, que nos permitirá traer al hotel a turistas de las más diversas nacionalidades y hacer la correspondiente parodia

Siguiendo con el ejemplo Slictik registra a un personaje, que pueden ser dos en la misma habitación. En este caso elijo un grupo de turistas japoneses que llegan al hotel y cuyas andanzas serán narradas por "Sakamoto y Metecoche", dos jóvenes japoneses que forman parte de un grupo turístico.

Registro a "Sakamoto y Metecoche" en la misma habitación y trazo un perfil. Por ejemplo dos jóvenes cargados de cámaras digitales, videoconsolas, y todo tipo de artilugios. Ambos son inseparables, por eso compartirán la misma habitación, donde revelarán sus fotos, verán sus videos y disfrutarán de sus aficiones comunes. A través de ellos narraré las peripecias del grupo de turistas japoneses que se ponen a hacer foto de todo lo que encuentran a mano, huéspedes, personal, decoración, etc. Brunelli puede ser uno de sus objetivos: un gordito muy simpático.

El autor será encargado de narrar la peripecia del grupo. Cuando otro personaje se relacione con el grupo las narraciones se harán a través del personaje representativo del grupo.

No solo habrá un día internacional del turista, sino que puede haber un congreso de periodistas o la reunión de un partido político, etc. Por eso les aconsejo que se vayan haciendo con la técnica de manejar grupos a través de un personaje representativo que hará de narrador.

También se puede utilizar este formato para traer a la familia del personaje hospedado y narrar sus andanzas o a un grupo de amigos, etc. Ya tenemos bastantes complicaciones en el hotel que iremos resolviendo poco a poco, pero con esto pretendo ir adelantando trabajo e ir abriendo nuevas posibilidades narrativas y en la creación de personajes.
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2005-12-14 16:18:39
Algunas soluciones provisionales.

Ante el gran número de intervenciones en un foro os sugiero encabezar vuestra intervención poniendo en negrita a quién va dirigida la respuesta. Por ejemplo para Pestolazzi, de Brunelli. Si la respuesta se ha demorado demasiado podríais copiar con otra letra la intervención a la que responde el personaje, que intervendría a continuación. Es molesto y complicado, pero podría ser una solución provisional en determinados casos.

Desgraciadamente mi tiempo es limitado y hay días en los que no puedo intervenir en el hotel como me gustaría. Otros en cambio dispongo de mucho tiempo para ponerme al día. Os pido un poco de paciencia y también que me ayudéis un poco, como cuando hay que recibir a huéspedes nuevos. Mientras llega Pestolazzi para darles la bienvenida los huéspedes se pueden acercar a saludar al nuevo y enseñarle un poco el hotel.

He visto que algunos ya lo hacen e incluso entablan positivas relaciones con los nuevos huéspedes. Me parece de perlas y mi más sincero agradecimiento.

Una vez que se abre un foro con un tema concreto cualquier huésped puede manejarse a su gusto. Esperar a que intervengan mis personajes puede demorar la historia por lo que no os molestéis en esperarlos. Basta con que echarles una bronca por el retraso cuando aparezcan. Con tanto huésped a veces me resultará difícil intervenir "en tiempo real", digamos, jeje. Pero seguro que mis personajes encontrarán la forma de aparecer y continuar la historia en cualquier punto donde se encuentre.

Mis disculpas a los huéspedes que mis personajes han dejado tirados en medio de una amena conversación o una cena, intentaré planificarme para que sus intervenciones no se demoren mucho.

Gracias a todos por vuestra paciencia. Estoy seguro de que Pestolazzi tendrá con los huéspedes algún pequeño detalle para recompensar tantas molestias. Un abrazo y gracias por escoger este hotel, de seis estrellas, un poco caro, eso sí, jeje (preparad vuestras tarjetas de crédito para cuando os pasen la cuenta, jaja) pero con todas las comodidades y una pizca de humor en cada rincón.

Queda a vuestra disposición y os promete prepararse concienzudamente en el gimnasio, para llegar a tiempo, este amigo, que lo es, y director del hotel Sr. Pestolazzi.

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2005-12-14 16:14:11
Situando el hotel en el tiempo y en el espacio.

Intento que no nos perdamos en este culebrón humorístico. Para ello he abierto una línea cronológica en la historia, con el fin de que cada nuevo huésped sepa que el primer día de su estancia debe intervenir en el foro correspondiente, el segundo día en otro foro y así sucesivamente. En este momento hay cuatro foros distintos. El primer día de estancia corresponde al foro "¿Qué hago yo en el hotel?. El segundo día transcurre en el foro "Ocio en el hotel", el tercero es el foro de los espías y el cuarto el homenaje al Quijote.

El foro de citas es atemporal, se puede dejar un mensaje a otro huésped que esté interviniendo en cualquiera de las historias situadas en un día concreto.

He pensado en la posibilidad de situar la historia también en el espacio. Por ejemplo crear un foro para el bar de Mórtimer, otro para el restaurante, etc. De esta manera las cenas con el maitre Alpedrete serían más íntimas y no se verían constantemente interrumpidas por las conversaciones de otros huéspedes.

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2005-12-14 15:57:05
Solicitando vuestra opinión.

Me gustaría que opinárais sin reparos sobre estos fallos que os he planteado. Concretamente sobre la posibilidad de poder generar una respuesta en la propia intervención, ambas quedarían unidas y pasarían a primera línea del foro. Sobre la posibilidad de situar espacialmente el hotel, centrando las intervenciones en lugares concretos, restaurante, bar de Mórtimer, salón chinoise, vestíbulo, etc.

Para cualquier problema que os llame la atención en el hotel os reitero que mi correo está a vuestra disposición y que en el MSN que he abierto expresamente para el hotel podríamos experimentar soluciones, para que los huéspedes no se sientan perdidos y puedan disfrutar de una feliz estancia. Quedo a vuestra disposición.
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2005-12-14 15:51:49
Un poco de paciencia.

Os pido un poco de paciencia hasta que logre solucionar estos pequeños o grandes fallos. Debo confesar que no esperaba tantos huéspedes en el hotel. El pobre Sr. Pestolazzi anda bastante perdido con tanto ajetreo.

Todos estos fallos son míos y solo míos, puesto que a Freddy, el diseñador, que ha hecho un espléndido trabajo, le hice un pequeño esbozo de lo que deseaba fuera el hotel, que ha cumplido con creces. A mí se me pasaron por alto muchas cosas, que ahora generan algunas complicaciones.

Aunque ésta no es la primera vez que el hotel está en funcionamiento, en las anteriores ocasiones éramos tan pocos huéspedes que casi parecía una fonda o pensión. Se trataba un tema semanal improvisando en el chat las escenas y luego se matizaban en el foro.

Este formato es novedoso y yo ando a veces tan perdido como vosotro. Si fuera un genio ya habría previsto todos estos problemas, pero es claro que no paso de chapuzas (es lo que me dice mi mujer cuando quiero arreglar algo en casa, jeje). Eso sí tengo imaginación pero me tendréis que echar una mano para que el hotel funcione lo mejor posible.
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2005-12-14 15:41:05
Algunos fallos en el formato actual del hotel.



Con la práctica he advertido algunos fallos que no tenía previstos. Por ejemplo, lo complicado que resulta buscar la intervención de un personaje en un foro, una vez que han pasado algunos días. Hay que mirar a veces todo el foro y eso es como buscar una aguja en un pajar.

Se están estudiando soluciones, tales como la posibilidad de responder a cada intervención concreta. Para ello habría que poner una nueva herramiento en cada intervención que permitiera que ambas, intervención y respuesta, quedaran unidas y pasaran a primera línea del foro. De esta manera sería más sencillo saber qué se ha respondido a la intervención de nuestro personaje y poder seguir en ese "toma y daca " de dos personajes.

También he observado que los foros pueden recargarse debido al gran número de intervenciones. Se están estudiando soluciones, tales como cerrar ese foro para escribir, no para leer, y abrir otro nuevo.


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2005-12-14 15:33:19
Respuesta para Cacho

Como ya expliqué el formato del hotel es novedoso y al diseñarlo se me escaparon algunos pequeños detalles que la práctica ha puesto de manifiesto. Entre ellos la posibilidad de matizar instrucciones una vez abierto el foro, bien a iniciativa del moderador o de algún usuario. Una vez que el moderador abre el foro explicando el tema a que se va a dedicar, las siguientes intervenciones debo hacerlas a través de mis personajes en el hotel, ya que en estos momentos no dispongo de herramientas para hacerlo de otra manera.

Esto crea confusión, aunque estoy estudiando soluciones al respecto, puesto que abrir un nuevo foro, cada vez que se cambian o se matizan anteriores instrucciones, crearía aún más confusión.
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2005-12-05 05:19:22

Aprovecharé este largo puente para ir analizando algunos problemas que se producen o se producirán en el hotel de los disparates, como narración comunitaria que es.

No solo es complicada la relación entre los personajes sino que habrán observado que al existir tantos narradores como personajes, una historia lineal podría tener tantas variantes como narradores y muchas de ellas contradictorias. Para eso está el coordinador dirán ustedes, cierto, pero mejor será que haya una base de acuerdo para que ningún narrador se sienta relegado a segundo término. Por ejemplo si el coordinador fuerza la narración en algún sentido que no gusta al resto estos podrán revelarse a través de los personajes, que son absolutamente libres, recuérdenlo, aunque el hotel posee también otros mecanismos que les voy a clarificar.

El hotel de los disparates está concebido como una narración abierta y sin la lógica de la narración convencional. Sus situaciones son ya de por sí bastante surrealistas para pensar siquiera en las leyes físicas y en la realidad más elemental. No obstante quien no se sienta a gusto en este tipo de narración puede pedir al moderador que abra un foro específico para una narración más convencional, con todas las características de la realidad ficticia. Eso sí teniendo como entorno el hotel y sus personajes.

Pero hablemos de los mecanismos a utilizar cuando un narrador no está a gusto con la historia iniciada por otro. En ese caso puede utilizar un “deus ex machina”, es decir un mecanismo no convencional que le permita librarse de esa situación o darle la vuelta. Por ejemplo, si alguien es llevado esposado por el detective Asta de Toro al despacho del doctor Sun, puede librarse haciendo que la esposa (metálica, el detective no está casado) tenga un fallo y se abra, pudiendo escapar el detenido. O le asoma la llave de un bolsillo y el detenido se las arregla para hacerse con ella o librarse. Todo tipo de trucos están permitidos si la historia ya iniciada lo permite.

Incluso con el tiempo se abrirán foros para tratar géneros como la fantasía y la ciencia ficción. Entonces el hotel podría haberse trasladado en el tiempo, al futuro o al pasado, como consecuencia de algún experimento loco del profesor Cabezaprivilegiada. En el hotel podría ocurrir de todo, cualquier truco estaría permitido.

También habrán observado que el hotel no está descrito por lo que puede ocurrir que un huésped se queje de que no hay baños, por ejemplo, cuando para otros sí los hay. Sin perjuicio de que el hotel permita una visión personal por parte de cada narrador intentaremos llegar a unos acuerdos mínimos sobre cómo es el hotel. Para eso abriré un foro en el que cada personaje describirá cómo es el hotel para él. Esto nos permitirá trabajar la descripción en la narración.

Un autor deberá enfrentarse con todo tipo de problemas y la descripción de un paisaje o entorno ficticio no será el menor de ellos. En una narración habrá que describir una ciudad, calle o edificio inexistente o bien utilizar algo ya conocido para que bien manipulado nos pueda servir en un relato que no sucede en la ciudad, calle o edificio que ya conocemos.

El hotel de los disparates está abierto al tratamiento de toda clase de problemas narrativos que se vayan dando sobre la marcha y dentro del formato del hotel. Para trabajar la narración convencional ya tienen un taller sobre narrativa que pueden buscar en el índice. Aquí trataremos fundamentalmente la narración humorística que es mucho más libre y con problemas y soluciones muy diferentes de la narración convencional.

Para quien quiera trabajar personajes o cualquier otra clase de problemas narrativos que se producen o se irán produciendo en el hotel de los disparates acabo de hacerme con un nuevo MSN donde los huéspedes podrán charlar con el coordinador o trabajar en la creación de personajes y su relación con otros huéspedes del hotel. Dentro de mis posibilidades de tiempo estoy a su disposición. Y recuerden que es sólo para huéspedes registrados. Para charlar con amigos de otros temas tengo otro MSN.

Aceptaré a los huéspedes en este MSN papus21@hotmail.com He probado y parece que funciona, al menos de momento. Para cualquier comunicación o cita pueden mandarme un correo a cesargarcia434@hotmail.com Se hablaría de posibilidades de compatibilizar horarios para trabajar en este taller a través del MSN una vez a la semana.


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2005-12-04 05:37:32
Ampliando la metodología en base a la experiencia adquirida.

Lleva poco tiempo funcionando el hotel de los disparates, no obstante el moderador ha adquirido nuevos conocimientos en base a lo experimentado hasta la fecha, por lo que he decidido ampliar la metodología a seguir en los siguientes puntos:

1º)Veo que el foro de sugerencias, comentarios y críticas no ha tenido mucho éxito. Incluso por despiste a veces se han puesto incidencias que deberían ir en otros foros. Sin perjuicio de la posibilidad de abrir un foro como hoja de reclamaciones del hotel, donde los personajes puedan hacer sus críticas, en debida forma, al Sr. Pestolazzi (se puede utilizar este formato para hacer humor sobre todo lo que tengan que reclamar de la sociedad en que vivimos) voy a poner un correo para que todo el mundo pueda hacerme sugerencias y críticas, si es que no se atreven a hacerlas en el foro correspondiente.

2º)He observado que a veces los nuevos huéspedes no son atendidos debidamente por el personal del hotel. Sin perjuicio de la bronca que les caerá del Sr. Pestolazzi, les sugiero la posibilidad de venir acompañados. Así se sentirán menos solos mientras esperan al botones Alvarito, quien por cierto está tan solicitado de las damas, que ya está pensando en clonarse. A veces el Sr. Pestolazzi tampoco puede atenderles por sus muchas ocupaciones. Habrá que poner a alguien en conserjería y dedicar más tiempo a los nuevos huéspedes, que a veces se marchan, como la Srta. Pandora por falta de adecuado recibimiento. Desde aquí pido disculpas a esta señorita quien recibirá una tarjeta del Sr. Pestolazzi pidiendo perdón e invitándola de nuevo, cariñosa y calurosamente a que vuelva al hotel. Al mismo tiempo recibirá un bono para comer y cenar gratuitamente en el hotel durante una semana.

3º) Les sugiero vengan acompañados porque así, si el personal del hotel o los otros huéspedes, no les hacen mucho caso podrán hablar con su acompañante y vivir experiencias compartidas. Me explico: pueden traer al espos@ (aunque me temo que esta posibilidad no va a tener éxito) o bien al amante o a la pareja de hecho. También pueden acompañarse de un amig@, un personaje secundario de lujo, que les ayudará a no sentirse solos en el hotel y comentar y cotillear del resto de huéspedes. Como observarán el moderador tiene unos cuantos y más que vendrán. De esta manera nunca se sentirá solo aunque el resto de huéspedes no le hagan caso, que no es precisamente lo que ocurre, gracias a Dios y a los amables huéspedes.

Hay otros casos como el de la señorita Filo y Nina, que son manejadas por la misma mano o el caso de D. Sata y D. Irre, tres cuartos de lo mismo. Vengan con una amiga o amigo y así podrán presentársela al resto de huéspedes y ustedes tendrán más posibilidades de relacionarse. Mientras haya habitaciones libres no hay problema. Cuando escaseen hablaremos con el arquitecto o el moderador expulsará momentaneamente a alguno de sus personajes.

4º)Con el tiempo se abrirá un foro para que cada huésped decore y reconstruya el hotel como le parezca oportuno. Mandaremos albañiles y lo que haga falta. Así no se dará el caso del huésped que no encontraba los servicios. En el hotel hay servicios a todo lujo, incluso con grifería de oro puro.


5º)En la biografía de los personajes pueden añadir sus defectos, manías o aquello que no soportan. Así los demás huéspedes sabrán a qué atenerse y no les buscarán las cosquillas. Por ejemplo, si un huésped no desea ser seducido por otro, añadirá en la biografía: no admite cortejo, no soporta la escatología, no le gusta que entren en su cuarto sin llamar, etc. El personaje que haya puesto eso en su biografía sabe que si otro le hace cosquillas está autorizado para responder con la dureza que estime conveniente.

5º)La libertad de los huéspedes en el hotel es absoluta. No obstante se ruega actuen con moderación y respeto hacia los demás huéspedes. Siempre que propongan algo a otro huésped éste podrá negarse y buscarse otra relación o historia. Nadie deberá ofenderse. Si alguien se hace amante de alguien Pestolazzi no intervendrá a no ser que el resto de huéspedes se quejen o sus actuaciones eróticas sean excesivamente públicas y hasta pornográficas. La elipsis erótica es un gran instrumento narrativo. Este es un foro de humor y el humor erótico es tan bueno o mejor que el resto de subgéneros. También es un foro de creación de personajes y los personajes en las novelas hacen casi de todo, desde ir al servicio a besarse con pasión. Recuerden el Ulises de James Joyce, por ejemplo. Esto no es una patente de corso ni carta blanca para que el hotel se convierta en un desmadre, pero recuerden que estamos haciendo literatura y en ella caben todos los géneros.

6º) Hasta ahora no se han producido sugerencias para nuevos foros. Se les anima a ello. Incluso si un grupo de huéspedes deciden crear una historia conjunta pueden pedir que se les abra un foro para no ser molestados por otros huéspedes que actuarían en otros foros. Si algún profesional quiere abrir consulta, como ha sido el caso del doctor Sun, puede pedir que se le facilite un foro específico. Tal vez sea el caso de Adalgisa, pitonisa, que puede llegar al hotel cuando lo considere oportuno o el caso de D. Crisanto, mago blanco, o cualquiera que se les ocurra, desde un abogado, matrimonialista o no, hasta un corredor de bolsa, asesor fiscal, etc.

7º)Pueden hacerme las consultas que deseen al correo que les facilito a continuación. También críticas o sugerencias. Si lo hacen con humor se les agradecerá y si lo hacen con cariño se les devolverá centuplicado. He pensado en abrir un nuevo MSN específico para el hotel donde todos los huéspedes podrían hacerme consultas o trabajar personajes. Se les facilitará en su momento y el tiempo que dedique a este apartado dependerá del que disponga en cada momento.

Correo para consultas: cesargarcia434@hotmail.com

Gracias a todos por su interés, por su participación. Un abrazo muy cordial del Sr. Pestolazzi.


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MANUAL PARA USO DEL HOTEL

Bienvenidos al hotel. Todo autor que desee participar en este taller deberá seguir los siguientes pasos:

1º)Una vez en el hotel hay que cliquear en “Mis personajes”. Se abre una ventana. En letra azul aparece la frase “registrar nuevo personaje en el hotel”. Nuevo cliqueo y a rellenar los campos. Donde dice “personaje” se pone el nombre y si se quiere el papel que va a desempeñar, botones, huésped, detective, camarera etc, aunque esto se puede desarrollar mejor en la biografía del personaje.

2º) Se traza un perfil o biografía en el formato que más le guste el autor. Se puede utilizar la primera o la tercera persona, la forma de diario, biografía, autobiografía o cualquier fórmula que le resulte más cómoda al autor.

3ª)No se olviden de situar al personaje en una habitación. De todas formas si no lo hacen les saldrá un aviso. Ya solo tienen que registrarse y les saldrá la correspondiente ficha. En el estado del personaje les saldrá activado y puede ir al hotel de los disparates y escribir.

4º)Háganlo y ya están en disposición de participar.

5º)Se abrirá un foro semanal, al menos de momento y hasta ver cómo se funciona, podrá ser también quincenal o mensual según el interés de los autores. En ese foro cada autor escribirá en el formato que le resulte más cómodo las andanzas semanales del personaje. Se interesa un texto breve para situar al personaje y que luego el resto de personajes puedan interactuar con él.

6º)En otro foro los personajes se relacionarán en base a la temática que se haya propuesto para esa semana o periodo de tiempo.

7º) Recuerden que una vez el autor escriba la participación del personaje no podrá escribir más hasta que otro personaje le replique. Entonces podrán contestarle.

8ª)Si el autor tiene varios personajes podrá activar un nuevo personaje en su ficha de “Mis personajes” cliqueando sobre el nombre del personaje. Esto le abrirá la posibilidad de escribir un nuevo texto en el foro en relación a este personaje.

9º)Se abrirá un foro sobre sugerencias, críticas y todo aquello que deseen manifestar sobre el funcionamiento del hotel. Recuerden que estamos en un taller de humor y todo lo que se diga en ese tono será bienvenido. Se trata de construir y no de destruir. Si algo no les gusta propongan una alternativa para reemplazarlo.

Y ahora unos breves puntos sobre la metodología de este taller.

METODOLOGIA DEL TALLER

1º) Se ha esbozado como un taller para la creación de personajes, fundamentalmente de corte humorístico, aunque con el tiempo y según los autores que estuvieren interesados podría ampliarse a la creación de personajes en otros géneros literarios, desde la fantasía, la ciencia-ficción, el drama, el género negro o cualquier otro. Para ello se abriría un foro especial.

2º)Tengan en cuenta que una cosa es el autor y otra el personaje. Si bien es cierto que los personajes tienen absoluta libertad para manifestarse y actuar procuren hacerlo que acuerdo al carácter del personaje y al tema propuesto. Los “rifirafes” entre personajes deberán ser solucionados por los propios personajes. No se permite a los autores involucrarse en las broncas de los personajes y ningún autor debería mostrarse ofendido por lo que diga otro personaje del suyo. Esto puede resultar un tanto complejo al principio, pero con el tiempo creo que todos nos adaptaremos bien.

3º)En el supuesto de que la relación entre personajes se desmadre y los autores se ofendan intervendría el moderador, quien fuera del hotel, por correo o MSN trataría de encauzar las relaciones de estos personajes, que son ficticios, no lo olviden. Las quejas podrán ponerse en el foro de sugerencias o críticas al hotel. Algo así cómo la señorita Filo ha ofendido a Brunelli y éste anda resentido. Si se hace con humor hasta podría llegar a ser divertido, aunque se recomienda estudiar la psicología de los personajes y no sobrepasar los límites que ellos mismos han marcado.

4º) Como aún no sabemos lo que dará de si éste taller, con formato tan atípico, se agradecerá cualquier tipo de sugerencia o crítica bienintencionada y humorística, que deberá ponerse en el foro correspondiente.

Y esto es todo... de momento. Bienvenidos y diviértanse mientras aprendemos. Un abrazo.




5º) Tras experimentar diferentes formatos se ha llegado a la conclusión de que lo mejor es dividir el Hotel en espacios, coordinados y moderados por un huésped que ha elegido ese espacio, lo ha diseñado y lo ha presentado. Habida cuenta de la escasa actividad de algunos espacios de momento no se abrirán más, sin perjuicio de que con el tiempo y si se modifican las circunstancias se pueda cambiar de idea.

6º)Quedan algunos foros del formato antigüo que no me gustaría borrar porque contienen muchas intervenciones. En cuanto disponga de herramienta quedarán cerrados para escribir, no así para lectura. Se recomienda sean usados de momento para historias entre dos personajes al margen de las historias generales de cada espacio.


7º) Recuerden que una vez el autor escriba la participación del personaje no podrá escribir más, hasta que otro personaje le replique. Entonces podrán contestarle. Se recomienda registrar al menos dos personajes, que le permitirán al autor no quedarse nunca bloqueado. Recuerden también que hay un límite de palabras para cada intervención. Si es demasiado larga traten de reducirla o busquen la manera de repartírla entre varios de sus personajes.

8º)De momento no hay límite para los personajes que puede poner en funcionamiento cada autor. No obstante se recomienda registrar los que vayan a utilizarse habitualmente. Un personaje sin actividad en el Hotel está ocupando una bitación que podría ocupar otro que sí actuara.

9º) Se está estudiando el crear en cada espacio una historia común para todos los que participen en ese foro. Se recomienda seguir esa historia, al margen de que los huéspedes puedan hacer su vida particular e incluso contarla, subiendo a la página del autor una historia del personaje, a la que se puede tener acceso desde el foro copiando el código que aparece en el texto, corchetes incluidos, y pegándolo en una intervención del personaje en el foro.

10º) Se recomienda el uso de la negrita para llamar la atención del resto de los huéspedes sobre a quién va dirigida esa intervención o qué lugar ocupa dentro de la historia común. Es recomendable leerse todas las intervenciones anteriores en su totalidad, pero si falta tiempo se pueden utilizar estas presentaciones en negrita para saber qué intervención concreta nos resulta imprescindible para la intervención de nuestro personaje.

No sean tímidos y consulten con el moderador del espacio en su libro de visitas o con el moderador general del Hotel, hablen de sus dudas o de sus personajes o de las historias que se están creando en ese momento. Cuanta mayor colaboración mejor historia se creará y los personajes se sentirán más a gusto.

PRESENTACIÓN

Este blog está dedicado a todo lo relacionado con el viejo Hotel de los Disparates, La Torre de Babel y toda la documentación empleada en los mismos.